jueves, 2 de febrero de 2012

SAN IGNACIO DE LOYOLA ( KADAKAAMAN )

SAN IGNACIO (Kadakaaman) En un fértil y pequeño valle, rodeado de sierras y desierto, se asienta esta hermosa población, donde el río subterráneo aflora en un borbollón que al represarse se convierte en una quieta laguna bordeada de tulares y carrizales, por cuya ribera corre la carretera de acceso que llega directamente a la encantadora plaza principal adornada por gigantescos árboles de la india; es precisamente frente a esta donde se levanta la imponente iglesia de la misión de San Ignacio de Loyola, con su espléndida fachada ornamentada en piedra labrada y en cuya construcción se utilizaron bloques de roca volcánica de 1.20 mts. de espesor y en parte debido a esto la edificación ha permanecido casi inalterada al paso de los años. Esta misión fue fundada en 1728 por el jesuita mexicano Juan Bautista Luyando. La construcción de su templo la inicio el también jesuita Fernando Consag y el padre Juan Crisostono Gómez fue el misionero dominico que concluyó la obra aproximadamente en 1786 en su interior se puede apreciar un bellisimo altar de madera labrada y chapada en oro , con 7 óleos y una imagen de San Ignacio de Loyola que son verdaderas joyas. Una de las características de San Ignacio son sus bastos datilares y huertos donde se cultivan vides, higueras, cítricos, mangos y hortalizas, actividad que fortalece la economía del lugar en especial la producción datilera es bastante considerable y se reconoce como la mejor del Estado



. No obstante que esta población se encuentra bastante lejos de la costa, mantiene su tradición pesquera, actividad en la que sus pobladores son pioneros en la costa del pacífico, desde la Laguna de San Ignacio hasta Punta Eugenia. En 1936 se instaló aquí una escuela regional campesina, que más tarde daría lugar a la formación de la Escuela Normal Urbana de La Paz, a la primera se debe la construcción de la aeropista que aún sirve a la comunidad. San Ignacio tiene una gran importancia turística, ya que es el punto más próximo y accesible para realizar excursiones a las grutas y cuevas con pinturas rupestres en la sierra de San Francisco, donde existen más de 500 sitios pintados en un área de 12 mil km2


. La gran mayoría de los cuales contiene enormes murales que se localizan en rocas, acantilados o en el interior de las grutas, legado de nuestros ancestros que constituyen un enigma y un reto para los expertos pueden visitarse únicamente con permisos especiales bajo control de las autoridades del INAH. Tiene una buena oferta de servicios turísticos como hoteles de tres estrellas y clase económica, campos para casas rodantes. restaurantes y facilidades para excursiones.