En 1916, durante la administración del Coronel Esteban Cantú Jiménez, se construyó el Camino Nacional para comunicar a Mexicali con todo el Distrito Norte, dicho camino atraviesa por el centro del Campo Alaska en donde el entonces Gobernador del Estado Abelardo L. Rodríguez (1923-1929) mandó construir la Casa de Gobierno desde donde se despachaban los trámites de la administración. Otro edificio que se construyó en este lugar fue el Cuartel Federal (actual museo) que albergaba a la tropa y al Estado Mayor. También se construyó la Escuela Primaria Agustina Ramírez de Rodríguez donde impartían clases a los hijos de los soldados y familias de los alrededores.viernes, 23 de marzo de 2012
CAMPO ALASKA
CAMPO ALASKA
En 1916, durante la administración del Coronel Esteban Cantú Jiménez, se construyó el Camino Nacional para comunicar a Mexicali con todo el Distrito Norte, dicho camino atraviesa por el centro del Campo Alaska en donde el entonces Gobernador del Estado Abelardo L. Rodríguez (1923-1929) mandó construir la Casa de Gobierno desde donde se despachaban los trámites de la administración. Otro edificio que se construyó en este lugar fue el Cuartel Federal (actual museo) que albergaba a la tropa y al Estado Mayor. También se construyó la Escuela Primaria Agustina Ramírez de Rodríguez donde impartían clases a los hijos de los soldados y familias de los alrededores.
En 1916, durante la administración del Coronel Esteban Cantú Jiménez, se construyó el Camino Nacional para comunicar a Mexicali con todo el Distrito Norte, dicho camino atraviesa por el centro del Campo Alaska en donde el entonces Gobernador del Estado Abelardo L. Rodríguez (1923-1929) mandó construir la Casa de Gobierno desde donde se despachaban los trámites de la administración. Otro edificio que se construyó en este lugar fue el Cuartel Federal (actual museo) que albergaba a la tropa y al Estado Mayor. También se construyó la Escuela Primaria Agustina Ramírez de Rodríguez donde impartían clases a los hijos de los soldados y familias de los alrededores.
Por iniciativa del General Abelardo L. Rodríguez se decidió trasladar las oficinas de gobierno de Mexicali a este sitio durante los meses de Junio a Octubre para disfrutar de un clima más agradable.
Concluida la gestión del General Rodríguez, lo sucedió en el gobierno el General Brigadier José María Tapia Freydidng, quien convirtió el Cuartel Federal en Manicomio (actual museo) mejor conocido como la Casa de los Locos, mientras que la Casa de Gobierno se convirtió en Hospital Antituberculoso del Distrito Norte. Tanto el Manicomio como el Hospital funcionaron hasta 1955.
En el año de 2004, la Asociación Corredor Histórico CAREM A.C., el Fideicomiso Autopista Rumorosa (FIARUM), el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Instituto de Cultura de Baja California, se dieron a la tarea de rescatar y restaurar el edificio principal del Complejo Campo Alaska y que hoy sirve como museo, en el cual se exhiben muestras de la historia de la región.
jueves, 23 de febrero de 2012
jueves, 16 de febrero de 2012
EXTRAÑO ALLAZGO
Extraño hallazgo de Indios Californios
Un sistema funerario sui generis, consistente en la doble inhumación, fue practicado por los grupos seminómadas de Baja California Sur hace más de 2,300 años, según lo revelan estudios de antropología física realizados a restos óseos encontrados en más de un centenar de entierros descubiertos en diversos puntos de la península.
Contrario al concepto de tribus salvajes que prevaleció por mucho tiempo, esta investigación ha permitido determinar nuevas interpretaciones sobre la cosmogonía que tuvieron los grupos indios californios, y que comprueba que tuvieron una cultura con características únicas.
El antropólogo físico Alfonso Rosales-López, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), informó que las pruebas físicas y biológicas indican que los esqueletos fueron enterrados dos veces. “Primero, el cadáver era colocado dentro de una fosa, una vez que tenía un avanzado estado de descomposición era desenterrado, para posteriormente seccionarlo manualmente y realizar una segunda inhumación”.
Este sistema de doble enterramiento, que se practicó desde antes de la época precolombina entre los grupos de indios californios, tenía como finalidad terminar con el sufrimiento de la persona fallecida, puesto que “el concepto de muerte (como biológicamente lo entendemos) no existía, pero, los cambios físicos provocados por el proceso de descomposición hacían creer que experimentaba dolor, por lo que se pensaba que seccionando el cuerpo liberaban al individuo de este padecimiento”.
“Para ellos este momento no era de muerte, sino un simple cambio de estado, en donde el dolor era una constante, porque el cuerpo cambia de coloración, le salen moretones y arroja líquidos por los orificios”.
De acuerdo con las creencias de estos grupos, para aliviar el dolor que ‘sentía’ el muerto, lo desenterraban meses después y lo seccionaban, cuando sabían que las articulaciones estaban frágiles por la descomposición de la carne. “Separaban la cadera del tronco, las extremidades y en algunos casos el cráneo, y así, fragmentado, lo volvían a enterrar”.
El antropólogo Rosales-López, refirió que con esta práctica no sólo liberaban al individuo del dolor, sino que automáticamente éste y los demás antepasados enterrados en el mismo sitio se volvían guardianes del lugar, garantizando así que siguieran brindando los recursos alimenticios
Contrario al concepto de tribus salvajes que prevaleció por mucho tiempo, esta investigación ha permitido determinar nuevas interpretaciones sobre la cosmogonía que tuvieron los grupos indios californios, y que comprueba que tuvieron una cultura con características únicas.
El antropólogo físico Alfonso Rosales-López, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), informó que las pruebas físicas y biológicas indican que los esqueletos fueron enterrados dos veces. “Primero, el cadáver era colocado dentro de una fosa, una vez que tenía un avanzado estado de descomposición era desenterrado, para posteriormente seccionarlo manualmente y realizar una segunda inhumación”.
Este sistema de doble enterramiento, que se practicó desde antes de la época precolombina entre los grupos de indios californios, tenía como finalidad terminar con el sufrimiento de la persona fallecida, puesto que “el concepto de muerte (como biológicamente lo entendemos) no existía, pero, los cambios físicos provocados por el proceso de descomposición hacían creer que experimentaba dolor, por lo que se pensaba que seccionando el cuerpo liberaban al individuo de este padecimiento”.
“Para ellos este momento no era de muerte, sino un simple cambio de estado, en donde el dolor era una constante, porque el cuerpo cambia de coloración, le salen moretones y arroja líquidos por los orificios”.
De acuerdo con las creencias de estos grupos, para aliviar el dolor que ‘sentía’ el muerto, lo desenterraban meses después y lo seccionaban, cuando sabían que las articulaciones estaban frágiles por la descomposición de la carne. “Separaban la cadera del tronco, las extremidades y en algunos casos el cráneo, y así, fragmentado, lo volvían a enterrar”.
El antropólogo Rosales-López, refirió que con esta práctica no sólo liberaban al individuo del dolor, sino que automáticamente éste y los demás antepasados enterrados en el mismo sitio se volvían guardianes del lugar, garantizando así que siguieran brindando los recursos alimenticios
ARQUEOLOGIA region Tecate - Tijuana
ARQUEOLOGIA
En las cercanías de Tijuana existen dos zonas arqueológicas de peculiar interés por la presencia de pinturas rupestres.
El Vallecito. Se encuentra en Tecate, 72 km al este de Tijuana por la carretera federal núm. 2. En este lugar podrá observar muestras de pinturas rupestres, con representaciones de figuras humanas y de animales, entre las que sobresalen El Hombre Enraizado, El Diablito y El Tiburón. Abierto de miércoles a domingo de 8:00 a 17:00 hrs.
Macahuí. Se localiza a 154 km al este de Tijuana por la carretera federal núm. 2. En este lugar, ubicado en una zona desértica, podrá observar una serie de diseños de formas antropomorfas y geométricas, similares a las de la región peruana de Nazca.
El Vallecito. Se encuentra en Tecate, 72 km al este de Tijuana por la carretera federal núm. 2. En este lugar podrá observar muestras de pinturas rupestres, con representaciones de figuras humanas y de animales, entre las que sobresalen El Hombre Enraizado, El Diablito y El Tiburón. Abierto de miércoles a domingo de 8:00 a 17:00 hrs.
Macahuí. Se localiza a 154 km al este de Tijuana por la carretera federal núm. 2. En este lugar, ubicado en una zona desértica, podrá observar una serie de diseños de formas antropomorfas y geométricas, similares a las de la región peruana de Nazca.
jueves, 2 de febrero de 2012
SAN LUIS GONZAGA (Chiriyaqui )
SAN LUIS GONZAGA
(Chiriyaqui)
En el valle de Santo Domingo, enmedio del más desolado desierto y a unos 53 km. al sureste de Ciudad Constitución, se ubica la comunidad de San Luis Gonzaga, asiento de la misión del mismo nombre. En 1721 el padre Clemente Guillen localizó este sitio estableciendo ahí una visita de la misión de Nuestra Señora de los Dolores. Posteriormente en 1740, con un donativo de Don Luis de Velazco, Conde de Santiago, se fundó la misión por el padre Lambert Hostell, sustituido después por el también jesuita Johan Jakob Baegert, a quien correspondió la construcción de la iglesia de la misión, la cual se conserva en buen estado y en uso, no así los edificios anexos que están prácticamente en ruinas.
Durante 17 años el padre Baegert vivió en San Luis Gonzaga, de lo cual resultó su libro “Noticias de la Península Americana de California” uno de los estudios más discutidos e interesantes sobre la misión, la población indígena y la región colindante, considerado como un valioso y objetivo testimonio que ha servido de consulta para muchos importantes estudios sobre la historia de Las Californias.
San Luis Gonzaga es uno de los bellos y más sorprendentes oasis de Baja California Sur, las aguas de su manantial se aprovechan para la ganadería y el riego de frutales entre los que destacan olivos, naranjos, higueras, viñedos, vastos palmares que crecen enormes por las riberas del arroyo. Correspondió a Don Benigno de la Toba, a mediados del siglo XIX, la construcción de la hermosa presa de piedra de cantera rosada. Rico ganadero y agricultor, Don Benigno vivió en San Luis en una de las bellas edificaciones de gran valor histórico arquitectónico que aún se mantiene de pies, conservando su dignidad de “casa grande” de la hacienda.
En San Luis Gonzaga se cuenta con un internado rural que reúne a los niños de la jurisdicción con más de trescientos habitantes, para su educación primaria. Cuenta también con una aeropista y las poco frecuentes visitas de algunos turistas y estudiosos de las misiones.
El acceso más fácil esta a la altura del kilómetro 194 de la carretera La Paz-Ciudad Constitución, por la brecha que va a la presa El Iguajil. Es de recomendarse visitar este hermoso e histórico paraje, que luce como una esmeralda incrustada en la sabana gris del desierto, que nos ofrece una clara visión de la reciedumbre de los antiguos californios que tenían resuelta la manera de vivir en perfecta armonía con su medio ambiente natural y del esfuerzo de aquellos que llevaron adelante la epopeya evangelizadora en aras de su fe.
SAN IGNACIO DE LOYOLA ( KADAKAAMAN )
SAN IGNACIO
(Kadakaaman)
En un fértil y pequeño valle, rodeado de sierras y desierto, se asienta esta hermosa población, donde el río subterráneo aflora en un borbollón que al represarse se convierte en una quieta laguna bordeada de tulares y carrizales, por cuya ribera corre la carretera de acceso que llega directamente a la encantadora plaza principal adornada por gigantescos árboles de la india; es precisamente frente a esta donde se levanta la imponente iglesia de la misión de San Ignacio de Loyola, con su espléndida fachada ornamentada en piedra labrada y en cuya construcción se utilizaron bloques de roca volcánica de 1.20 mts. de espesor y en parte debido a esto la edificación ha permanecido casi inalterada al paso de los años.
Esta misión fue fundada en 1728 por el jesuita mexicano Juan Bautista Luyando. La construcción de su templo la inicio el también jesuita Fernando Consag y el padre Juan Crisostono Gómez fue el misionero dominico que concluyó la obra aproximadamente en 1786 en su interior se puede apreciar un bellisimo altar de madera labrada y chapada en oro , con 7 óleos y una imagen de San Ignacio de Loyola que son verdaderas joyas.
Una de las características de San Ignacio son sus bastos datilares y huertos donde se cultivan vides, higueras, cítricos, mangos y hortalizas, actividad que fortalece la economía del lugar en especial la producción datilera es bastante considerable y se reconoce como la mejor del Estado
. No obstante que esta población se encuentra bastante lejos de la costa, mantiene su tradición pesquera, actividad en la que sus pobladores son pioneros en la costa del pacífico, desde la Laguna de San Ignacio hasta Punta Eugenia. En 1936 se instaló aquí una escuela regional campesina, que más tarde daría lugar a la formación de la Escuela Normal Urbana de La Paz, a la primera se debe la construcción de la aeropista que aún sirve a la comunidad. San Ignacio tiene una gran importancia turística, ya que es el punto más próximo y accesible para realizar excursiones a las grutas y cuevas con pinturas rupestres en la sierra de San Francisco, donde existen más de 500 sitios pintados en un área de 12 mil km2
. La gran mayoría de los cuales contiene enormes murales que se localizan en rocas, acantilados o en el interior de las grutas, legado de nuestros ancestros que constituyen un enigma y un reto para los expertos pueden visitarse únicamente con permisos especiales bajo control de las autoridades del INAH. Tiene una buena oferta de servicios turísticos como hoteles de tres estrellas y clase económica, campos para casas rodantes. restaurantes y facilidades para excursiones.
. No obstante que esta población se encuentra bastante lejos de la costa, mantiene su tradición pesquera, actividad en la que sus pobladores son pioneros en la costa del pacífico, desde la Laguna de San Ignacio hasta Punta Eugenia. En 1936 se instaló aquí una escuela regional campesina, que más tarde daría lugar a la formación de la Escuela Normal Urbana de La Paz, a la primera se debe la construcción de la aeropista que aún sirve a la comunidad. San Ignacio tiene una gran importancia turística, ya que es el punto más próximo y accesible para realizar excursiones a las grutas y cuevas con pinturas rupestres en la sierra de San Francisco, donde existen más de 500 sitios pintados en un área de 12 mil km2
. La gran mayoría de los cuales contiene enormes murales que se localizan en rocas, acantilados o en el interior de las grutas, legado de nuestros ancestros que constituyen un enigma y un reto para los expertos pueden visitarse únicamente con permisos especiales bajo control de las autoridades del INAH. Tiene una buena oferta de servicios turísticos como hoteles de tres estrellas y clase económica, campos para casas rodantes. restaurantes y facilidades para excursiones.
lunes, 30 de enero de 2012
MIGUEL VENEGAS: MAPA DE CALIFORNIA 1739
Miguel Venegas: Mapa De La California su Golfo y Provincias fronteras en el Continente De Nueva Espana
Mapa
sábado, 28 de enero de 2012
LA MISION PERDIDA DE SANTA ISABEL
The Lost Mission OF Santa Isabel La Misión Perdida de Santa Isabel
Article And Photos By David Kier Artículo y fotos por David Kier. Lo que hace tan atractivo para el que va a Baja California es la cantidad casi interminable de actividades que se ofrecen allí. . Para la mayoría de los visitantes, La pesca, el buceo o el surf. Fotografía, senderismo, carreras de carros fuera de pavimento también entran en la lista de actividades populares.. Para algunos de nosotros, la historia y los misterios que se cuentan en Baja California son una atracción tanto por las misiones españolas , antiguas minas, y la pérdida de cientos de tesoros. Las. Misiones perdidas han sido una gran atraccion para muchos por más de 100 años y en ellas se incluyen nombres tales como la misión de Santa Clara, San Juan Bautista, Dolores del Norte, Santa María Magdalena, y la misión más famosa de todas: la Mision de Santa Isabel.
La misma leyenda dice, quizas tratando de ubicar el probable sitio de la Mision , que en un cañon cercano a su ultima Mision establecida la de Santa Maria,muy bien pudieron construir lo que les serviria para ocultar sus bienes, para algun dia volver y recuperar sus riquezas.Se dice que los nativos que los ayudaron en la construccion debieron jurar secreto sobre esto.
Una Revista muy popular publico en 1967 un articulo sobre un encuentro ocacional ( esto en el año de 1932), entre un hombre al parecer gambucino y otro que volaba una avioneta que al detectar una falla aparente en el motor de su avion se vio en la necesidad de aterrizar en una playa cercana a un nacimiento de agua llamado El Mezquitito por el rumbo de San Luis Gonzaga, en ese lugar, el gambucino le ofrecio al otro unas frutas frescas que dijo haber obtenido en un lugar donde habia mas de diferentes arboles y que ademas habia una casa grande que tenia una cruz en su techo.
Esto dijo el hombre estaba a doce kilometros aproximadamente del lugar en que se encontraban.
Arora bien en un mapa Jesuita fechado en 1757 aparece una fuente de agua llamada Santa Isabel y que esta al norte de Bahia Gonzaga
Hoy en día tenemos programas satelitales por el que se pueden ver objetos del tamaño de automóviles (o más pequeños con la autorización del gobierno) y un miembro de un popular foro de Internet Baja estaba buscando a lo largo del radio de 12 millas y creyó ver algunas estructuras artificiales en un cañón remoto. . Como resultado, un camino de acceso a la mina cruza el curso de agua a 4 millas del sitio. ¿Podría ser esta la ruina jesuítica de Santa Isabel? . Esta. persona no fue capaz de viajar, por lo que pidió voluntarios para formar un grupo para ir a intentar la comprobacion de sus dudas, asi que ocho personas nos reunimos
para ir en la busqueda.
. Nuestro campamento base se encontraba en Arroyo de El Volcán, a cuatro millas de la mina abandonada de El Mármol ónix. Grandes rocas en el arroyo impidio el paso de nuestros autos de doble traccion para intentar acercarnos lo mas posible al lugar planeado por lo que optamos por caminar el resto del camino . La geología del cañón es fascinante y eso hizo que la caminata nos resultara más interesante.. Teníamos la ubicación exacta de GPS para la construcción de la posible misión . Había otros sitios cercanos que se ven en las imágenes de satélite, incluyendo un área de corral y grandes sistemas de riego para canalizar y contener el agua.
Un último desafío para llegar al lugar era una cascada seca que teníamos que subir para entrar en el barranco en que la misión fue construida.
. El sitio fue alcanzado, y por desgracia no encontramos la mision perdida. Sin embargo, la roca del acantilado es bastante rara y se destaca del terreno circundante. Todos disfrutamos mucho de la caminata y la experiencia a pesar de que nos tomó un par de días para recuperarnos dep fracaso de la aventura! Además de la búsqueda de la misión perdida, por la tarde también visitamos la mina de barita Olvidada con una espectacular vista del Mar de Cortés y las Islas Encantadas muy por debajo.
A la mañana siguiente hicimos un corto paseo por El Volcán, que es famoso en Baja California el géiser de agua fría que entra en erupción una vez al mes.. Entre las erupciones, el chorro en su parte superior, es como las burbujas de agua hirviendo, When we reached Highway One, we stopped in at Rancho Sonora (Km. 149), where crafts made from onyx are sold for some trip souvenirs. Cuando llegamos a la autopista Uno, nos detuvimos en Rancho Sonora (Km. 149), donde las artesanías hechas de ónix se venden para algunos recuerdos de viaje. La búsqueda de la Misión Perdida de Santa Isabel, ha sido otro punto en mi lista de deseos de aventuras en Baja, terminado!
viernes, 27 de enero de 2012
LA TORTUGA LAUD
Salvemos a la tortuga Laúd
La Reforma 6 de julio de 2003
Homero Aridjis
La Laúd, una de las especies de tortuga marina más antiguas que recorren las aguas del mundo, con una antigüedad de unos 100 millones de años, y también la más grande que existe, está a punto de desaparecer. La rara y majestuosa Laúd (Dermochelys coriacea), con su piel suave y sus siete filos en el carapacho, durante milenios ha atravesado los océanos Pacífico, Indico y Atlántico, entre otros. En México se le encuentra anidando en las costas de Michoacán, Guerrero y Oaxaca, pero también se le halla en Baja California Sur, Colima, Jalisco y Chiapas. En el Pacífico Oriental, los países importantes para su anidación son Costa Rica y Nicaragua. La tortuga Laúd más grande reportada alcanzó los 2.7 metros de largo por 1.8 de ancho y pesó unos 900 kilos. En busca de su alimento, como las medusas, puede sumergirse en profundidades de mil 500 metros.
Al hallarse la Laúd en grave peligro de extinción muchos científicos de México y del extranjero están luchando por lograr su recuperación antes de que sea demasiado tarde. Todd Steiner, de la Red de Restauración de la Tortuga Marina, dirigió una carta al presidente Vicente Fox advirtiéndole que si su gobierno no toma acciones más drásticas, la tortuga Laúd estará extinta en las próximas décadas. Desgraciadamente, las flotas de barcos pesqueros que en busca de tiburón, pez espada y atún usan el palangre, son solapadas por Conapesca de la Sagarpa. "En los últimos 10 años su número declinó hasta un 1 por ciento de lo que era, de forma tan dramática que será difícil que los individuos que quedan sean capaces de recuperar la especie", dijo el biólogo Carlos Drews, del Fondo Mundial para la Naturaleza Silvestre. A su vez, más de 400 científicos, al comprobar que ha disminuido la población mundial de la Laúd en un 95 por ciento en los últimos 22 años, dirigieron una carta abierta a Kofi Annan y las Naciones Unidas, pidiendo que declare una moratoria a las artes de pesca que usan palangre y redes de enmalle, y urgiendo a los gobiernos de las naciones donde la Laúd anida que protejan de inmediato sus sitios de anidación y detengan el saqueo de huevos. Según la bióloga Laura Sarti, de Vida Silvestre de la Semarnat, y la persona que más sabe en México de tortuga Laúd, en el Pacífico Oriental mexicano a principios de los ochenta había 75 mil Laúd adultos (y 115 mil en el mundo), pero en la temporada que acaba de terminar se estimaron menos de 500 adultos.
Las principales causas de esta reducción son:
1. La pesca incidental por palangre y redes de enmalle. En las de palangre, los barcos pesqueros despliegan entre 64 a 97 kilómetros de líneas verticales de las cuales cuelgan miles de anzuelos, de manera que arrasan con toda especie viva que surge a su paso: delfines, ballenas, vaquitas y tortugas marinas. En esos palangres, la tortuga Laúd, luchando por liberarse, se engancha y se ahoga. Los barcos toman lo que les sirve: tiburón, atún o pez espada. El resto, lo devuelven muerto al mar. Según un estudio de la Pew Charitable Trust, las flotas pesqueras de palangre despliegan al año hasta mil 500 millones de anzuelos en los océanos del mundo, lo que representa el número insostenible de unos 4.5 millones de anzuelos cada noche. Más del 90 por ciento de estos depredadores que en el Pacífico Oriental usan las técnicas del palangre y surcan las aguas internacionales pertenecen a las flotas asiáticas de Taiwán y Corea. Las flotas latinoamericanas son de México, Costa Rica, Ecuador, Perú y Chile.
2. El saqueo de los nidos en las playas de anidación en México, Guatemala, Costa Rica y Nicaragua, ya que existe una población retrógrada en América Latina que considera los huevos de tortuga como un afrodisíaco y como botanas los consume en mercados, cantinas y fondas. A pesar de las leyes mexicanas que prohíben ese vandalismo, y de los esfuerzos de protección realizados por la bióloga Sarti, quien tiene a su cargo el proyecto de recuperación de la tortuga Laúd, cada vez hay menos y menos tortugas.
3. La destrucción de las zonas de anidación por desarrollos turísticos, urbanísticos e industriales es un peligro constante, ya que todas las playas tienen una amenaza latente: en las playas de Mexiquillo, Michoacán, Tierra Colorada, Guerrero, Barra de la Cruz y Cahuitán, Oaxaca, y el área de Los Cabos. Existe el proyecto de una autopista costera de Acapulco a Puerto Escondido que pasaría por las playas de anidación de las tortugas Golfina y Laúd. ¿Por qué una carretera tiene que pasar por la costa y no tierra adentro?
4. La pesca ribereña a lo largo del Pacífico afecta a la Laúd en las áreas de anidación, porque los pescadores ponen sus redes enfrente de las playas. En este caso, se debe reforzar la vigilancia para evitar la muerte incidental de las tortugas.
Asociaciones ecologistas mexicanas proponen que en la reunión de la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de la Tortuga Marina que tendrá lugar en Costa Rica en agosto, México no ceda a los intereses pesqueros. En ella, la Semarnat debe jugar un papel protagónico, y no la Sagarpa, cómplice de los depredadores de nuestras especies marinas.
Es esencial que la Norma 029 (que regulará la pesquería de tiburón) se apruebe y se cumpla en los términos que beneficien a las tortugas marinas, comenzando con la aceptación del anzuelo circular en todo el palangre.
En los Estados Unidos se demostró que hubo una reducción de 60 por ciento en la captura incidental de la tortuga Laúd cuando se empleó el anzuelo circular en vez del anzuelo en forma de J o recto, porque éstos se meten en las aletas de la tortuga. Es clave que se aumente el área de protección para las playas de anidación de la Laúd. Es imprescindible que se protejan los corredores migratorios de la tortuga Laúd a lo largo de la costa del Pacífico mexicano, y esto significa que se respete el límite de 50 millas sólo para pesca ribereña y no para barcos de altura y media altura. "Parece que hay una consigna para bloquear cualquier propuesta que intente proteger tanto a los tiburones como a las especies en riesgo, como la Laúd y las demás tortugas marinas, las ballenas, las focas e incluso las especies reservadas para la pesca deportiva, como el pez espada", declaró el biólogo Juan Carlos Cantú, de Defenders of Wildlife de México.
México declaró en mayo de 1990 la veda total a la matanza y comercialización de tortugas marinas gracias a la campaña encabezada por el Grupo de los Cien, ¿por qué nuestro gobierno no encabeza a nivel nacional e internacional la protección de la Laúd, comenzando con cerrar las playas de anidación de noche, como lo hacen otros países, para controlar a los ladrones de huevos? La población de Laúd ya no soporta más pérdidas ni nuestra política pesquera más inmoralidad. Debemos detener las prácticas altamente nocivas permitidas por la Sagarpa a través de Conapesca, donde se dan los permisos y desde donde Jerónimo Ramos, comisionado nacional de Acuacultura y Pesca, se ha manifestado como el principal enemigo de las especies marinas en México desde el gobierno de Salinas hasta el de Fox.
Para salvar a la tortuga Laúd de la extinción, sería ideal que el gobierno de México declarara una prohibición inmediata al uso de palangres y de redes de enmalle en aguas territoriales mexicanas. Bien vale la pena un esfuerzo concertado para salvar a una de las especies más antiguas del planeta Tierra, la tortuga Laúd.
Hora de publicación: 04:32 6 de julio de 2003
http://reforma.com
La Reforma 6 de julio de 2003
Homero Aridjis
La Laúd, una de las especies de tortuga marina más antiguas que recorren las aguas del mundo, con una antigüedad de unos 100 millones de años, y también la más grande que existe, está a punto de desaparecer. La rara y majestuosa Laúd (Dermochelys coriacea), con su piel suave y sus siete filos en el carapacho, durante milenios ha atravesado los océanos Pacífico, Indico y Atlántico, entre otros. En México se le encuentra anidando en las costas de Michoacán, Guerrero y Oaxaca, pero también se le halla en Baja California Sur, Colima, Jalisco y Chiapas. En el Pacífico Oriental, los países importantes para su anidación son Costa Rica y Nicaragua. La tortuga Laúd más grande reportada alcanzó los 2.7 metros de largo por 1.8 de ancho y pesó unos 900 kilos. En busca de su alimento, como las medusas, puede sumergirse en profundidades de mil 500 metros.
Al hallarse la Laúd en grave peligro de extinción muchos científicos de México y del extranjero están luchando por lograr su recuperación antes de que sea demasiado tarde. Todd Steiner, de la Red de Restauración de la Tortuga Marina, dirigió una carta al presidente Vicente Fox advirtiéndole que si su gobierno no toma acciones más drásticas, la tortuga Laúd estará extinta en las próximas décadas. Desgraciadamente, las flotas de barcos pesqueros que en busca de tiburón, pez espada y atún usan el palangre, son solapadas por Conapesca de la Sagarpa. "En los últimos 10 años su número declinó hasta un 1 por ciento de lo que era, de forma tan dramática que será difícil que los individuos que quedan sean capaces de recuperar la especie", dijo el biólogo Carlos Drews, del Fondo Mundial para la Naturaleza Silvestre. A su vez, más de 400 científicos, al comprobar que ha disminuido la población mundial de la Laúd en un 95 por ciento en los últimos 22 años, dirigieron una carta abierta a Kofi Annan y las Naciones Unidas, pidiendo que declare una moratoria a las artes de pesca que usan palangre y redes de enmalle, y urgiendo a los gobiernos de las naciones donde la Laúd anida que protejan de inmediato sus sitios de anidación y detengan el saqueo de huevos. Según la bióloga Laura Sarti, de Vida Silvestre de la Semarnat, y la persona que más sabe en México de tortuga Laúd, en el Pacífico Oriental mexicano a principios de los ochenta había 75 mil Laúd adultos (y 115 mil en el mundo), pero en la temporada que acaba de terminar se estimaron menos de 500 adultos.
Las principales causas de esta reducción son:
1. La pesca incidental por palangre y redes de enmalle. En las de palangre, los barcos pesqueros despliegan entre 64 a 97 kilómetros de líneas verticales de las cuales cuelgan miles de anzuelos, de manera que arrasan con toda especie viva que surge a su paso: delfines, ballenas, vaquitas y tortugas marinas. En esos palangres, la tortuga Laúd, luchando por liberarse, se engancha y se ahoga. Los barcos toman lo que les sirve: tiburón, atún o pez espada. El resto, lo devuelven muerto al mar. Según un estudio de la Pew Charitable Trust, las flotas pesqueras de palangre despliegan al año hasta mil 500 millones de anzuelos en los océanos del mundo, lo que representa el número insostenible de unos 4.5 millones de anzuelos cada noche. Más del 90 por ciento de estos depredadores que en el Pacífico Oriental usan las técnicas del palangre y surcan las aguas internacionales pertenecen a las flotas asiáticas de Taiwán y Corea. Las flotas latinoamericanas son de México, Costa Rica, Ecuador, Perú y Chile.
2. El saqueo de los nidos en las playas de anidación en México, Guatemala, Costa Rica y Nicaragua, ya que existe una población retrógrada en América Latina que considera los huevos de tortuga como un afrodisíaco y como botanas los consume en mercados, cantinas y fondas. A pesar de las leyes mexicanas que prohíben ese vandalismo, y de los esfuerzos de protección realizados por la bióloga Sarti, quien tiene a su cargo el proyecto de recuperación de la tortuga Laúd, cada vez hay menos y menos tortugas.
3. La destrucción de las zonas de anidación por desarrollos turísticos, urbanísticos e industriales es un peligro constante, ya que todas las playas tienen una amenaza latente: en las playas de Mexiquillo, Michoacán, Tierra Colorada, Guerrero, Barra de la Cruz y Cahuitán, Oaxaca, y el área de Los Cabos. Existe el proyecto de una autopista costera de Acapulco a Puerto Escondido que pasaría por las playas de anidación de las tortugas Golfina y Laúd. ¿Por qué una carretera tiene que pasar por la costa y no tierra adentro?
4. La pesca ribereña a lo largo del Pacífico afecta a la Laúd en las áreas de anidación, porque los pescadores ponen sus redes enfrente de las playas. En este caso, se debe reforzar la vigilancia para evitar la muerte incidental de las tortugas.
Asociaciones ecologistas mexicanas proponen que en la reunión de la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de la Tortuga Marina que tendrá lugar en Costa Rica en agosto, México no ceda a los intereses pesqueros. En ella, la Semarnat debe jugar un papel protagónico, y no la Sagarpa, cómplice de los depredadores de nuestras especies marinas.
Es esencial que la Norma 029 (que regulará la pesquería de tiburón) se apruebe y se cumpla en los términos que beneficien a las tortugas marinas, comenzando con la aceptación del anzuelo circular en todo el palangre.
En los Estados Unidos se demostró que hubo una reducción de 60 por ciento en la captura incidental de la tortuga Laúd cuando se empleó el anzuelo circular en vez del anzuelo en forma de J o recto, porque éstos se meten en las aletas de la tortuga. Es clave que se aumente el área de protección para las playas de anidación de la Laúd. Es imprescindible que se protejan los corredores migratorios de la tortuga Laúd a lo largo de la costa del Pacífico mexicano, y esto significa que se respete el límite de 50 millas sólo para pesca ribereña y no para barcos de altura y media altura. "Parece que hay una consigna para bloquear cualquier propuesta que intente proteger tanto a los tiburones como a las especies en riesgo, como la Laúd y las demás tortugas marinas, las ballenas, las focas e incluso las especies reservadas para la pesca deportiva, como el pez espada", declaró el biólogo Juan Carlos Cantú, de Defenders of Wildlife de México.
México declaró en mayo de 1990 la veda total a la matanza y comercialización de tortugas marinas gracias a la campaña encabezada por el Grupo de los Cien, ¿por qué nuestro gobierno no encabeza a nivel nacional e internacional la protección de la Laúd, comenzando con cerrar las playas de anidación de noche, como lo hacen otros países, para controlar a los ladrones de huevos? La población de Laúd ya no soporta más pérdidas ni nuestra política pesquera más inmoralidad. Debemos detener las prácticas altamente nocivas permitidas por la Sagarpa a través de Conapesca, donde se dan los permisos y desde donde Jerónimo Ramos, comisionado nacional de Acuacultura y Pesca, se ha manifestado como el principal enemigo de las especies marinas en México desde el gobierno de Salinas hasta el de Fox.
Para salvar a la tortuga Laúd de la extinción, sería ideal que el gobierno de México declarara una prohibición inmediata al uso de palangres y de redes de enmalle en aguas territoriales mexicanas. Bien vale la pena un esfuerzo concertado para salvar a una de las especies más antiguas del planeta Tierra, la tortuga Laúd.
Hora de publicación: 04:32 6 de julio de 2003
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jueves, 26 de enero de 2012
EL GALEON DE MANILA
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El Galeón de Manila o Nao de la China fue la primera ruta que navegó por el Pacífico para enlazar a Asia con América. A través de esta ruta y tras haber colonizado Filipinas, España tenía control sobre el comercio durante casi tres siglos, uniendo a Sevilla, Filipinas y México.
En el siglo XVI, la navegación todavía dependía de los vientos y las corrientes marinas. Las dos grandes potencias marítimas de la época, Portugal y España, se dieron a la tarea de explorar las tierras que aún les eran desconocidas, para ampliar su acceso al mercado de China, India, Japón y Siam. Se dividieron el control por hemisferios, Portugal haciéndose cargo de Brasil, las rutas africanas y el Océano Índico en dirección Sur-Este; mientras España navegaba por el Atlántico Norte y el Pacífico, en dirección Oeste.
El interés de participar en el comercio oriental surgió por el interés de sus muy codiciadas mercancías, por ser escasas o inexistentes en otras partes del planeta, como las especies, sedas y marfiles. Para España era de suma importancia tener comunicación y transportación constante con América, no sólo para comerciar estos artículos, sino también por sus ambiciones religiosas y militares.
Tras el descubrimiento de la corriente Kuro-Siwo, se comprobó que era posible salir de y volver a las costas de Filipinas, un imperativo en aquella época en la que navegar con éxito dependía de los caprichos de la naturaleza.
LA RUTA DEL GALEON
El primer barco español en navegar esta ruta zarpó en 1565, sellando el destino de Filipinas durante los siguientes tres siglos; la fuerza con la que España aseguró su dominio sobre esta tierra respondió a un ambicioso interés comercial. Durante todo el año se almacenaban las mercancías asiáticas en el Parián de los Sangleyes, desde donde embarcaba el famoso Galeón de Manila. Un acontecimiento anual que envolvía a toda ciudad.
La aventura para el general, los soldados y civiles que tripulaban este enorme barco comenzaba en julio para aprovechar la dirección del viento y las corrientes marinas; concluía varios meses después, a su retorno en otoño, transportando entre 500 y 1,500 toneladas del preciado tesoro.
El Galeón de Manila siempre arribaba a Acapulco, el principal puerto de México durante la época colonial, llevando plata de México para vender en Asia.
El viaje duraba cinco meses de ida y cuatro de regreso, exponiendo a los tripulantes a enfermedades como el escorbuto, tifones asiáticos y tormentas del Pacífico.
La ruta habitual salía de Manila surcando las islas Filipinas, hasta el puerto de San Jacinto, donde se abastecían de víveres antes de aventurarse en el océano. Pasaban el estrecho de San Bernardino rumbo a las islas Marianas desde donde navegaban aprovechando las corrientes favorables hacia el este, luego bajando por la costa de California hasta anclar en Acapulco.
Las áreas alrededor del archipiélago filipino hervían de piratas chinos, japoneses y malayos, mientras en el resto del Pacífico los esperaban piratas holandeses e ingleses. Holanda invirtió enormemente en tratar de arrancar esta ruta de los españoles, por lo que intentó apoderarse de Macao en 1622 a través de una flota de tres barcos y 1,300 soldados pero una guarnición portuguesa y dos compañías españolas lograron defenderla.
Las preciadas mercancías eran blanco fácil de la codicia de los piratas, aunque no dañaron mucho al Galeón de Manila debido a que el océano Pacífico era de mucho más difícil acceso que el Caribe. Se registró que en sus 250 años de historia, sólo cayeron cuatro veces en manos de piratas. Los piratas más famosos que atacaban esta ruta eran Francis Drake, Thomas Cavendish, Oliver Van Noort y Joris van Spilbergen.
En 1577, el pirata Francis Drake recibió órdenes de la reina Isabel de capturar los galeones españoles y encontrar un paso en el norte entre los océanos Pacífico y Atlántico. En 1709, el pirata Rogers capturó en Cabo San Lucas al galeón Nuestra Señora de la Encarnación pero la defensa española logró resistir, llegando a puerto de Acapulco con sólo ocho muertos y algunos heridos.
Los colonizadores de Perú desearon participar en este gran intercambio comercial, por lo que organizaron su propio sistema de navegación hacia México pero descubrieron que podían ir comerciando sus propias mercancías a lo largo del trayecto por las costas del continente, por lo que al puerto de Acapulco sólo llegaban los restos, lo que causó que España enfureciera e intentara detener este tráfico. Sin embargo, el furor del Galeón de Manila abrió nuevas formas de intercambiar las riquezas de toda América.
Las embarcaciones originales eran las naos utilizadas para los viajes de exploración y los primeros viajes del Galeón de Manila, pero pronto fueron desplazadas por galeones con mucha más capacidad de carga y de capacidad defensiva, pudiendo tener a bordo hasta 50 cañones. El último galeón de esta ruta se construyó en 1718.
El Galeón de Manila dejó de circular en 1820, cuando México cerró el flujo comercial tras su independencia y España sólo mantuvo su control sobre Filipinas hasta 1898. Muchas otras naciones continuaron surcando el Pacífico gracias a las técnicas y rutas descubiertas por los galeones de vela españoles.
Artículo Producido por el Equipo Editorial Explorando México.
Copyright Explorando México, Todos los Derechos Reservados.
Photo: IUFM de Paris
En el siglo XVI, la navegación todavía dependía de los vientos y las corrientes marinas. Las dos grandes potencias marítimas de la época, Portugal y España, se dieron a la tarea de explorar las tierras que aún les eran desconocidas, para ampliar su acceso al mercado de China, India, Japón y Siam. Se dividieron el control por hemisferios, Portugal haciéndose cargo de Brasil, las rutas africanas y el Océano Índico en dirección Sur-Este; mientras España navegaba por el Atlántico Norte y el Pacífico, en dirección Oeste.
El interés de participar en el comercio oriental surgió por el interés de sus muy codiciadas mercancías, por ser escasas o inexistentes en otras partes del planeta, como las especies, sedas y marfiles. Para España era de suma importancia tener comunicación y transportación constante con América, no sólo para comerciar estos artículos, sino también por sus ambiciones religiosas y militares.
Tras el descubrimiento de la corriente Kuro-Siwo, se comprobó que era posible salir de y volver a las costas de Filipinas, un imperativo en aquella época en la que navegar con éxito dependía de los caprichos de la naturaleza.
LA RUTA DEL GALEON
El primer barco español en navegar esta ruta zarpó en 1565, sellando el destino de Filipinas durante los siguientes tres siglos; la fuerza con la que España aseguró su dominio sobre esta tierra respondió a un ambicioso interés comercial. Durante todo el año se almacenaban las mercancías asiáticas en el Parián de los Sangleyes, desde donde embarcaba el famoso Galeón de Manila. Un acontecimiento anual que envolvía a toda ciudad.
La aventura para el general, los soldados y civiles que tripulaban este enorme barco comenzaba en julio para aprovechar la dirección del viento y las corrientes marinas; concluía varios meses después, a su retorno en otoño, transportando entre 500 y 1,500 toneladas del preciado tesoro.
El Galeón de Manila siempre arribaba a Acapulco, el principal puerto de México durante la época colonial, llevando plata de México para vender en Asia.
El viaje duraba cinco meses de ida y cuatro de regreso, exponiendo a los tripulantes a enfermedades como el escorbuto, tifones asiáticos y tormentas del Pacífico.
La ruta habitual salía de Manila surcando las islas Filipinas, hasta el puerto de San Jacinto, donde se abastecían de víveres antes de aventurarse en el océano. Pasaban el estrecho de San Bernardino rumbo a las islas Marianas desde donde navegaban aprovechando las corrientes favorables hacia el este, luego bajando por la costa de California hasta anclar en Acapulco.
Las áreas alrededor del archipiélago filipino hervían de piratas chinos, japoneses y malayos, mientras en el resto del Pacífico los esperaban piratas holandeses e ingleses. Holanda invirtió enormemente en tratar de arrancar esta ruta de los españoles, por lo que intentó apoderarse de Macao en 1622 a través de una flota de tres barcos y 1,300 soldados pero una guarnición portuguesa y dos compañías españolas lograron defenderla.
Las preciadas mercancías eran blanco fácil de la codicia de los piratas, aunque no dañaron mucho al Galeón de Manila debido a que el océano Pacífico era de mucho más difícil acceso que el Caribe. Se registró que en sus 250 años de historia, sólo cayeron cuatro veces en manos de piratas. Los piratas más famosos que atacaban esta ruta eran Francis Drake, Thomas Cavendish, Oliver Van Noort y Joris van Spilbergen.
En 1577, el pirata Francis Drake recibió órdenes de la reina Isabel de capturar los galeones españoles y encontrar un paso en el norte entre los océanos Pacífico y Atlántico. En 1709, el pirata Rogers capturó en Cabo San Lucas al galeón Nuestra Señora de la Encarnación pero la defensa española logró resistir, llegando a puerto de Acapulco con sólo ocho muertos y algunos heridos.
Los colonizadores de Perú desearon participar en este gran intercambio comercial, por lo que organizaron su propio sistema de navegación hacia México pero descubrieron que podían ir comerciando sus propias mercancías a lo largo del trayecto por las costas del continente, por lo que al puerto de Acapulco sólo llegaban los restos, lo que causó que España enfureciera e intentara detener este tráfico. Sin embargo, el furor del Galeón de Manila abrió nuevas formas de intercambiar las riquezas de toda América.
Las embarcaciones originales eran las naos utilizadas para los viajes de exploración y los primeros viajes del Galeón de Manila, pero pronto fueron desplazadas por galeones con mucha más capacidad de carga y de capacidad defensiva, pudiendo tener a bordo hasta 50 cañones. El último galeón de esta ruta se construyó en 1718.
El Galeón de Manila dejó de circular en 1820, cuando México cerró el flujo comercial tras su independencia y España sólo mantuvo su control sobre Filipinas hasta 1898. Muchas otras naciones continuaron surcando el Pacífico gracias a las técnicas y rutas descubiertas por los galeones de vela españoles.
Artículo Producido por el Equipo Editorial Explorando México.
Copyright Explorando México, Todos los Derechos Reservados.
Photo: IUFM de Paris
jueves, 20 de octubre de 2011
ISLAS CORONADO ( Rescate )
emprendimos y que, a fin de cuentas permitió que México recuperara la Isla de Coronado”.
Centro de recreo internacional
El “Golden Castle” era un centro de recreo de prestigio internacional, se hallaba en una pequeña caleta, aislada por acantilados, una fortaleza casi inexpugnable que Al Capone había mandado construir para reunir allí a los personajes de la época, que cuando en Estados Unidos la prohibición alcohólica había empujado al clandestinaje a los centros de diversión.
La construcción semiderruida, que actualmente sirve como escuela para los hijos de los Infantes de Marina que resguardan las islas, todavía conserva rastros del esplendor de aquellas épocas, cuando allí eran famosas las fiestas en las que participaban Josephine Baker, Fred Astaire, Lena Horn o Al J Era un joven medico militar recién egresado de la academia “con todo el
valor dentro del pecho y la vida por delante”.
Para celebrar la llegada de la guarnición, el club de leones ofreció
una fiesta en su casino de Ensenada. Allí la charla comenzó a tejerse
en torno de los abusos de Estados Unidos en territorio mexicano. Y en el
largo rosario de sucedidos que los lugareños narraron a los jóvenes
militares salió a colación el tema de las islas arrebatadas a territorio
mexicano. El mayor Llamas se mostró incrédulo. Pidió pruebas.
“Todo cuanto le hemos dicho es cierto –le dijeron sus
anfitriones bajacalifornianos-. Podemos probarlo”. Al día siguiente,
Llamas se procuró copias de los Tratados de Guadalupe–Hidalgo y la
Mesilla, investigo la situación de las islas, fue a verlas y obtuvo
pruebas de que no había nada que pudiera justificar la presencia de
estadounidenses en esas islas, al parecer era territorio mexicano
ignorado.
“Pero ¿cómo puede ser posible esto? ¿Estas seguro de lo que
dices?”, le preguntaron. Lo comentó con sus compañeros oficiales.ohnson y otros. Años después fue adicionado con instalaciones para club de yates, de pesca y centro de veraneo.
En 1947, el teniente coronel Llamas, que a la sazón tenia el grado de mayor, fue destacado al frente de la guarnición militar del cuartel de “El Ciprés”, en Ensenada, Baja California. Llamas les hizo una detallada exposición de lo que había encontrado durante su investigación y les propuso “Vamos a ocupar la isla de Coronado que es la más cercana. Esta aquí nomás, frente a Rosario. Si no hay problemas, ponemos guarniciones en las otras ocho...” Algún oficial dudó. “Mejor vamos a consultarlo a México. No sea que nos metamos en un lió...” Pero todos los demás se habían contagiado del espíritu nacionalista de Llamas, y respondieron: “Vamos a recuperar las islas”. El mayor expuso otro argumento adicional: “Además, la obligación del Ejercito, en lo fundamental, es proteger el territorio y la soberanía nacional, ¿no? Pues vamos a cumplir con lo que la patria nos señala como sagrada obligación”. Cuando termino su arenga, los soldados y oficiales le manifestaron su entusiasmo con una ovación.
Salen a ocupar la isla
Sin preámbulos, se dirigieron a la base de la Marina para pedir una embarcación. Y una madrugada, “De cielo limpio y luna llena” –según recuerda el mayor–, salieron con destino a la isla de Coronado. Llegaron al amanecer. La tropa desembarco y, según la estrategia militar trazada de antemano, tomo de inmediato posiciones en el Casino, en el Hotel y en el muelle. Llamas espero hasta el ultimo momento antes de salir.
Ante el movimiento de militares, que tomo por sorpresa, lo mismo a los desvelados turistas, que al personal del casino, salió el gerente para averiguar lo que pasaba. Venimos –dijo el mayor– en nombre del Gobierno de México a tomar posesión de esta isla, que es parte del territorio nacional...”,expreso con voz firme.
El gerente estadounidense, quedo pálido y estupefacto.
–Bueno...pero es que....mi compañía... – musitó.
Avise usted a su compañía y a sus jefes. Dígales que si tienen pruebas que acrediten la propiedad de la isla, o títulos oficiales que les permitan ocuparlas, que los muestren al Gobierno de México, a través del gobierno estadounidense. Mientras tanto, la tropa quedará en resguardo de la isla”, repuso el mayor.
Luego se retiró con dos oficiales, no sin antes dejar allí apostados a los elementos de su pelotón.
Paso una semana. Luego un mes. Finalmente llego uno de los soldados para avisarle que “los gringos ya están sacando sus cosas de la isla...”
–“Sigan allí hasta que no reciban nuevas instrucciones”.
Semanas mas tarde estallo la bomba. Llegó el secretario de la Defensa, acompañado por el Procurador. “¿Pero que han hecho ustedes? –le preguntaron indignados–. Esto va a provocar un problema de proporciones internacionales. Preséntese inmediatamente a declarar”.
–Señores– les respondió el mayor– solamente cumplimos la obligación y el honor de soldados de resguardar el territorio nacional.
–Bueno. Esta bien. Pero debieron haber consultado. Ahora esperemos que la cosa no llegue a mayores. Y regresaron a México.
Así paso el tiempo. Seis meses. Un año. El mayor casi se había olvidado del asunto cuando un día se fue de pesca a Coronado. Allí se encontró a sus soldados, convertidos casi en ermitaños.
–Por favor– le dijeron– haga usted algo para que nos saquen de aquí. Mire, cada mes desde que tomamos la isla viene solo un barco de la armada para traernos agua y alimentos y pagarnos los haberes. Nos sostenemos con la pesca y la caza de cabras...
Así se consumó la recuperación y se inicio el nuevo abandono de la Isla Coronado.
Por Victor Payán
sábado, 27 de agosto de 2011
DIBUJOS DEL PADRE TIRSCH SOBRE BAJA CALIFORNIA
Los dibujos del padre Tirsch sobre Baja California
Durante los trescientos largos años que fue el periodo colonial en México la visita de extranjeros, de aquellos venidos de otros lugares que no fueran la Vieja España no eran posibles, pues se pensaba que aquellos que no fueran súbitos de la Corona Española vendrían a la Nueva España para dar cuenta de sus riquezas, pasar la información a sus gobernadores y luego ser víctimas de una invasión, sin embargo al adentrarnos en la historia de la evangelización, consecuentemente del poblamiento de la California notamos la presencia, a lo largo del siglo XVIII, de la presencia de personajes, la mayoría de ellos de la orden Jesuita, venidos de lo que ahora se denomina la Europa del Este: Croacia, República Checa, Eslovaquia... el dibujo que vemos fue hecho en la Baja California, quizá en Santiago, por el padre Ignaz Tirsch, entre 1762-1767.
Uno de los dibujos más antiguos que retratan la vida cotidiana en San José del Cabo lo tenemos gracias a la habilidad del padre Tirsh, es el que estamos viendo ahora. " Ignacio Tirsch nació en la ciudad de Comotau, en Bohemia, en 1733. En 1754, o sea a los veintiún años de edad, ingresó en la Compañía de Jesús. Algún tiempo después, trasladándose a Cádiz, se embarcó allí con rumbo a Veracruz para concluir sus estudios en la Nueva España, a donde había sido destinado por sus superiores como futuro misionero en las apartadas regiones del noroeste mexicano. Tirsch que pronto comenzó a ser conocido con la versión castellana de su nombre como "el padre Ignacio", pasó algunos años en el Colegio Máximo de los Jesuitas. Allí y también más tarde en el Colegio del Espíritu Santo, en Puebla, dio remate a sus estudios y se familiarizó a la vez con la vida y costumbres novohispanas". (1)
Lo que ahora vemos es el dibujo del padre Tirsch en donde retrata la vida cotidiana de Santiago de los Coras, población en el actual municipio de Los Cabos. "A mediados del verano de 1761 el padre Ignacio, en compañía de otro jesuita, oriundo también de Bohemia, que llegaría a ser célebre explorador del norte de la Baja California, Wenceslao Linck, emprendió la marcha hacia Sinaloa y Sonora, donde pudo visitar varias de las misiones establecidas por sus hermanos de orden religiosa. Algo más tarde, en 1762, después de una breve travesía, llegó al puerto y presidio de Loreto, capital entonces de California. Al parecer su destino permanente en la península, durante los cinco años de su estancia en ella, fue la Misión de Santiago en la región meridional. Como lo notó él mismo en el texto que puso a una de sus pinturas, allí laboró entre los nativos e incluso edificó una nueva iglesia, ya que la más antigua había sido destruida durante la gran rebelión indígena entre los años de 1734 y 1738". (2)
Sobre esa rebelión indígena habíamos visto, hace poco, como fue que se dieron las ejecuciones de los padres Carranco y Tamaral, lo que hoy nos ocupa, la vida y, sobre todo el legado del padre Tirsch es en verdad sorprendente pues no fue hasta que en 1970, al imprimirse un calendario en donde aparecían algunas de las pinturas hechas en Baja California, se supo de la existencia de las mismas, se encontraban depositadas en la Biblioteca Estatal de Praga, un total de 47 trabajos, cuarenta de ellos en un formato de 49.5 x 32.5 cms, las otras siete de 34.5 x 20.5 . De ese total de 47, 39 son sobre la vida cotidiana en California, especialmente la flora y la fauna, y solo 8 reflejan escenas de la vida diaria en la ciudad de México.
En la actualidad no hay un solo trabajo que nos hable de la historia antigua de las Californias, que no incluya la obra del padre Tirsch, el cual fue, por cierto, quién recibió en las Californias la de la expulsión de su orden de los territorios de Ultramar de la Corona Española. Esta que se denominó La Pragmática Sanción de 1767 decretada por Carlos III se dio a conocer en Madrid el 2 de abril de ese año, 1767; en la ciudad de México, se notificó en el Templo de la Profesa el 25 de junio; y fue el recién nombrado Gobernador de las Californias, Gaspar de Portolá y Rovira (1716-1786) quién trajo la noticia, desembarcando en San José del Cabo el 30 de noviembre de 1767. Para el 4 de febrero del siguiente año, los 14 jesuitas asentados en California parten rumbo a Veracruz para de allí continuar a Génova, en Italia.
Por ley los jesuitas debían salir solo con lo que tenían puesto, todos sus bienes fueron confiscados por la Corona Española, dentro del contingente jesuita que se fue agrupando en Veracruz que venía de todos los sitios en la Nueva España en donde los Jesuitas se habían asentado llegaron dos que llevaban conciente o inconscientemente documentos por demás invaluables para la historia de México: Francisco Xavier Clavijero que pocos años después en Bolonia, Italia, escribiría su Historia de México y el padre Ignacio Tirsch que, escondidos en su hábito, llevaba los dibujos que ahora nos permiten ver las escenas de la cotidianidad californiana en el siglo XVIII.
Anotamos un punto más que debemos incluir en la abundante historia del Municipio de Los Cabos: la entrada de la mala noticia para los jesuitas asentados en las Californias llegó, precisamente por San José del Cabo el 30 de noviembre de 1767. "Ignacio Tirsch, otro jesuita checo, llega a la Baja California, al ser expulsado de México su orden, lleva consigo a Praga un cuaderno de dibujos en los que refleja la arquitectura, la gente, y la naturaleza de los lugares donde vivió y que visitó. A juzgar por sus comentarios, también fue arquitecto. Según sus dibujos, se ve que trataba de implantar los modelos europeos en la Baja California. Por otra parte, sus ilustraciones son un testimonio valioso de la vida y la naturaleza en la dicha península". (3)
sábado, 13 de agosto de 2011
NUEVOS DESCUBRIMIENTOS ARQUEOLOGICOS
- Algunos ocupados hace ocho mil años
Investigadores del INAH localizaron ocho campamentos que fueron ocupados por grupos nómadas
ENSENADA, BAJA CALIFORNIA (31/ENE/2011).- Un conjunto de ocho sitios arqueológicos, algunos ocupados hace ocho mil años por grupos nómadas, fueron descubiertos por investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en el municipio de Ensenada, Baja California.
Se trata de campamentos en los que además se halló gran diversidad de artefactos líticos, principalmente de obsidiana, semejantes a los que se han encontrado en la región que hoy ocupa el condado de Riverside, California (EUA).
Lo anterior corroboraría la explotación que los antiguos indígenas bajacalifornianos realizaron de este mineral con fines de intercambio, informó el arqueólogo Antonio Porcayo, coordinador del proyecto de excavación.
Porcayo detalló que varios de estos sitios se localizan en el interior de cuevas, y fueron hallados durante los recientes trabajos de salvamento arqueológico efectuados con motivo de la remodelación de la carretera San Felipe-laguna Chapala.
Los campamentos están distribuidos a lo largo de nueve kilómetros, al Este de la Sierra de Santa Isabel, ubicada al Noreste de la entidad, y corresponden a tres momentos de ocupación, el más antiguo estaría relacionado con los grupos de pescadores que salían de la sierra a la costa del Mar de Cortés, hace por lo menos ocho mil años.
'Estos hallazgos aportarán información relevante para completar el rompecabezas de la historia de Baja California, toda vez que la arqueología de la región del Mar de Cortés es aún desconocida porque el área apenas comienza a ser estudiada'.
El arqueólogo del Centro INAH-BC indicó que los sitios han sido denominados Puertecitos, El Regino, El Huerfanito, El Juanjo, Caro´s Cave, Paido´s Cave, El Zacateco y Los Pescadores.
'Entre los aspectos más relevantes de la información que arrojarán estos campamentos, destaca el intercambio de obsidiana que tuvieron con otras regiones culturales, ya que la piedra procedente de los yacimientos cercanos a esta área se ha encontrado en asentamientos arqueológicos ubicados en el norte y hasta el condado de Riverside, en California', explicó.
Esto es relevante porque nunca se habían estudiado los sitios arqueológicos donde vivía la gente que la explotaba para el canje, comentgó'.
Porcayo explicó que los antiguos indígenas bajacalifornianos generalmente no acostumbraban hacer edificaciones y que solamente ocupaban las cuevas para pernoctar y comer.
Es así que estos sitios se caracterizan por cientos de vestigios que dan muestra de las actividades cotidianas que ahí desarrollaron, y que en este caso se han encontrado intactos desde la última vez que los grupos nómadas estuvieron ahí, comentó.
Entre los materiales descubiertos en el interior de las cuevas hay fragmentos de pipas, distintos tipos de artefactos líticos, como puntas de flecha, cerámica y restos de animales que fueron consumidos por los antiguos pobladores, principalmente restos de moluscos, huesos de peces (tiburón y delfín) y de mamíferos, como venado, borrego cimarrón y berrendo.
También se localizó gran cantidad de hogueras —hasta nueve en un área de 6.0 por 2.0 metros— que corresponden a diferentes épocas, de las que se recolectó carbón de diferentes contextos, a partir de los cuales se realizan los estudios de fechamiento que darán con exactitud los diferentes momentos de la ocupación.
De acuerdo con estudios preliminares, el arqueólogo propone tres temporalidades distintas para los vestigios: los más antiguos podrían tener entre nueve mil y ocho años, correspondientes al periodo Paleoindio.
Otros materiales alrededor de tres mil años, relativos a la época Arcaica, y los más tardíos, que se estima corresponden a los antiguos cochimíes, tendrían alrededor de mil años.
Porcayo comentó que las cuevas tienen diversos tamaños, la más importante es la que han denominado Caro´s Cave, de unos 20 metros cuadrados, donde se encontró gran cantidad de los materiales citados.
Se calcula que cada uno de los abrigos debió albergar a una familia de cinco o siete miembros.
Así mismo en toda el área se identificaron yacimientos de ágata, riolita y obsidiana, que de acuerdo con el investigador fueron explotados por los habitantes de estos sitios para elaborar herramientas.
Para corroborar el posible intercambio de obsidiana con regiones donde se han encontrado artefactos hechos con materia prima de los yacimientos de estos sitios de Baja California, actualmente, en la Universidad de Berkeley, en California, se realizan estudios químicos de los objetos líticos recién descubiertos.
En tanto que los fechamientos de carbón recuperado de las hogueras se hacen en el Laboratorio de Radiocarbono del INAH, concluyó Porcayo.
jueves, 28 de julio de 2011
EL INHA FRENA DETERIORO DE ANTIGUAS MISIONES
La técnica lleva más de una década de aplicación en antiguas edificaciones de adobe. EL UNIVERSAL
- Esta labor se realiza desde hace 14 años
Gracias a una técnica de conservación de arquitectura de tierra, se ha detenido en un 80 por ciento el deteriorio de 16 misiones del estado
MEXICALI, BAJA CALIFORNIA (17/FEB/2011).- Gracias a la técnica de conservación arquitectónica aplicada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en 16 misiones de Baja California, se ha logrado detener, en un 80 por ciento, el deterioro que provocan los factores ambientales en las edificaciones construidas entre 1752 y 1834.
Esta labor se realiza desde hace 14 años y ha ayudado a la mejor preservación de las construcciones hechas por jesuitas, franciscanos y dominicos, informó en un comunicado el Instituto.
Explicó que este método de preservación, creado por especialistas del INAH, consiste en el recubrimiento de las misiones con una pasta hecha con arcillas de la región, a las que se agrega un aglutinante natural de origen vegetal, animal o mineral, como baba de nopal, estiércol o cal.
La mezcla es aplicada en los muros, de modo que el adobe queda protegido con lo que los restauradores denominan una 'capa de sacrificio', revestimiento que recibe los daños causados por el intemperismo.
Carlos Chávez, arquitecto del Centro INAH-BC, responsable de la conservación de los sitios misionales históricos de Baja California, informó que esta técnica se aplica desde hace 14 años en estas construcciones coloniales, como parte de un programa de largo aliento para el estudio, rescate, protección y conservación de las mismas.
'Cada año, antes de que comience la temporada de lluvias que en Baja California se registra de noviembre a febrero, cada una de las misiones ubicadas a lo largo de 750 kilómetros y alejadas entre sí, es recubierta con dicha pasta que impide que el agua, el sol o el viento toquen directamente el adobe', comentó.
El especialista señaló que esta tarea se enmarca dentro del Proyecto Corredor Histórico Camino Real Misionero de las Californias (Alta, Baja y Sur), donde se localizan un total de 61 edificaciones levantadas por misioneros jesuitas, franciscanos y dominicos para la evangelización de los indígenas de la parte norte de la Nueva España.
'En el estado de Baja California, están 18 de las 61 misiones de la península, de las cuales 16 son de adobe y dos de cantera; el programa ha permitido frenar el deterioro en aquellas construcciones hechas con ladrillos de arcilla, que presentaban un daño acelerado por las características de su constitución', explicó Carlos Chávez.
Factores como la humedad, la acción del viento, la radiación solar, la flora y fauna nocivas, así como el vandalismo en el caso de las más alejadas a las poblaciones, son los causantes de que la mayoría de las misiones sólo conserven entre 35 y 40 por ciento de su construcción original.
El arquitecto del INAH explicó que cuando estas edificaciones fueron abandonadas por los evangelizadores, alrededor de 1840, lo primero que perdieron fueron sus techos, porque la gente llegó a quitarlos para su reutilización.
'Con el retiro de las cubiertas comenzó su deterioro, ya que el sol, el viento y el agua llegaron directamente a los muros interiores, entonces se cayeron los aplanados y las paredes se empezaron a debilitar; una construcción de adobe si no tiene cubierta se deteriora rápidamente.'
Chávez explicó que los trabajos de conservación de estos inmuebles coloniales también han implicado su limpieza, consolidación, protección y mantenimiento periódico.
El especialista descartó la reedificación como alternativa de preservación de las misiones.
'En ninguna de ellas se ha recurrido a la reconstrucción; los tratados internacionales de restauración establecen que si un edificio ha perdido más de 80 por ciento de su composición no es posible hacerle reconstrucciones porque se caería en la falsedad, y éste es el caso de las misiones de adobe de Baja California', añadió.
Es así que desde 1996 el mantenimiento de las misiones es constante, con la finalidad de que no avance su pérdida.
A través de este programa de conservación, el INAH también ha dado atención a las dos misiones de cantera que hay en Baja California, Santa Gertrudis y San Francisco de Borja, fundadas por los jesuitas en 1752 y 1762 respectivamente.
'En ambas se han realizado diversos trabajos de restauración mayor en distintos momentos, así como una labor de conservación permanente que consiste en limpieza, resanes y reposiciones de elementos deteriorados', manifestó Chávez.
Abundó que en el caso de la Misión de Santa Gertrudis, ésta tiene muchas alteraciones y elementos arquitectónicos ajenos, debido a restauraciones hechas antes de que el INAH llegara a Baja California.
'El retiro de esos componentes será muy lento, porque requiere de un estudio profundo para saber con certeza cómo era originalmente y no caer en falsedades arquitectónicas'.
Indicó que entre los trabajos más recientes hechos a esta misión destacan el resane de muros, la consolidación de los cimientos de la fachada principal, integración de algunos pretiles y recubrimientos de arcilla sobre vestigios de adobe.
En tanto que en la misión de San Francisco de Borja, se han hecho trabajos de conservación —conjuntamente con la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del INAH— realizados en 2009 y 2010, en los que se logró también la reintegración de los pretiles, en tanto que se encontraron datos de sus características y de cómo fueron hechos originalmente.
El arquitecto Carlos Chávez explicó que aunque existe un plan maestro para la conservación de las misiones, cada sitio cuenta con un proyecto específico para su rescate, elaborado tras un periodo de observación, análisis y estudio individual.
Finalmente, el experto del Centro INAH-BC adelantó que también se trabaja en la elaboración de planes de manejo para cada sitio; 'ya se tiene el diagnóstico de cada misión, y en él están registradas sus características arquitectónicas y la técnica que se usó en su edificación'.
Los sitios misionales en Baja California son: San Telmo (1714), San Juan de Dios (1714), Santa Gertrudis (1752), San Francisco de Borja (1762), Clamajué (1766), Santa María de los Angeles (1767), San Fernando de Velicatá (1769), Nuestra Señora del Rosario de Arriba (1774), Santo Domingo de la Frontera (1775) y San Vicente Ferrer (1780).
San Miguel Arcángel (1787), Santo Tomás Aquino I (1791), Santo Tomás Aquino II (1791), San Pedro Mártir de Verona (1794), Santa Catarina Virgen y Mártir (1797), Nuestra Señora del Rosario de Abajo (1802), El Descanso (1812) y Nuestra Señora de Guadalupe (1834).
Esta labor se realiza desde hace 14 años y ha ayudado a la mejor preservación de las construcciones hechas por jesuitas, franciscanos y dominicos, informó en un comunicado el Instituto.
Explicó que este método de preservación, creado por especialistas del INAH, consiste en el recubrimiento de las misiones con una pasta hecha con arcillas de la región, a las que se agrega un aglutinante natural de origen vegetal, animal o mineral, como baba de nopal, estiércol o cal.
La mezcla es aplicada en los muros, de modo que el adobe queda protegido con lo que los restauradores denominan una 'capa de sacrificio', revestimiento que recibe los daños causados por el intemperismo.
Carlos Chávez, arquitecto del Centro INAH-BC, responsable de la conservación de los sitios misionales históricos de Baja California, informó que esta técnica se aplica desde hace 14 años en estas construcciones coloniales, como parte de un programa de largo aliento para el estudio, rescate, protección y conservación de las mismas.
'Cada año, antes de que comience la temporada de lluvias que en Baja California se registra de noviembre a febrero, cada una de las misiones ubicadas a lo largo de 750 kilómetros y alejadas entre sí, es recubierta con dicha pasta que impide que el agua, el sol o el viento toquen directamente el adobe', comentó.
El especialista señaló que esta tarea se enmarca dentro del Proyecto Corredor Histórico Camino Real Misionero de las Californias (Alta, Baja y Sur), donde se localizan un total de 61 edificaciones levantadas por misioneros jesuitas, franciscanos y dominicos para la evangelización de los indígenas de la parte norte de la Nueva España.
'En el estado de Baja California, están 18 de las 61 misiones de la península, de las cuales 16 son de adobe y dos de cantera; el programa ha permitido frenar el deterioro en aquellas construcciones hechas con ladrillos de arcilla, que presentaban un daño acelerado por las características de su constitución', explicó Carlos Chávez.
Factores como la humedad, la acción del viento, la radiación solar, la flora y fauna nocivas, así como el vandalismo en el caso de las más alejadas a las poblaciones, son los causantes de que la mayoría de las misiones sólo conserven entre 35 y 40 por ciento de su construcción original.
El arquitecto del INAH explicó que cuando estas edificaciones fueron abandonadas por los evangelizadores, alrededor de 1840, lo primero que perdieron fueron sus techos, porque la gente llegó a quitarlos para su reutilización.
'Con el retiro de las cubiertas comenzó su deterioro, ya que el sol, el viento y el agua llegaron directamente a los muros interiores, entonces se cayeron los aplanados y las paredes se empezaron a debilitar; una construcción de adobe si no tiene cubierta se deteriora rápidamente.'
Chávez explicó que los trabajos de conservación de estos inmuebles coloniales también han implicado su limpieza, consolidación, protección y mantenimiento periódico.
El especialista descartó la reedificación como alternativa de preservación de las misiones.
'En ninguna de ellas se ha recurrido a la reconstrucción; los tratados internacionales de restauración establecen que si un edificio ha perdido más de 80 por ciento de su composición no es posible hacerle reconstrucciones porque se caería en la falsedad, y éste es el caso de las misiones de adobe de Baja California', añadió.
Es así que desde 1996 el mantenimiento de las misiones es constante, con la finalidad de que no avance su pérdida.
A través de este programa de conservación, el INAH también ha dado atención a las dos misiones de cantera que hay en Baja California, Santa Gertrudis y San Francisco de Borja, fundadas por los jesuitas en 1752 y 1762 respectivamente.
'En ambas se han realizado diversos trabajos de restauración mayor en distintos momentos, así como una labor de conservación permanente que consiste en limpieza, resanes y reposiciones de elementos deteriorados', manifestó Chávez.
Abundó que en el caso de la Misión de Santa Gertrudis, ésta tiene muchas alteraciones y elementos arquitectónicos ajenos, debido a restauraciones hechas antes de que el INAH llegara a Baja California.
'El retiro de esos componentes será muy lento, porque requiere de un estudio profundo para saber con certeza cómo era originalmente y no caer en falsedades arquitectónicas'.
Indicó que entre los trabajos más recientes hechos a esta misión destacan el resane de muros, la consolidación de los cimientos de la fachada principal, integración de algunos pretiles y recubrimientos de arcilla sobre vestigios de adobe.
En tanto que en la misión de San Francisco de Borja, se han hecho trabajos de conservación —conjuntamente con la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del INAH— realizados en 2009 y 2010, en los que se logró también la reintegración de los pretiles, en tanto que se encontraron datos de sus características y de cómo fueron hechos originalmente.
El arquitecto Carlos Chávez explicó que aunque existe un plan maestro para la conservación de las misiones, cada sitio cuenta con un proyecto específico para su rescate, elaborado tras un periodo de observación, análisis y estudio individual.
Finalmente, el experto del Centro INAH-BC adelantó que también se trabaja en la elaboración de planes de manejo para cada sitio; 'ya se tiene el diagnóstico de cada misión, y en él están registradas sus características arquitectónicas y la técnica que se usó en su edificación'.
Los sitios misionales en Baja California son: San Telmo (1714), San Juan de Dios (1714), Santa Gertrudis (1752), San Francisco de Borja (1762), Clamajué (1766), Santa María de los Angeles (1767), San Fernando de Velicatá (1769), Nuestra Señora del Rosario de Arriba (1774), Santo Domingo de la Frontera (1775) y San Vicente Ferrer (1780).
San Miguel Arcángel (1787), Santo Tomás Aquino I (1791), Santo Tomás Aquino II (1791), San Pedro Mártir de Verona (1794), Santa Catarina Virgen y Mártir (1797), Nuestra Señora del Rosario de Abajo (1802), El Descanso (1812) y Nuestra Señora de Guadalupe (1834).
CRÉDITOS:
NTX / IAMRARTEFACTOS DE PESCA De los primeros pobladores de BAJA CALIFORNIA
Las herramientas pueden tener entre 11.000 y 8.000 años de antiguedad. :: NTX
Son 43 artefactos de madreperla, similares a los encontrados en otros países
Casi medio centenar de artefactos completos y fragmentados para pescar, que se calcula fueron elaborados en madreperla durante el Holoceno Temprano, hace más de 8,000 años, fueron descubiertos en un abrigo rocoso de la Isla de Espíritu Santo, en Baja California Sur, por arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta).
Los objetos completos, que tienen la forma semejante a la letra "C", son similares a los encontrados en sitios de Ecuador, Australia y el Mar Arábigo; de acuerdo con los especialistas estos artefactos ofrecen nueva información sobre los primeros pueblos de pescadores del continente americano.
Lo anterior fue informado por la arqueóloga Harumi Fujita, quien dirige el proyecto de investigación en este punto ubicado en el norte de la Bahía de La Paz, quien detalló en total se hallaron 43 artefactos, que por el nivel de la tierra donde se ubicaron, 14 de éstos pudieran tener entre 11,000 y 8,000 años de antigüedad, y los 29 restantes entre 8,000 y 3,000 años.
Además, añadió, también se encontró un conjunto de materiales vinculados con las diferentes fases de manufactura de los anzuelos, cuya antigüedad data del Holoceno Temprano (alrededor de 10,000 a 8,000 años) y se pueden remontar hasta hace 11,000 años, en el Pleistoceno Final.
La investigadora del Centro INAH-BCS consideró que de confirmarse la antigüedad de los vestigios con estudios de laboratorio, los anzuelos serían un indicador de que la explotación de recursos marinos por los primeros pobladores de lo que hoy es Baja California Sur, comenzó paralelamente a la caza de megafauna que se hacía en otras regiones de América hace más de 11,000 años. "Así mismo, se situarían dentro de los anzuelos más antiguos del mundo, indicando una cultura orientada a la explotación de recursos marinos desde el Pleistoceno Final".
Harumi Fujita indicó que el hallazgo se registró en el abrigo rocoso llamado la Covacha Babisuri, un sitio que es estudiado desde hace 15 años por el INAH, y que fue ocupado por grupos humanos hace 11,000 años, dato que se determinó a partir del fechamiento por Carbono 14 del material arqueológico recuperado en el lugar.
La arqueóloga explicó que las piezas de concha encontradas miden entre dos y seis cm, son de forma casi circular con una abertura corta y los extremos puntiagudos; "algunas están pulidas y otras retocadas, en el caso de las que fueron alisadas son piezas terminadas, mientras que las segundas pudiera tratarse de preformas, es decir, herramientas en proceso de hechura".
Luego de adelantar que un fragmento de uno de los anzuelos fue fechado y arrojó una antigüedad de 8,300 años, la investigadora abundó que junto con los anzuelos se hallaron herramientas y desechos líticos, de concha, coral y hueso, así como restos de fauna que muestran indicios de haber sido consumida por los antiguos pobladores de la isla, principalmente peces, moluscos y erizos.
"Tanto el conjunto de herramientas, como los desechos de concha de madreperla, preformas y piezas completas y fragmentadas de los anzuelos, indican que la manufactura de estos instrumentos de pesca fue llevada a cabo en la misma Covacha Babisuri".
La arqueóloga mencionó que a partir de estudios ya publicados en diversos países, ha identificado algunas semejanzas en la fabricación de los anzuelos de concha encontrados en BCS y los hallados en otras partes del mundo. "Como ejemplo de ello tenemos los recuperados en Valdivia, Ecuador, que corresponden a diferentes fases de elaboración, junto con herramientas utilizadas para la fabricación de los instrumentos de pesca, como pulidores o rimas cilíndricas, cuya antigüedad oscila entre los 5,000 y 3,000 años".
Fujita refirió que para interpretar el proceso de fabricación de anzuelos de madreperla de BCS, ha consultado estudios llevados a cabo por colegas australianos, particularmente el relativo a la manufactura de los anzuelos de concha encontrados en Cape Grafton, al norte de Queensland, Australia, cuya antigüedad oscila entre 3,500 y 3,000 años, y fueron encontrados junto con afiladoras y perforadores.
En lo que se refiere a los restos de fauna descubiertos, la arqueóloga del INAH refirió que la mayoría corresponden a moluscos y peces de tamaño grande y mediano, como el atún, barrilete, corvina, jurel, pez perico y cochito; también se encontraron vértebras de tiburones gris y toro.
"Lo que nos indica que estos animales marinos pudieron haber sido capturados con anzuelos, así como lanzas o fisgas con puntas de proyectil, en los periodos Pleistoceno Final y Holoceno Temprano y Medio".
La especialista dijo que de acuerdo con la cantidad y características de los vestigios encontrados, así como las descripciones etnohistóricas sobre los indígenas que habitaron la región del Cabo, parece que el método de pesca cambió durante el Periodo Tardío (a partir del inicio de la nuestra era), ya que no se han encontrado anzuelos de concha ni herramientas relacionadas para la fabricación de éstos que correspondan a esta etapa.
Finalmente, Harumi Fujita comentó que a partir de los estudios realizados a las herramientas líticas y de hueso, también localizadas en la Covacha, se ha podido inferir que los primeros pobladores de la Isla de Espíritu Santo no subsistieron sólo de la pesca, sino que practicaron una economía mixta compuesta por la recolección de vegetales, moluscos, crustáceos y erizos y la caza de fauna terrestre como el venado; además de la captura de animales de mar como la tortuga y el lobo marino.
Descubren milenarios artefactos de pesca en Baja California Sur
Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron en la Isla Espíritu Santo, en Baja California Sur, cerca de 50 artefactos completos y fragmentados empleados para pescar, que se calcula fueron realizados hace más de 8.000 años.
La directora del proyecto de investigación en este punto ubicado en el norte de la Bahía de La Paz, Harumi Fujita, informó que los objetos completos tienen forma de "C" y son similares a los encontrados en Ecuador, Australia y el Mar Arábigo, lo que consideró ofrece información sobre los primeros pueblos de pescadores del continente americano.
Detalló que se encontraron 43 artefactos que por el nivel de tierra donde se ubicaron, 14 de éstos pueden tener entre 11.000 y 8.000 años de antiguedad, mientras que los 29 restantes se calcula tienen 8.000 y 3.000 años.
Fujita subrayó que también se encontró un conjunto de materiales vinculados a las fases de manufactura de los anzuelos, cuya antiguedad data del Holoceno Temprano, alrededor de 10.000 a 8.000 años, y se pueden remontar hasta el Pleistoceno Final equivalente a 11.000 años.
Además explicó que estos azulejos serían un indicador de la explotación de recursos marinos por los primeros pobladores de Baja California, si se confirma la antiguedad de los vestigios, con estudios de laboratorio.
"Se situarían dentro de los anzuelos más antiguos del mundo, indicando una cultura orientada a la explotación de recursos marinos desde el Pleistoceno Final", puntualizó Harumi Fujita.
Respecto a la ubicación exacta del descubrimiento, la experta indicó que se registró en el abrigo rocoso llamado la "Covacha Babisuri" el cual desde hace 15 años es estudiando por investigadores del INAH, y destacó que esta zona fue ocupada por grupos humanos hace 11.000 años, dato determinado por el fechamiento por carbón 14 del material arqueológico recuperado en el lugar.
También la antropóloga explicó que las piezas de concha encontradas miden entre dos y seis centímetros, además de contar con una forma casi circular con una abertura corta y extremos puntiagudos.
Harumi Fujita adelantó que uno de los fragmentos fue analizado y arrojó que cuenta con una antiguedad de 8.000 3.000 años: "junto con los anzuelos se hallaron herramientas y desechos líticos, de concha, coral y hueso, así como restos de fauna que muestran indicios de haber sido consumida por los antiguos pobladores de la isla, principalmente peces, moluscos y erizos."
La arqueóloga puntualizó que a partir de estudios publicados en distintos países, ha identificado algunas semejanzas en la fabricación de los anzuelos descubiertos con los encontrados en otras partes del mundo.
"Como ejemplo de ello tenemos los recuperados en Valdivia, Ecuador, que corresponden a diferentes fases de elaboración, junto con herramientas utilizadas para la fabricación de los instrumentos de pesca, como pulidores o rimas cilíndricas, cuya antiguedad oscila entre los 5.000 y 3.000 años"
En lo que se refiere a los restos de fauna descubiertos, la arqueóloga dijo que la mayor parte corresponden a molusco y peces como: atún, barrilete, corvina, jurel, pez perico y cochino, además se encontraron vértebras de tiburones gris y toro.
"Lo que nos indica que estos animales marinos pudieron haber sido capturados con anzuelos, así como lanzas o fisgas con puntas de proyectil, en los periodos Pleistoceno Final y Holoceno Temprano y Medio", finalizó Harumi Fujita.
Los objetos completos, que tienen la forma semejante a la letra "C", son similares a los encontrados en sitios de Ecuador, Australia y el Mar Arábigo; de acuerdo con los especialistas estos artefactos ofrecen nueva información sobre los primeros pueblos de pescadores del continente americano.
Lo anterior fue informado por la arqueóloga Harumi Fujita, quien dirige el proyecto de investigación en este punto ubicado en el norte de la Bahía de La Paz, quien detalló en total se hallaron 43 artefactos, que por el nivel de la tierra donde se ubicaron, 14 de éstos pudieran tener entre 11,000 y 8,000 años de antigüedad, y los 29 restantes entre 8,000 y 3,000 años.
Además, añadió, también se encontró un conjunto de materiales vinculados con las diferentes fases de manufactura de los anzuelos, cuya antigüedad data del Holoceno Temprano (alrededor de 10,000 a 8,000 años) y se pueden remontar hasta hace 11,000 años, en el Pleistoceno Final.
La investigadora del Centro INAH-BCS consideró que de confirmarse la antigüedad de los vestigios con estudios de laboratorio, los anzuelos serían un indicador de que la explotación de recursos marinos por los primeros pobladores de lo que hoy es Baja California Sur, comenzó paralelamente a la caza de megafauna que se hacía en otras regiones de América hace más de 11,000 años. "Así mismo, se situarían dentro de los anzuelos más antiguos del mundo, indicando una cultura orientada a la explotación de recursos marinos desde el Pleistoceno Final".
Harumi Fujita indicó que el hallazgo se registró en el abrigo rocoso llamado la Covacha Babisuri, un sitio que es estudiado desde hace 15 años por el INAH, y que fue ocupado por grupos humanos hace 11,000 años, dato que se determinó a partir del fechamiento por Carbono 14 del material arqueológico recuperado en el lugar.
La arqueóloga explicó que las piezas de concha encontradas miden entre dos y seis cm, son de forma casi circular con una abertura corta y los extremos puntiagudos; "algunas están pulidas y otras retocadas, en el caso de las que fueron alisadas son piezas terminadas, mientras que las segundas pudiera tratarse de preformas, es decir, herramientas en proceso de hechura".
Luego de adelantar que un fragmento de uno de los anzuelos fue fechado y arrojó una antigüedad de 8,300 años, la investigadora abundó que junto con los anzuelos se hallaron herramientas y desechos líticos, de concha, coral y hueso, así como restos de fauna que muestran indicios de haber sido consumida por los antiguos pobladores de la isla, principalmente peces, moluscos y erizos.
"Tanto el conjunto de herramientas, como los desechos de concha de madreperla, preformas y piezas completas y fragmentadas de los anzuelos, indican que la manufactura de estos instrumentos de pesca fue llevada a cabo en la misma Covacha Babisuri".
La arqueóloga mencionó que a partir de estudios ya publicados en diversos países, ha identificado algunas semejanzas en la fabricación de los anzuelos de concha encontrados en BCS y los hallados en otras partes del mundo. "Como ejemplo de ello tenemos los recuperados en Valdivia, Ecuador, que corresponden a diferentes fases de elaboración, junto con herramientas utilizadas para la fabricación de los instrumentos de pesca, como pulidores o rimas cilíndricas, cuya antigüedad oscila entre los 5,000 y 3,000 años".
Fujita refirió que para interpretar el proceso de fabricación de anzuelos de madreperla de BCS, ha consultado estudios llevados a cabo por colegas australianos, particularmente el relativo a la manufactura de los anzuelos de concha encontrados en Cape Grafton, al norte de Queensland, Australia, cuya antigüedad oscila entre 3,500 y 3,000 años, y fueron encontrados junto con afiladoras y perforadores.
En lo que se refiere a los restos de fauna descubiertos, la arqueóloga del INAH refirió que la mayoría corresponden a moluscos y peces de tamaño grande y mediano, como el atún, barrilete, corvina, jurel, pez perico y cochito; también se encontraron vértebras de tiburones gris y toro.
"Lo que nos indica que estos animales marinos pudieron haber sido capturados con anzuelos, así como lanzas o fisgas con puntas de proyectil, en los periodos Pleistoceno Final y Holoceno Temprano y Medio".
La especialista dijo que de acuerdo con la cantidad y características de los vestigios encontrados, así como las descripciones etnohistóricas sobre los indígenas que habitaron la región del Cabo, parece que el método de pesca cambió durante el Periodo Tardío (a partir del inicio de la nuestra era), ya que no se han encontrado anzuelos de concha ni herramientas relacionadas para la fabricación de éstos que correspondan a esta etapa.
Finalmente, Harumi Fujita comentó que a partir de los estudios realizados a las herramientas líticas y de hueso, también localizadas en la Covacha, se ha podido inferir que los primeros pobladores de la Isla de Espíritu Santo no subsistieron sólo de la pesca, sino que practicaron una economía mixta compuesta por la recolección de vegetales, moluscos, crustáceos y erizos y la caza de fauna terrestre como el venado; además de la captura de animales de mar como la tortuga y el lobo marino.
Descubren milenarios artefactos de pesca en Baja California Sur
Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron en la Isla Espíritu Santo, en Baja California Sur, cerca de 50 artefactos completos y fragmentados empleados para pescar, que se calcula fueron realizados hace más de 8.000 años.
La directora del proyecto de investigación en este punto ubicado en el norte de la Bahía de La Paz, Harumi Fujita, informó que los objetos completos tienen forma de "C" y son similares a los encontrados en Ecuador, Australia y el Mar Arábigo, lo que consideró ofrece información sobre los primeros pueblos de pescadores del continente americano.
Detalló que se encontraron 43 artefactos que por el nivel de tierra donde se ubicaron, 14 de éstos pueden tener entre 11.000 y 8.000 años de antiguedad, mientras que los 29 restantes se calcula tienen 8.000 y 3.000 años.
Fujita subrayó que también se encontró un conjunto de materiales vinculados a las fases de manufactura de los anzuelos, cuya antiguedad data del Holoceno Temprano, alrededor de 10.000 a 8.000 años, y se pueden remontar hasta el Pleistoceno Final equivalente a 11.000 años.
Además explicó que estos azulejos serían un indicador de la explotación de recursos marinos por los primeros pobladores de Baja California, si se confirma la antiguedad de los vestigios, con estudios de laboratorio.
"Se situarían dentro de los anzuelos más antiguos del mundo, indicando una cultura orientada a la explotación de recursos marinos desde el Pleistoceno Final", puntualizó Harumi Fujita.
Respecto a la ubicación exacta del descubrimiento, la experta indicó que se registró en el abrigo rocoso llamado la "Covacha Babisuri" el cual desde hace 15 años es estudiando por investigadores del INAH, y destacó que esta zona fue ocupada por grupos humanos hace 11.000 años, dato determinado por el fechamiento por carbón 14 del material arqueológico recuperado en el lugar.
También la antropóloga explicó que las piezas de concha encontradas miden entre dos y seis centímetros, además de contar con una forma casi circular con una abertura corta y extremos puntiagudos.
Harumi Fujita adelantó que uno de los fragmentos fue analizado y arrojó que cuenta con una antiguedad de 8.000 3.000 años: "junto con los anzuelos se hallaron herramientas y desechos líticos, de concha, coral y hueso, así como restos de fauna que muestran indicios de haber sido consumida por los antiguos pobladores de la isla, principalmente peces, moluscos y erizos."
La arqueóloga puntualizó que a partir de estudios publicados en distintos países, ha identificado algunas semejanzas en la fabricación de los anzuelos descubiertos con los encontrados en otras partes del mundo.
"Como ejemplo de ello tenemos los recuperados en Valdivia, Ecuador, que corresponden a diferentes fases de elaboración, junto con herramientas utilizadas para la fabricación de los instrumentos de pesca, como pulidores o rimas cilíndricas, cuya antiguedad oscila entre los 5.000 y 3.000 años"
En lo que se refiere a los restos de fauna descubiertos, la arqueóloga dijo que la mayor parte corresponden a molusco y peces como: atún, barrilete, corvina, jurel, pez perico y cochino, además se encontraron vértebras de tiburones gris y toro.
"Lo que nos indica que estos animales marinos pudieron haber sido capturados con anzuelos, así como lanzas o fisgas con puntas de proyectil, en los periodos Pleistoceno Final y Holoceno Temprano y Medio", finalizó Harumi Fujita.
El Economista / El Informador
lunes, 24 de enero de 2011
HALLAZGO ANTROPOLOGICO
EN LOS CABOS
DESCUBREN LOS
RESTOS DEL
Uno de los hallazgos antropológicos
Encuentran también el sitio original
Por Cuauhtémoc Morgan
Una visita poco común recibió el obispo de La Paz, Miguel Ángel Alba Díaz,
en agoto de 2007. En sus oficinas lo aguardaba una persona que buscaba entrevistarse
con él.
Amable, como siempre ha sido, el obispo cuestiona a este personaje, quien es
devoto católico, sobre el motivo de su visita.
─Padre, hemos descubierto los restos del misionero Nicolás Tamaral, están
sepultados en San José Viejo junto con sus objetos personales.
El obispo guardó silencio ante tan sorpresiva aseveración y puso atención a
su interlocutor, quien narró paso a paso la forma en que ha sido descubierto el
sitio original de la misión de San José del Cabo Añuití tan llena de historia.
Además en dos excavaciones, fueron hallados los efectos personales del
sacerdote jesuita asesinado el 3 de octubre de 1734 en una rebelión de la tribu
pericú, suceso que causó en esa época un gran impacto por la importancia de la
obra de evangelizadora que emprendió la iglesia católica en la antigua California.
Luego de evaluar por varios minutos la trascendencia de este hallazgo, el
obispo solicitó al visitante guardar respeto y discreción por el sagrado lugar
y esperar un mejor momento para ahondar en las investigaciones, dada la
importancia antropológica e histórica que implica este hallazgo fortuito.
arribo de los misioneros jesuitas a Loreto en 1697, estuvo plagada de
sufrimientos de todo tipo, debido a las carencias y a la gran dificultad que
significó cambiar el estilo de vida de los habitantes originales de esta
desértica región.
La difusión del cristianismo y la conversión de los nativos, fue realizada
por decenas de misioneros que fundaron poblaciones y rancherías a lo largo de
la península y que fueron los primeros asentamientos humanos permanentes. Dos
de estos valerosos misioneros fueron Lorenzo Carranco, originario de Cholula,
Puebla y Nicolás Tamaral, europeo sevillano. El primero se estableció en la
misión de Santiago y el segundo, fundó la misión de San José del Cabo Añuití en
1730, cuyo sitio original estuvo en lo que hoy conocemos como el poblado La
Playa.
Cambiar el modo de vida de los Californios, fue una labor difícil de
realizar para los sacerdotes católicos. Y es que los nativos eran nómadas, y
polígamos. Por eso fue muy complicados asentarlos en los sitios misionales y
hacerles entender que debían matrimoniarse con una sola mujer. Además ellos
amaban su libertad y solo estaban acostumbrados a trabajar en épocas
determinadas.
La influencia de los misioneros sobre las tribus, provocó el celo de los
“guamas” o cabecillas de los grupos Californios, quienes fomentaron la
animadversión de sus congéneres hacia los extranjeros que los hacían cambiar su
modo de vida.
De hecho, el misionero jesuita Juan Jacobo Baegert en su libro “Noticias de
la Península Americana de California”, describe al pueblo Pericú como
“sumamente altanero, inquieto e inaguantable”. En ese marco ocurre una
rebelión, un levantamiento diferente a los que antes se habían enfrentado los
sacerdotes.
En el sur del estado en 1734 los indios pericúes Boton y Chicori,
alborotaban al pueblo secreta y sigilosamente. El objetivo de esta
conspiración, según describe Baegert era: “matar a los misioneros, destruir
todo rasgo o indicio de la religión cristiana que apenas hace unos diez años la
habían abrazado y volver a vivir como antes, sin temor ni oposición, en plena
libertad”.
Así las cosas, un grupo importante de indígenas se reúnen el 2 de octubre de
1734 y se trasladan a la misión de Santiago donde asesinan a flechazos,
pedradas y garrotazos al sacerdote jesuita Lorenzo Carranco. Fue este un
asesinato cruel, realizado con mucho odio y rencor a tal grado que un niño
californio que ayudaba al padre en la misión lloraba en el lugar de los hechos,
pero fue tomado de sus pies y estrellado contra las paredes la misión hasta
causarle la muerte.
Un día después el grupo de pericúes se trasladó a la misión de San José del
Cabo Añuití, donde acaba de oficiar la santa misa el padre Nicolás Tamaral. El
sacerdote ya se encontraba en la casa de descanso a un costado de la misión
hasta donde entran los rebelados, lo derriban y lo arrastran hacia afuera. Ahí
el misionero fue atacado con flechas y ya moribundo uno de los alzados lo
apuñala “con un cuchillo largo”, según describe Baegert. Junto con Nicolás Tamaral
fue destruida también la misión de San José del Cabo Añuití que quedó en el
abandono.
De eso forma, Lorenzo Carranco y Nicolás Tamaral se convierten en los
protomártires del cristianismo en Las Californias y son un triste recuerdo en
la difícil evangelización de esta tierra.
descubiertos. Los actuales moradores del lugar solicitaron al reportero
mantener en secreto el sitio de la misión, así como las identidades de quienes
se han involucrado en los hallazgos, “hasta que la iglesia católica determine
lo conducente”.
Es en la población de San José Viejo donde se hizo este hallazgo a mediados
de los años 50 del siglo pasado. Al buscar sitios para extraer agua con
tecnología rudimentaria, los miembros de una familia realizaron varias
excavaciones en su propiedad. En una de estas excavaciones fue encontrada la
campana de la misión de San José. En otra de las excavaciones, fueron hallados
los restos del padre Nicolás Tamaral, su sotana y otros efectos personales y
objetos propios de la iglesia. El patriarca de la familia ordenó que todo esto
se enterrara de nuevo, que ya no se siguiera excavando más en la zona “porque
yo no deseo tener problemas con cosas de la iglesia”.
Su orden determinante fue obedecida y las cosas encontradas fueron colocadas
de nuevo en su lugar, sin embargo los dos sitios fueron señalados con marcas.
Este reportero tuvo oportunidad de ir al sitio de la misión. “Aquí han
venido investigadores de otros países y nos preguntan sobre la misión, nosotros
pues les damos la poca información que tenemos porque no sabemos mucho de eso”,
dice una de las residentes que señala los cimientos de la iglesia sobre los
cuales ahora ha construido su vivienda.
Se trata de las bases de la nave principal sobre la que estaba asentada la
misión. En estos cimientos se pueden apreciar las ruinas sobre lo que fue una
construcción adyacente a la nave principal, que bien puede ser el sitio de
descanso del sacerdote. Me piden no tomar fotografías del lugar. Parte de la
vivienda se encuentra sobre estos restos arqueológicos.
En el fondo se pueden apreciar los dos sitios que fueron marcados y en los
que “nadie ha querido intervenir, las ordenes de mi abuelo fueron que las cosas
permanecieran tal cual y hasta el momento nadie ha movido nada, todo ha sido
secreto”.
Hoy, solo se espera la determinación del actual jerarca de la iglesia en
Baja California Sur para dar a conocer uno de los descubrimientos
antropológicos más importantes en los últimos años, y que pueden revelar más
datos sobre la obra de los misioneros y su convivencia con los nativos
pericúes.
La muerte del misionero Nicolás Tamaral fue determinante en la
evangelización de las Californias. Es un triste recuerdo para la iglesia
católica que lo rememora de manera permanente con los mosaicos del frontispicio
de la misión de San José del Cabo, donde está plasmada la muerte del sacerdote.
DESCUBREN LOS
RESTOS DEL
MISIONERO NICOLAS TAMARAL
Uno de los hallazgos antropológicos
más importantes
Encuentran también el sitio original
de la misión de San José del Cabo Añuití
Por Cuauhtémoc Morgan
Una visita poco común recibió el obispo de La Paz, Miguel Ángel Alba Díaz,
en agoto de 2007. En sus oficinas lo aguardaba una persona que buscaba entrevistarse
con él.
Amable, como siempre ha sido, el obispo cuestiona a este personaje, quien es
devoto católico, sobre el motivo de su visita.
─Padre, hemos descubierto los restos del misionero Nicolás Tamaral, están
sepultados en San José Viejo junto con sus objetos personales.
El obispo guardó silencio ante tan sorpresiva aseveración y puso atención a
su interlocutor, quien narró paso a paso la forma en que ha sido descubierto el
sitio original de la misión de San José del Cabo Añuití tan llena de historia.
Además en dos excavaciones, fueron hallados los efectos personales del
sacerdote jesuita asesinado el 3 de octubre de 1734 en una rebelión de la tribu
pericú, suceso que causó en esa época un gran impacto por la importancia de la
obra de evangelizadora que emprendió la iglesia católica en la antigua California.
Luego de evaluar por varios minutos la trascendencia de este hallazgo, el
obispo solicitó al visitante guardar respeto y discreción por el sagrado lugar
y esperar un mejor momento para ahondar en las investigaciones, dada la
importancia antropológica e histórica que implica este hallazgo fortuito.
PROTOMÁRTIRES DEL CRISTINISMO
La difícil obra evangelizadora iniciada en las Californias a partir delarribo de los misioneros jesuitas a Loreto en 1697, estuvo plagada de
sufrimientos de todo tipo, debido a las carencias y a la gran dificultad que
significó cambiar el estilo de vida de los habitantes originales de esta
desértica región.
La difusión del cristianismo y la conversión de los nativos, fue realizada
por decenas de misioneros que fundaron poblaciones y rancherías a lo largo de
la península y que fueron los primeros asentamientos humanos permanentes. Dos
de estos valerosos misioneros fueron Lorenzo Carranco, originario de Cholula,
Puebla y Nicolás Tamaral, europeo sevillano. El primero se estableció en la
misión de Santiago y el segundo, fundó la misión de San José del Cabo Añuití en
1730, cuyo sitio original estuvo en lo que hoy conocemos como el poblado La
Playa.
Cambiar el modo de vida de los Californios, fue una labor difícil de
realizar para los sacerdotes católicos. Y es que los nativos eran nómadas, y
polígamos. Por eso fue muy complicados asentarlos en los sitios misionales y
hacerles entender que debían matrimoniarse con una sola mujer. Además ellos
amaban su libertad y solo estaban acostumbrados a trabajar en épocas
determinadas.
La influencia de los misioneros sobre las tribus, provocó el celo de los
“guamas” o cabecillas de los grupos Californios, quienes fomentaron la
animadversión de sus congéneres hacia los extranjeros que los hacían cambiar su
modo de vida.
De hecho, el misionero jesuita Juan Jacobo Baegert en su libro “Noticias de
la Península Americana de California”, describe al pueblo Pericú como
“sumamente altanero, inquieto e inaguantable”. En ese marco ocurre una
rebelión, un levantamiento diferente a los que antes se habían enfrentado los
sacerdotes.
En el sur del estado en 1734 los indios pericúes Boton y Chicori,
alborotaban al pueblo secreta y sigilosamente. El objetivo de esta
conspiración, según describe Baegert era: “matar a los misioneros, destruir
todo rasgo o indicio de la religión cristiana que apenas hace unos diez años la
habían abrazado y volver a vivir como antes, sin temor ni oposición, en plena
libertad”.
Así las cosas, un grupo importante de indígenas se reúnen el 2 de octubre de
1734 y se trasladan a la misión de Santiago donde asesinan a flechazos,
pedradas y garrotazos al sacerdote jesuita Lorenzo Carranco. Fue este un
asesinato cruel, realizado con mucho odio y rencor a tal grado que un niño
californio que ayudaba al padre en la misión lloraba en el lugar de los hechos,
pero fue tomado de sus pies y estrellado contra las paredes la misión hasta
causarle la muerte.
Un día después el grupo de pericúes se trasladó a la misión de San José del
Cabo Añuití, donde acaba de oficiar la santa misa el padre Nicolás Tamaral. El
sacerdote ya se encontraba en la casa de descanso a un costado de la misión
hasta donde entran los rebelados, lo derriban y lo arrastran hacia afuera. Ahí
el misionero fue atacado con flechas y ya moribundo uno de los alzados lo
apuñala “con un cuchillo largo”, según describe Baegert. Junto con Nicolás Tamaral
fue destruida también la misión de San José del Cabo Añuití que quedó en el
abandono.
De eso forma, Lorenzo Carranco y Nicolás Tamaral se convierten en los
protomártires del cristianismo en Las Californias y son un triste recuerdo en
la difícil evangelización de esta tierra.
EL DESCUBRIMIENTO
Tuvieron que transcurrir 220 años para que los restos de esta misión fuerandescubiertos. Los actuales moradores del lugar solicitaron al reportero
mantener en secreto el sitio de la misión, así como las identidades de quienes
se han involucrado en los hallazgos, “hasta que la iglesia católica determine
lo conducente”.
Es en la población de San José Viejo donde se hizo este hallazgo a mediados
de los años 50 del siglo pasado. Al buscar sitios para extraer agua con
tecnología rudimentaria, los miembros de una familia realizaron varias
excavaciones en su propiedad. En una de estas excavaciones fue encontrada la
campana de la misión de San José. En otra de las excavaciones, fueron hallados
los restos del padre Nicolás Tamaral, su sotana y otros efectos personales y
objetos propios de la iglesia. El patriarca de la familia ordenó que todo esto
se enterrara de nuevo, que ya no se siguiera excavando más en la zona “porque
yo no deseo tener problemas con cosas de la iglesia”.
Su orden determinante fue obedecida y las cosas encontradas fueron colocadas
de nuevo en su lugar, sin embargo los dos sitios fueron señalados con marcas.
Este reportero tuvo oportunidad de ir al sitio de la misión. “Aquí han
venido investigadores de otros países y nos preguntan sobre la misión, nosotros
pues les damos la poca información que tenemos porque no sabemos mucho de eso”,
dice una de las residentes que señala los cimientos de la iglesia sobre los
cuales ahora ha construido su vivienda.
Se trata de las bases de la nave principal sobre la que estaba asentada la
misión. En estos cimientos se pueden apreciar las ruinas sobre lo que fue una
construcción adyacente a la nave principal, que bien puede ser el sitio de
descanso del sacerdote. Me piden no tomar fotografías del lugar. Parte de la
vivienda se encuentra sobre estos restos arqueológicos.
En el fondo se pueden apreciar los dos sitios que fueron marcados y en los
que “nadie ha querido intervenir, las ordenes de mi abuelo fueron que las cosas
permanecieran tal cual y hasta el momento nadie ha movido nada, todo ha sido
secreto”.
Hoy, solo se espera la determinación del actual jerarca de la iglesia en
Baja California Sur para dar a conocer uno de los descubrimientos
antropológicos más importantes en los últimos años, y que pueden revelar más
datos sobre la obra de los misioneros y su convivencia con los nativos
pericúes.
La muerte del misionero Nicolás Tamaral fue determinante en la
evangelización de las Californias. Es un triste recuerdo para la iglesia
católica que lo rememora de manera permanente con los mosaicos del frontispicio
de la misión de San José del Cabo, donde está plasmada la muerte del sacerdote.
sábado, 8 de enero de 2011
MITOS Y LEYENDAS DE BAJA CALIFORNIA MEXICO.
LOS PERICUES CREIAN EN UN DIOS SUPREMO
LOS PERICUES TENIAN UN DIOS Y NO ERAN IDOLATRAS
LOS GUAYCURAS CREIAN QUE DIOS ERA UN ESPIRITU Y TENIA SUS AYUDANTES
LOS COCHIMIES CREIAN EN UN DIOS QUE VINO DEL CIELO Y CONVIVIO CON ELLOS.
El conocimiento que tenemos acerca de las costumbres y tradiciones de los antiguos habitantes de Baja California no es tan abundante como el que existe acerca de otras culturas americanas. Se trata de grupos dispersos y escasos que tenían que vivir en un medio difícil apoyados en una tecnología muy rudimentaria, que no desarrollaron ningún sistema de escritura y que con la llegada de los españoles desaparecieron completamente, excepto uno o dos grupos en la parte norte de la península.
Es por ello que el conocimiento de sus mitologías no podemos obtenerlo sino a través de las informaciones, muchas veces amañadas para mejor representar intereses individuales, otras veces ingenuas y cargadas de hiperbólicas fantasías, de los viajeros de la Nueva España que con propósitos muy diversos se aventuraron a estas tierras.
En un artículo que reseña las costumbres de estos grupos prehispánicos el doctor Miguel León Portilla nos informa acerca de los cronistas que dieron cuenta de estos asuntos 1. Es una larga lista donde se encuentran lo mismo exploradores, como Francisco de Ulloa o Sebastián Vizcaíno; buscadores de perlas como Francisco de Ortega y Pedro Porter y Casanate; o misioneros como Eusebio Kino, Juan María de Salvatierra, Francisco Piccolo, Juan Jacobo Baegert y Miguel del Barco.
Sin embargo, en lo que toca propiamente a las mitologías indígenas la lista de testimonios útiles se reduce considerablemente y en ella destacan especialmente la Noticia de la California de Miguel Venegas y la Historia Natural y Crónica de la antigua California de Miguel del Barco.
No obstante lo limitado de las informaciones al respecto, las creencias de los antiguos pobladores de la península constituyen un legado de sugestivas imágenes para el repertorio simbólico colectivo que no ha sido muy tomado en cuenta por nuestra literatura.
Seguramente la fuente más antigua y plena de sugestiones para la imaginería popular la constituyen las pinturas rupestres y petroglifos que aparecen por todas las regiones de la península, llenando de visiones fabulosas de seres gigantescos las cuevas y barrancos 2.
Acerca de ellas se ha escrito mucho y se ha dado distintas interpretaciones de su posible sentido, pero ya sea que se trate de un rito de magia analógica de cazadores, o el registro de acontecimientos celestes como eclipses y supernovas, o que de verdad se trate de un sistema de escritura jeroglífica con un cierto grado de abstracción, en realidad lo que nosotros podamos decir de ellas hasta ahora son sólo elucubraciones, pues ha sido imposible determinar, aunque sus regularidades sugieran convenciones sistemáticas, si se trata de simples representaciones más o menos realistas, símbolos regulares, o verdaderos signos.
Una de las primeras explicaciones acerca de estas pinturas nos es ofrecida por Miguel del Barco, en un curioso relato que hace al hablar de las costumbres de los cochimíes, quienes aseguraban que aquellas figuras habían sido hechas por gigantes. Barco refiere que rogó al misionero de San Ignacio, Padre Joseph Rothea, que escribiera sobre los restos
que encontró y este es el testimonio del misionero:
Acerca de esta religión elaboró Miguel Venegas un resumen, con base en los informes que le proporcionaron distintos misioneros. En su Noticia de la California podemos conocer que los pericúes creían...
El mismo Venegas explica las creencias de los guaycuras, por lo menos la tradición oral de algunas de sus rancherías:
Sin embargo, en ese capítulo se preocupa más por rastrear la posibilidad de que los indios hubiesen conocido con anterioridad los dogmas cristianos que por describir sus antiguas creencias y cuando lo hace siempre es en términos de comparación con el cristianismo. Es por eso que para aprovechar las bondades de la fuente el investigador tiene que rastrear los datos sueltos e historias ilustrativas que aparecen a lo largo de sus trabajos. Además debe de tomar en cuenta el filtro que constituye la visión histórica del cronista.
Súmase a estas desventajas el hecho de que no existen testimonios directos que nos permitan contrastar lo que nos cuenta Barco, ya que los antiguos californios no tenían escritura de ningún tipo, no llevaban la cuenta de los tiempos antiguos, ni siquiera de una generación atrás y sólo se referían a épocas de su pasado más reciente pues no sabían contar más de veinte. Si hemos de creer los testimonios, no guardaban otras leyendas sobre su origen sino la escueta leyenda de que venían del norte 8.
El mismo admite la pobreza de su testimonio:
Barco se inclina a pensar que esas eran fiestas de origen muy reciente, posteriores a los primeros viajes de los españoles por la península.
Principalmente llaman la atención de Barco, a pesar de su actitud que se quiere objetiva y escéptica, las creencias cochimíes que parecen tocar sus propias creencias:
Como ya se indicó en este capítulo no se agota la información existente acerca de nuestro tema, tan sólo se pretende orientar al interesado en el pasado cultural de la región. En este sentido se busca que el lector pueda reconocer que, a pesar de la pobreza de los testimonios existe un acervo de ritos y leyendas prehispánicos poco conocidos y explorados por la literatura que deben sumarse a los mitos que sobre estas tierras desarrollaron los colonizadores, a la hora de hacer el inventario de los temas sudcalifornianos.
Sin embargo, la exploración del litoral del Pacífico, no hubiera tenido la constancia y la pasión que tuvo si en la mente de los navegantes no hubieran florecido los mitos acerca de ciudades de abundancia, islas maravillosas y pasos ocultos que la literatura había creado, a manera de premonición fantástica, adelantándose a lo que después sería descubierto.
En efecto, en el caso de la Península de Baja California, "antes de crearse, antes de nacer como referencia geográfica y sociopolítica ya era literatura", como explica Raúl Cota:
El libro trata de los viajes que el hijo de Amadís de Gaula hace a Grecia, Persia, Britania y las Indias orientales, conocidas por la noticia de los viajes de los Polo, y la estancia de Marco Polo en el reino del Khan, Catay y Cipango.
"Por supuesto, en esa época (principios del S. XVI) ningún caballero podía tener éxito y fama sin haber visitado las Indias (de Colón). En el capítulo 157 de las Sergas de Esplandián nos dice Garci Ordóñez de Montalvo: ' a la diestra mano de las Indias hubo una isla llamada California, muy llegada a la parte del paraíso terrenal'. Y así nos sigue describiendo estas islas, a su reina, la reina Calafia; a sus `soldaderas', las amazonas, que montaban en grifos, que se adornaban con perlas y oro..." 16.
Conviene recordar aquí que Cristobal Colón pensó que en las tierras recién descubiertas por él, debía encontrarse el Paraíso Terrenal y que dedicó tres de sus viajes a la búsqueda del ansiado jardín, así como del paso al "ancho Ganges que decía Marco Polo" 17, el que después será conocido como el estrecho de Anián, otro mito que se llegó a convertir en la gran esperanza del reino español.
Todos los conquistadores que entraron a América a partir de 1519 eran fanáticos de este tipo de literatura, todos sentían en sus exploraciones y guerras, que estaban emulando a sus héroes y al representar en la realidad sus fantasías éstas tomaban visos de certezas. La idea de una "isla a mano diestra de las indias", como aseguraba Ordóñez de Montalvo, riquísima y poblada por mujeres adornadas de perlas y oro, se convirtió en la guía de las nuevas exploraciones.
A pesar de ser una obra casi contemporánea a sus últimos viajes, ya en Colón mismo encontramos referencias a ésta idea.
Constantemente habla de estas huidizas hembras y de su reina que creyó ver esconderse en las islas del Caribe.
También es curioso anotar que fue justamente a raíz de los comentarios del almirante, después de su azaroso primer regreso a Europa, que Garci Ordoñez de Montalvo decidió incluir en las Sergas el mito de las amazonas. Así se confirma una vez más el diálogo constante que tienen la realidad y la literatura, retroalimentación que las nutre e inflama de pasión creadora.
No obstante, Cortés organizó una nueva expedición que zarpó del puerto de Santiago el 29 de octubre de 1533 21.
Y no se llamó California por falta de alternativas, sino por la fuerza del mito pues hubo varias propuestas toponímicas: para Vizcaíno se llamó Nueva Andalucía; Porter Cassanate quiso honrar a su tierra llamándola Nuevo Reino de Aragón; para Atondo era la Provincia de Nuestra Señora de la Trinidad; Kino y Salvatierra buscando agradar al rey y ver aumentar su apoyo, le llamaron las islas Carolinas. Finalmente la fantasía caballeresca subsistió.
En fin llevado por una combinación de motivos muy compleja, entre los que se encontraban, seguramente, la ambición y la fantasía, el Gobernador de Oaxaca decide explorar por él mismo:
Pero en 1536 el adelantado Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, regresó de un viaje insólito por tierra norteamericana que lo llevó de un océano a otro en las más extrañas circunstancias, y algunos de sus hombres, creyendo que la realidad que acababan de experimentar era demasiado increíble y comprometedora acordaron contar mentiras sobre lo que habían vivido y manifestaron haber visitado las ciudades de oro de Cíbola y Quivira y estar enterados de buena fuente de la existencia de las otras cinco fabulosas ciudades de Totanteac al norte de Nueva Galicia 28.
Tales informaciones avivaron la codicia de los conquistadores y Cortés:
Ese mismo año Hernando de Alarcón alcanzó la boca del río Colorado confirmando así los reportes de Ulloa.
Sin embargo los mapas de la época aún daban más crédito a la fantasía - al deseo- que a la evidencia -realidad-. Sebastián Münster publicó en 1540 un mapa donde aparece en lugar de California una isla llamada "Zipango" (Japón) y se insinúa un paso por el norte -el sueño de Colón- a este tipo de mapas León-Portilla los llama "precalifórnicos" y hay otros muchos fantasiosos ejemplos posteriores 30.
Alonso de Santa Cruz presenta la península dividida con una isla al sur en un mapa de 1542. Gustaldi, en cambio, en 1546, presenta una península, pero anota al norte las soñadas siete ciudades en la región del Totanteac.
Otra de las obsesiones míticas de la época, el estrecho de Anián se, llama "Mare Septentrionalle incognito" en el mapa de Bolognino Saltieri (1566), donde además se marcan Cíbola y Quivira.
A finales del siglo XVI parecía haberse aceptado ya el carácter peninsular de la Baja California, pero debido a un error propalado por el carmelita fray Antonio de la Ascensión, que acompañó en su viaje a Sebastián Vizcaíno en 1602, se representó en el siglo XVII a California como una isla... ¡ y así se siguió haciendo hasta la segunda mitad del siglo XVII!
Mathes también señala que en la edición original de La notica de California Venegas aún creía, en 1737 en la insularidad de California, a pesar de que en 1705, en un mapa publicado en París, ya el padre Eusebio Kino había corregido el error. La geografía fantástica tuvo, pues, una gran relevancia entre las razones que hicieron posible la continuidad de las exploraciones españolas entre el siglo XVI y el XVIII.
Un impulso mitológico, un deseo de la fantasía colectiva y de la literatura fue en buena parte responsable de la colonización de tierras y de la fundación de villas y puertos en estos parajes que después ganarían, otra leyenda, la de su carácter indómito, tierra salvaje y agreste que no se deja conquistar, mito que la mantendría aislada del resto del país por mucho tiempo, prácticamente hasta mediados de nuestro siglo: "isla", a pesar de todo, a la diestra mano de las indias.
LOS PERICUES TENIAN UN DIOS Y NO ERAN IDOLATRAS
LOS GUAYCURAS CREIAN QUE DIOS ERA UN ESPIRITU Y TENIA SUS AYUDANTES
LOS COCHIMIES CREIAN EN UN DIOS QUE VINO DEL CIELO Y CONVIVIO CON ELLOS.
| 1.1.1)Mitos prehispánicos |
El conocimiento que tenemos acerca de las costumbres y tradiciones de los antiguos habitantes de Baja California no es tan abundante como el que existe acerca de otras culturas americanas. Se trata de grupos dispersos y escasos que tenían que vivir en un medio difícil apoyados en una tecnología muy rudimentaria, que no desarrollaron ningún sistema de escritura y que con la llegada de los españoles desaparecieron completamente, excepto uno o dos grupos en la parte norte de la península.
Es por ello que el conocimiento de sus mitologías no podemos obtenerlo sino a través de las informaciones, muchas veces amañadas para mejor representar intereses individuales, otras veces ingenuas y cargadas de hiperbólicas fantasías, de los viajeros de la Nueva España que con propósitos muy diversos se aventuraron a estas tierras.
En un artículo que reseña las costumbres de estos grupos prehispánicos el doctor Miguel León Portilla nos informa acerca de los cronistas que dieron cuenta de estos asuntos 1. Es una larga lista donde se encuentran lo mismo exploradores, como Francisco de Ulloa o Sebastián Vizcaíno; buscadores de perlas como Francisco de Ortega y Pedro Porter y Casanate; o misioneros como Eusebio Kino, Juan María de Salvatierra, Francisco Piccolo, Juan Jacobo Baegert y Miguel del Barco.
Sin embargo, en lo que toca propiamente a las mitologías indígenas la lista de testimonios útiles se reduce considerablemente y en ella destacan especialmente la Noticia de la California de Miguel Venegas y la Historia Natural y Crónica de la antigua California de Miguel del Barco.
No obstante lo limitado de las informaciones al respecto, las creencias de los antiguos pobladores de la península constituyen un legado de sugestivas imágenes para el repertorio simbólico colectivo que no ha sido muy tomado en cuenta por nuestra literatura.
Seguramente la fuente más antigua y plena de sugestiones para la imaginería popular la constituyen las pinturas rupestres y petroglifos que aparecen por todas las regiones de la península, llenando de visiones fabulosas de seres gigantescos las cuevas y barrancos 2.
Acerca de ellas se ha escrito mucho y se ha dado distintas interpretaciones de su posible sentido, pero ya sea que se trate de un rito de magia analógica de cazadores, o el registro de acontecimientos celestes como eclipses y supernovas, o que de verdad se trate de un sistema de escritura jeroglífica con un cierto grado de abstracción, en realidad lo que nosotros podamos decir de ellas hasta ahora son sólo elucubraciones, pues ha sido imposible determinar, aunque sus regularidades sugieran convenciones sistemáticas, si se trata de simples representaciones más o menos realistas, símbolos regulares, o verdaderos signos.
Una de las primeras explicaciones acerca de estas pinturas nos es ofrecida por Miguel del Barco, en un curioso relato que hace al hablar de las costumbres de los cochimíes, quienes aseguraban que aquellas figuras habían sido hechas por gigantes. Barco refiere que rogó al misionero de San Ignacio, Padre Joseph Rothea, que escribiera sobre los restos
que encontró y este es el testimonio del misionero:
"Los fundamentos que, probablemente persuaden hubo gigantes en la California se reducen a tres: primero, los huesos que en varias partes se encuentran, segundo, las cuevas pintadas, lo tercero la voz común de los ancianos..." 3.Dice que buscó donde le indicaron que había un esqueleto de gigante:
"Comencé a cavar y de hecho di con un pedazo de cráneo bien grande, el que, por más cuidado que puse, se desmoronó al sacarlo. Poco más adelante descubrí los huesos o vértebras del espinazo... los cuales llevé a la misión y cotejados con los de nuestros muertos, vi que los del gigante eran como tres tantos mayores...".Luego pasó a ver las cuevas pintadas:
"Su altura según me acuerdo pasaba de seis varas (cinco metros aprox.) de arriba a abajo toda estaba pintada con varias figuras de hombres mujeres y animales".Después juntó a los indios más ancianos y les preguntó...
"Todos convinieron que en tiempos muy antiguos habían venido huyendo unos (gigantes) de otros... otra parte de ellos tiró por lo áspero de la tierra y ellos son los autores (decían) de dichas pinturas. A la verdad las que yo vi lo convencen; porque, tantos en tanta altura, sin andamios ni otros instrumentos aptos para el efecto, sólo hombres gigantes las pueden haber pintado. Decían por último, que parte de ellos murieron manos los unos de los otros, y parte también mataron los mismos Californios, que no sufrían en sus tierras habitadores tan extraños...".Lejos del propósito de agotar el tema, en este trabajo no daremos sino algunos ejemplos de los mitos más importantes entre los indios sudcalifornianos.
| 1.1.1.1)MITOS PERICUES. |
La evidente calificación moral de estas líneas no va más allá del puro aspecto aparente, superficial y material de la cultura indígena. Pues el hecho de que no tuvieran a la vista ídolos o templos no los exentaba de haberse construido una religión que les explicara su propia existencia y la del mundo. Son muchos los reportes acerca de los rituales que les llenaban el año de fiestas.
" No se reconoció género de idolatría en estos indios, no son ladrones ni mentirosos ni usan de borracheras ni brebajes..." 4.
Acerca de esta religión elaboró Miguel Venegas un resumen, con base en los informes que le proporcionaron distintos misioneros. En su Noticia de la California podemos conocer que los pericúes creían...
"...que en el cielo vive un señor a quien llaman Niparaya, el cual hizo la tierra y el mar, da la comida, crió a los árboles y todo lo que vemos y puede hacer cuanto quiere. No lo vemos, porque no tiene cuerpo como nosotros. Este tal Niparaya tiene mujer, llamada Anayicoyondi... ha tenido tres hijos. De estos el uno es Quaayayp, que es hombre... (éste) estuvo entre estos (los pericúes) y los enseñó. Era poderoso y tenía mucha gente... lo mataron pero está muy hermoso, sin corrupción alguna, echando continuamente sangre. No habla por estar difunto pero tiene un tecolote que le habla" 5.Este señor Niparaya tenía un enemigo, Waac Tuparán, con el que luchó una vez...
"...al Fin le venció, le quitó todas las pithayas y lo echó del cielo y lo encerró en una cueva. Hizo luego las ballenas del mar, para que espantaran a Waac Tuparán, para que no salga de la cueva".Esta versión está evidentemente filtrada por el cedazo de los misioneros y se parece mucho a la historia de la rebelión de los ángeles, Waac Tuparán va a ser la figura diabólica que tendrá sus seguidores, "perversos, hechiceros y curanderos" entre los pericúes mientras que los seguidores de Niparaya sería "gente grave y circunspecta que con facilidad se reduce a la razón". Tales semejanzas debieron ser acentuadas por los frayles pues verían en ellas una ventaja para su misión evangelizadora. Es por ello que habremos de tomar con ciertas reservas los testimonios.
| 1.1.1.2) MITOS GUAYCURAS |
El mismo Venegas explica las creencias de los guaycuras, por lo menos la tradición oral de algunas de sus rancherías:
"Dicen pues que en el cielo, hacia la parte del norte hay un espíritu principal que llaman Gumongo. Este envía las enfermedades, y en tiempos pasados envió a otro espíritu a que visitase la tierra cuando este vino fue sembrando la tierra de pithayas... y componiendo los esteros de la costa del golfo, hasta llegar a una gran piedra en un estero muy capaz, cerca de Loreto que hoy llaman los españoles Puerto Escondido, donde hizo su mansión por algún tiempo. Aquí otros espíritus inferiores que le servían le traían pitahayas para comer y peces. La ocupación de Guyiagui era hacer vestidos para sus sacerdotes..., formados por los cabellos que le ofrecían" 6.Los sacerdotes de Guayiagui eran los Dicuinochos, para quienes dejó pintada una tabla ceremonial. En esos ceremoniales los Dicuinochos decían unas palabras de donde Venegas traduce y transcribe:
"El sol, la luna y los luceros son hombres y mujeres. Todas las noches caen al mar del poniente y se ven obligados a salir a nado por el oriente" 7.
| 1.1.1.3) LOS MITOS COCHIMIES |
Sin embargo, en ese capítulo se preocupa más por rastrear la posibilidad de que los indios hubiesen conocido con anterioridad los dogmas cristianos que por describir sus antiguas creencias y cuando lo hace siempre es en términos de comparación con el cristianismo. Es por eso que para aprovechar las bondades de la fuente el investigador tiene que rastrear los datos sueltos e historias ilustrativas que aparecen a lo largo de sus trabajos. Además debe de tomar en cuenta el filtro que constituye la visión histórica del cronista.
Súmase a estas desventajas el hecho de que no existen testimonios directos que nos permitan contrastar lo que nos cuenta Barco, ya que los antiguos californios no tenían escritura de ningún tipo, no llevaban la cuenta de los tiempos antiguos, ni siquiera de una generación atrás y sólo se referían a épocas de su pasado más reciente pues no sabían contar más de veinte. Si hemos de creer los testimonios, no guardaban otras leyendas sobre su origen sino la escueta leyenda de que venían del norte 8.
El mismo admite la pobreza de su testimonio:
"Sobre el punto de la antigua religión de los californios no podemos satisfacer los deseos del autor en dar al público noticia más exacta que las que él mismo refiere en sus dogmas y creencias" 9.Entre los puntos más interesantes que toca Barco se encuentra su testimonio sobre la fiesta de los difuntos, en la que el misionero ve cierta semejanza con las costumbres de los cristianos:
"Otra fiesta celebran en conmemoración o visita de sus difuntos. Viven persuadidos a que cuando mueren pasan los difuntos a las regiones del norte. De aquí tomaron ocasión los viejos para celebrar a propia utilidad, una fiesta a sus parientes difuntos. Señalan la fecha en que éstos sus parientes han de venir del norte a visitarles. Y con este motivo obligan a las mujeres a trabajar mucho más de lo ordinario para prevenir mezcales en abundancia y otras comidas que ellos buscan con que recibir y regalar a sus parientes difuntos" 10.Para que nadie se llame a engaño, Barco se apresura a señalar, que esto no pasa de ser una interesante coincidencia cultural con las costumbres cristianas y las historias de convidados de piedra que nos son familiares, pues como él mismo dice no hay modo de saber si estos indios supieron con anterioridad del cristianismo, por algún eventual contacto con los europeos, pues no hay evidencia de ello.
Barco se inclina a pensar que esas eran fiestas de origen muy reciente, posteriores a los primeros viajes de los españoles por la península.
Principalmente llaman la atención de Barco, a pesar de su actitud que se quiere objetiva y escéptica, las creencias cochimíes que parecen tocar sus propias creencias:
"Es cierto que los californios reconocían la inmortalidad del alma, los cochimíes decían que los buenos cuando mueren van hacia la parte del norte, que suponían tierra mejor y más abundante de sus comidas y que los malos iban hacia la parte del sur que, en su aprensión era tierra más desdichada; no porque la hubiesen visto... sino porque, según se puede discurrir como los primeros pobladores vinieron del norte había fama que aquella tierra era más abundante que la que poseían; y aprendían que, mientras más al sur, era la tierra más pobre" 11.Sin embargo, para los fines de nuestra historia mítica, son más importantes ciertas descripciones de Barco de las que se pueden extrapolar interesantes conjeturas:
"Dicen que en tiempos pasados vino del cielo un hombre para bien de su país, y así lo llaman, el hombre venido del cielo y en su lengua Tama Ambui Ucambi Tecuihui. Pero no dicen en particular de que modo fue su bienhechor. Su memoria la celebran sus gentiles con una fiesta que llaman del hombre venido del cielo..." 12.Cuenta Barco como en esa fiesta un muchacho se disfraza del hombre venido del cielo baja de un cerro para simular su descenso come con los hombres de la aldea, y luego "regresa al cielo" por el cerro. No podemos dejar de ver, con base en la idea que tenemos del origen del teatro en diferentes culturas, una prefiguración de esta disciplina aún en su forma ritual.
Como ya se indicó en este capítulo no se agota la información existente acerca de nuestro tema, tan sólo se pretende orientar al interesado en el pasado cultural de la región. En este sentido se busca que el lector pueda reconocer que, a pesar de la pobreza de los testimonios existe un acervo de ritos y leyendas prehispánicos poco conocidos y explorados por la literatura que deben sumarse a los mitos que sobre estas tierras desarrollaron los colonizadores, a la hora de hacer el inventario de los temas sudcalifornianos.
| 1.1.2) El impulso mítico de los conquistadores |
Sin embargo, la exploración del litoral del Pacífico, no hubiera tenido la constancia y la pasión que tuvo si en la mente de los navegantes no hubieran florecido los mitos acerca de ciudades de abundancia, islas maravillosas y pasos ocultos que la literatura había creado, a manera de premonición fantástica, adelantándose a lo que después sería descubierto.
En efecto, en el caso de la Península de Baja California, "antes de crearse, antes de nacer como referencia geográfica y sociopolítica ya era literatura", como explica Raúl Cota:
"El mito europeo de una isla llamada California, inscrita en las Sergas de Esplandián novela de Garci Ordóñez de Montalvo publicada a principios del siglo XVI, concebía al lugar como receptáculo de una vida idílica en donde amazonas negras eran soberanas. Cabello y crin hacían las alas la autoridad y la belleza...Así es como California, antes de ser descubierta ya era una isla en la conciencia de los españoles, y es una de las pocas tierras del mundo que fueron bautizadas antes de ser descubiertas. Al respecto nos informa Michael Mathes:
"En particular en España, la isla de Calafia fue descrita 23 años antes de su descubrimiento" 14.Actualmente se consiguen muy pocos ejemplares de las Sergas de Esplandián pero en su tiempo llegó a ser un libro muy popular:
"El regidor de Medina del Campo, Garci Ordóñez de Montalvo, siendo impresor, demás, en lo que hoy es un pueblito de España y era en esa época uno de los centros culturales más importantes (a principios del s. XVI), aprovechando la gran demanda de libros de caballería, de gran popularidad durante el siglo XV y XVI (esos horribles libros en aquella época considerados pornográficos); aprovechó pues..., el buen mercado y decidió publicar una obra que alcanzó una difusión increíble para su época. Resultó ser el libro quinto de la obra Amadís de Gaula, que llevaba más de ochenta años de popularidad y que se distribuía también en Francia y Alemania; precisamente eran aventuras en lugares legendarios donde siempre solían encontrarse dragones grifos y amazonas... " 15.El libro de las Sergas de Esplandián ve la luz en 1510 y fue, casi inmediatamente, prohibido por una corona temerosa que desconfiaba de la gran influencia que tenían esos libros en la conciencia colectiva y los tachaba de corruptivos, condenándolos al fuego, del mismo modo que vemos ocurrir las cosas en el Quijote.
El libro trata de los viajes que el hijo de Amadís de Gaula hace a Grecia, Persia, Britania y las Indias orientales, conocidas por la noticia de los viajes de los Polo, y la estancia de Marco Polo en el reino del Khan, Catay y Cipango.
"Por supuesto, en esa época (principios del S. XVI) ningún caballero podía tener éxito y fama sin haber visitado las Indias (de Colón). En el capítulo 157 de las Sergas de Esplandián nos dice Garci Ordóñez de Montalvo: ' a la diestra mano de las Indias hubo una isla llamada California, muy llegada a la parte del paraíso terrenal'. Y así nos sigue describiendo estas islas, a su reina, la reina Calafia; a sus `soldaderas', las amazonas, que montaban en grifos, que se adornaban con perlas y oro..." 16.
Conviene recordar aquí que Cristobal Colón pensó que en las tierras recién descubiertas por él, debía encontrarse el Paraíso Terrenal y que dedicó tres de sus viajes a la búsqueda del ansiado jardín, así como del paso al "ancho Ganges que decía Marco Polo" 17, el que después será conocido como el estrecho de Anián, otro mito que se llegó a convertir en la gran esperanza del reino español.
Todos los conquistadores que entraron a América a partir de 1519 eran fanáticos de este tipo de literatura, todos sentían en sus exploraciones y guerras, que estaban emulando a sus héroes y al representar en la realidad sus fantasías éstas tomaban visos de certezas. La idea de una "isla a mano diestra de las indias", como aseguraba Ordóñez de Montalvo, riquísima y poblada por mujeres adornadas de perlas y oro, se convirtió en la guía de las nuevas exploraciones.
A pesar de ser una obra casi contemporánea a sus últimos viajes, ya en Colón mismo encontramos referencias a ésta idea.
Constantemente habla de estas huidizas hembras y de su reina que creyó ver esconderse en las islas del Caribe.
También es curioso anotar que fue justamente a raíz de los comentarios del almirante, después de su azaroso primer regreso a Europa, que Garci Ordoñez de Montalvo decidió incluir en las Sergas el mito de las amazonas. Así se confirma una vez más el diálogo constante que tienen la realidad y la literatura, retroalimentación que las nutre e inflama de pasión creadora.
"Colón y sus comentarios, afirmaciones e ideas era el hombre del momento y supo así aprovecharlo el novelista, sin pensar que a partir de ese momento California y Calafia se van a convertir en motivo de continua búsqueda junto con el estrecho de Anián; las fantásticas islas (Rica) de Oro y (Rica) de Plata; y las legendarias ciudades de Cíbola y Quivira de los ulteriores descubridores" 18.Para el siglo XVI existían, pues, un nombre y un concepto geográfico para una realidad que aún no había sido descubierta, y esta idea, más fuerte muchas veces que la evidencia de las exploraciones, dirigirá y dará forma a la historia de los viajes de descubrimiento.
"Esta leyenda será fuertemente revitalizada en pleno siglo XVI, influyendo formalmente en hombres como Cortés, Pizarro, Nuño de Guzmán, Orellana y aun en eruditos de la época como Pedro Martir (de Anglería)" 19.En 1532, Cortés estableció un astillero en Oaxaca para disponer de barcos que fueran a explorar el Oriente. En octubre de 1524 solicitó permiso a Carlos V y en 1527 zarpó hacia las Molucas Alvaro Saavedra Cerón, pero perdió sus barcos. En 1532, Cortés envió a Diego Hurtado de Mendoza a explorar el Oriente, quien fracasó del mismo modo que su predecesor.
No obstante, Cortés organizó una nueva expedición que zarpó del puerto de Santiago el 29 de octubre de 1533 21.
"La formaban dos navíos: uno el Concepción, capitaneado por su pariente Diego Becerra y el otro, llamado San Lázaro, bajo el mando de Hernando de Grijalva" 22.Una tormenta separó las dos naves e hizo regresar a Grijalva.
"Becerra, hombre de muy mal genio, entró en dificultades con su piloto, que era un Vizcaíno llamado Fortún Jiménez de Bertandoña, quien no pudo tolerar su dureza y demasiada altivez y le mató dormido. Hirió a otros que podían vengarle y ayudado de sus partidarios se apoderó del Concepción.Finalmente, derrotado por la suerte, Fortún Jiménez tuvo que regresar e informar de todo lo sucedido a Cortés, quien para conseguir permiso y financiamiento para sus viajes, refirió a su rey en su cuarta carta de relación, la existencia de una isla cercana a las costas de Nayarit, "con las mismas connotaciones simbólicas que Ordoñez de Montalvo" según Raúl Cota, quien agrega, "en esta ocasión, el deseo de conquista subyace en las explicaciones de Cortés y la necesidad del autoconvencimiento del éxito posible y de lograr la autorización para la empresa" 24. La carta en cuestión dice:
"Tras de abandonar en las costas de la Nueva Galicia a los descontentos y a los heridos, siguieron luego su derrota mar adentro más bien huyendo que haciendo exploraciones. Esta fuga trajo como consecuencia que Jiménez tropezara al azar con la península californiana. Él fue el primer europeo que saltó en tierra en la que a primera vista supuso una isla" 23.
"...y así mismo (un capitán que hizo viaje a la región de Colima) me trajo relación de los señores de la provincia de Ciguatán, que se afirman mucho haber una isla toda poblada de mujeres, sin varón ninguno, y que en ciertos tiempos van de la tierra firme hombres con los cuales han acceso, y las que quedan preñadas, si paren mujeres las guardan, y si hombres los echan de su compañía; y que esta isla está a diez jornadas de esta provincia, y que muchos de ellos han ido allá y la han visto. Dícenme asimismo que es muy rica de perlas y oro" 25.Por lo tanto es muy probable que Fortún y sus compañeros se creyeran desembarcados en la mítica tierra de Calafia. Dejemos ahora que Ignacio del Río nos cuente la historia:
"La ambición era, en casos como éste, el resorte de la temeridad. Años antes, gente de Cortés que había andado por las costas de Colima pudo enterarse de que, entre los indios de allí, se tenía por cierta la existencia de una isla no muy lejana, supuestamente rica y poblada tan sólo por mujeres. Dado que especies de tal guisa encontraban fácil eco entre quienes se decidían a participar en las navegaciones oceánicas, es probable que aquellos exaltados nautas que volvían a hacerse a la mar no buscaran otra cosa que el tesoro abierto de esa isla, tierra de amazonas, señalada por los indios de la costa. Sea como haya sido, los del Concepción navegaron algún tiempo, hasta que toparon con unas tierras desconocidas hasta entonces por los españoles, que fueron tenidas por el extremo de la gran isla".Y aunque al regreso Fortún Jiménez naufragó, las pocas perlas que ganó y el testimonio que trajo acrecentaron las fantasías y las ambiciones de Cortés.
La primera obra que se refiere a la península como California, según Mathes, parece ser la Historia General de las Indias de López de Gomara."No obstante el elevado costo en hombres y navíos que habían tenido las expediciones auspiciadas por Cortés, el descubrimiento hecho por la gente de Fortún Jiménez acrecentó la esperanza de que las inversiones que se estaban haciendo resultaran en breve redituables. Más quizá que las escasas perlas que exhibían los marineros que regresaron a salvo, fueron múltiples leyendas y consejas, tanto de origen europeo como de tradición mesoamericana, las que hicieron pensar que la isla descubierta sería una fuente de riqueza capaz de compensar los esfuerzos empeñados en la incipiente exploración del océano.
"Algunos años más tarde, aquella supuesta isla `a la diestra mano de las indias' comenzó a ser llamada California, sin que podamos precisar bien la fecha en que se le asignó tal nombre ni sepamos de quien fue la iniciativa de llamarla así. La leyenda había formado el marco del descubrimiento y en su oportunidad proveyó el topónimo: la California de los mitos Europeos era también isla, era también rica y era también domicilio exclusivo de amazonas" 26.
Y no se llamó California por falta de alternativas, sino por la fuerza del mito pues hubo varias propuestas toponímicas: para Vizcaíno se llamó Nueva Andalucía; Porter Cassanate quiso honrar a su tierra llamándola Nuevo Reino de Aragón; para Atondo era la Provincia de Nuestra Señora de la Trinidad; Kino y Salvatierra buscando agradar al rey y ver aumentar su apoyo, le llamaron las islas Carolinas. Finalmente la fantasía caballeresca subsistió.
En fin llevado por una combinación de motivos muy compleja, entre los que se encontraban, seguramente, la ambición y la fantasía, el Gobernador de Oaxaca decide explorar por él mismo:
"Hernando Cortés... desembarcó en California el 3 de mayo de 1535, tomando posesión de la tierra en nombre de Carlos V, la cual bautiza con el nombre de puerto Bahía de Santa Cruz, conocido actualmente como Bahía de la Paz" 27.Esa primera colonia no pudo constituirse en una auténtica fundación a falta de bastimentos y duró realmente muy poco.
Pero en 1536 el adelantado Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, regresó de un viaje insólito por tierra norteamericana que lo llevó de un océano a otro en las más extrañas circunstancias, y algunos de sus hombres, creyendo que la realidad que acababan de experimentar era demasiado increíble y comprometedora acordaron contar mentiras sobre lo que habían vivido y manifestaron haber visitado las ciudades de oro de Cíbola y Quivira y estar enterados de buena fuente de la existencia de las otras cinco fabulosas ciudades de Totanteac al norte de Nueva Galicia 28.
Tales informaciones avivaron la codicia de los conquistadores y Cortés:
"Tal vez con la esperanza de que más al norte pudieran encontrarse tierras menos ásperas que las que hasta entonces se habían visitado. Mandó al efecto en 1539 tres barcos al mando de Francisco de Ulloa en la que sería la postrera empresa descubridora del conquistador " 29.Con fecha de 5 de abril de 1540, Ulloa dirigió a Cortés una relación pormenorizada de la exploración que contenía numerosas referencias geográficas y establecía sin lugar a dudas la peninsularidad de California.
Ese mismo año Hernando de Alarcón alcanzó la boca del río Colorado confirmando así los reportes de Ulloa.
Sin embargo los mapas de la época aún daban más crédito a la fantasía - al deseo- que a la evidencia -realidad-. Sebastián Münster publicó en 1540 un mapa donde aparece en lugar de California una isla llamada "Zipango" (Japón) y se insinúa un paso por el norte -el sueño de Colón- a este tipo de mapas León-Portilla los llama "precalifórnicos" y hay otros muchos fantasiosos ejemplos posteriores 30.
Alonso de Santa Cruz presenta la península dividida con una isla al sur en un mapa de 1542. Gustaldi, en cambio, en 1546, presenta una península, pero anota al norte las soñadas siete ciudades en la región del Totanteac.
Otra de las obsesiones míticas de la época, el estrecho de Anián se, llama "Mare Septentrionalle incognito" en el mapa de Bolognino Saltieri (1566), donde además se marcan Cíbola y Quivira.
A finales del siglo XVI parecía haberse aceptado ya el carácter peninsular de la Baja California, pero debido a un error propalado por el carmelita fray Antonio de la Ascensión, que acompañó en su viaje a Sebastián Vizcaíno en 1602, se representó en el siglo XVII a California como una isla... ¡ y así se siguió haciendo hasta la segunda mitad del siglo XVII!
"Nosotros diríamos -dice Mathes-: con dos exploraciones que comprueban perfectamente que llegando al remate del Golfo de California no podían pasar los barcos, ¿cómo es posible que luego haya habido nuevos conceptos de una ínsula califórnica?" 31.La idea de la insularidad de California estuvo siempre asociada con un tema que provenía de los diarios del almirante Cristobal Colón: el paso que comunicara el océano Atlántico con el Oriente y que permitiera el comercio de especies por una vía rápida y segura. Fray Antonio de la Ascensión, al declarar que se trataba de una isla muy rica no hacía sino reproducir el deseo general. Sobre sus argumentos Mathes nos explica:
"Por su concepto de California como una isla, fray Antonio propuso lo siguiente; que siendo una isla, España podría aprovecharla de varias maneras. Primero que no hacían falta exploraciones en las zonas más frías del Pacífico, los galeones de Manila, atravesando el Pacífico podrían llegar aquí a la isla, en la costa norte y de ahí zarpar y tomar el estrecho de Anián para salir aquí (al Atlántico). Los galeones del Perú subirían felizmente por costas españolas, llegando a lo que es el paso interior (según este concepto) que llamamos Golfo de California, suben y llegan... a otro puerto, todavía en tierras superiores, abasteciendo las colonias de Nuevo México; a su vez llegan al norte a través del Estrecho (de Anián) para llegar a la Madre Patria. Qué cosa más lógica, más bella, más fácil; qué navegación más feliz, porque no había piratas en la ruta.
"La mente humana es una computadora magnífica, que por supuesto, sólo piensa en lo más agradable, no piensa sino en lo bueno. (Para) el español, reconociendo el valor estratégico de este concepto cartográfico que fray Antonio produjo, California empezó a ser otra vez isla (sic.). ¿Cómo no?, si desde el principio era isla, así la describió Garci Ordóñez de Montalvo... 32"La idea, según Mathes, contó con defensores apócrifos: Juan de Fuca, griego que en 1587 dijo haber pasado por el estrecho de Anián, por unos terrenos muy templados. Y reclamó del rey el derecho de hacer otro viaje; Lorenzo Ferrer Maldonado, dijo que subió del Perú y pasó por el estrecho de Anián, saliendo al Atlántico en 1588; fray Juan de Torquemada, autor de la Monarquía indiana en 1625 apoyó la idea; fray Jerónimo de Zárate y Salmerón en su Relación de Nuevo México (1629), dice haber conocido a alguien que cruzó el estrecho junto con Francis Drake y que vió comerciantes moscovitas luteranos durante su viaje con los que hubo de entenderse en Latín... y así hasta el absurdo.
Mathes también señala que en la edición original de La notica de California Venegas aún creía, en 1737 en la insularidad de California, a pesar de que en 1705, en un mapa publicado en París, ya el padre Eusebio Kino había corregido el error. La geografía fantástica tuvo, pues, una gran relevancia entre las razones que hicieron posible la continuidad de las exploraciones españolas entre el siglo XVI y el XVIII.
Un impulso mitológico, un deseo de la fantasía colectiva y de la literatura fue en buena parte responsable de la colonización de tierras y de la fundación de villas y puertos en estos parajes que después ganarían, otra leyenda, la de su carácter indómito, tierra salvaje y agreste que no se deja conquistar, mito que la mantendría aislada del resto del país por mucho tiempo, prácticamente hasta mediados de nuestro siglo: "isla", a pesar de todo, a la diestra mano de las indias.































