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sábado, 30 de octubre de 2010
ESCUELA ALVARO OBREGON
HISTORIA DE UNA PROEZA
Historia de una proeza: Jai Alai
Por José Manuel Hernández Chávez , Bernardo Mejía Sánchez y Antonio Jair López Sánchez
Presentación
En este trabajo tratamos de difundir el edificio denominado Jai Alai localizado en: Ave. Revolución, entre calle séptima y octava, hay que mencionar que anteriormente se llamaba Frontón Palacio de Tijuana y actualmente llamado Foro “Antiguo Palacio Jai Alai”, esto por el cambio de empresas dirigentes. Como primera parte exponemos del porque nosotros lo consideramos un bien patrimonial para la región, exponiendo también una breve reseña de su marco histórico: como sus actividades, fundadores y su importancia para la ciudad de Tijuana. Finalmente mencionamos su actual utilización como centro cultural y de entretenimiento.
En este apartado nos proponemos dar una breve justificación del por qué considerar al Jai Alai un patrimonio cultural. Para esto hay que tomar en cuenta lo joven que es la ciudad y la carente acumulación de bienes patrimoniales que se ha dado.
Ahora bien, uno de las cosas por las que es representativa Tijuana es la gran movilidad de personas que existe en la región, ya que unos llegan y otros se van (la mayoría se queda un breve tiempo). Tomando esto en cuenta, hay que plantear que los individuos que están presentes en la región no ven como símbolo de pertenecía al edificio, ya que al seguir este funcionando se crean una concepción de él diferente a las personas que conocen su valor histórico.
Así pues, en el trabajo tratamos de crear una idea de la relevancia del edificio y la manera en que este podría sobre salir, ya que si bien existen otros inmuebles más o menos de la misma edad que éste, hay que tomar en cuenta la interacción y la manera en que se forma su simbolismo. Ya que no es lo mimo hablar de una vecindad a un edificio donde se generan actividades dirigidas hacia la región, sin embargo aquí no trataremos de ver los diferentes factores y conceptos discursivos, como lo es la mercantilización de bienes patrimoniales, que influyen para la valorización e importancia del patrimonio cultural.
En consecuencia es importante, no solamente en el caso de Jai Alai si no de cualquier otro símbolo patrimonial, difundirlos para la creación de de una identidad que permitiera la interacción entre ciudadanos, aunque no contemos con un pasado común. Ya que con la creación de “estos espacios son fundamentales para la comunicaci6n entre los vecinos, la sistematización de las experiencias colectivas y la socialización de lo aprendido en ellas”. [1]
Por otra parte, partiendo desde un punto de vista arquitectónico, arqueológico, histórico, artístico, científico, el Patrimonio Cultural Tangible Inmueble ésta compuesto por todos aquellos sitios, lugares, zonas que puedan brindar a cada nación una identidad propia, que los caracterice de las demás culturas del mundo, haciendo nítida a cada una de ésta.
El Frontón Palacio Jai Alai, consideramos que cuenta con características que lo ubican dentro del Patrimonio Cultural Tangible Inmueble. Ya que posee una arquitectura un poco desacostumbrada de origen morisco, perteneciente a los países árabes, que hace de esta edificación única e inigualable en esta ciudad tan peculiar.
Tanto las construcciones gloriosas como el hombre compartimos un terreno, un espacio vital entre el cielo y la tierra donde ambos nos necesitamos del uno al otro para trascender en la vida. Nosotros no perduraremos como lo harán los inmuebles, pero, sin nosotros, ellos no mostrarían, no expusieran ese esplendor de mostrar, de transmitir la historia del lugar del que son oriundos y que representan.
Contexto y Antecedentes
Ya para el año de 1940 Tijuana había sufrido una serie de cambios dentro de su infraestructura, ya que se hace notorio el aspecto embrionario de una ciudad quedando atrás aquel aspecto rural y en sí las diferentes funciones que conllevan el ser simplemente un pueblo. Todo esto a consecuencia de que en la década de los 20’s Tijuana se ve envuelta en un sorpréndete crecimiento económico, gracias al desarrollo de un turismo eficiente para los estadounidenses
Por otra parte, a nivel nacional se vivía un estancamiento económico. Por lo que Cárdenas tenía que impulsar una serie de reformas para reactivar la economía agrícola – que llevarían el nombre del Plan Sexenal-. Ahora bien un cambio del PNR a PRM , vendría a modificar ciertas estructuras en el orden de agrario – ya que con ella se implementaba una repartición de tierras- trayendo como consecuencia beneficios para los campesinos y más que nada a los comerciantes; ya que con esto se habitarían secciones de tierra generando un mayor numero de consumidores.
Así pues, durante la construcción del Frontón en los años 30’s, en Tijuana se generan acciones moralistas que afectarían a varios centros de entretenimiento – principalmente el cierre del Hotel Agua Caliente y de los casinos de la avenida “A” (Ahora mejor conocida como Avenida Revolución). Estas diferentes acciones crearían una serie de manifestaciones por parte de los empleados que fueron despedidos por el cierre.
Otro de los sucesos que repercutirían a la región es la entrada de los Estados Unidos a la Segunda Guerra, ya que con esto se reactivaría en mayor medida la economía. Debido a que los marines al llegar a la base naval localizada con proximidad a la frontera, requerirían de servicios para su disfrute – dándose la oportunidad de ofrecer nuevos servicios. Por otra parte, con el temor de un posible ataque por parte de las tropas japonesas por el lado del pacifico, en la región se organizan para integrar un grupo de defensa, que estaría constituido principalmente por personas simpatizantes con la CROM y el PNR.
Si bien en toda esta historia de Tijuana se va manejando una serie de acontecimientos que son importantísimos para la ciudad, es también necesario comentar lo que sucede en la vida cotidiana. Ya que (como lo comenta José Gabriel Rivera) se debe tomar en cuenta a las personas que construyen y dan forma a todos eso bares y avenidas representativos de la entidad. Así pues durante este tiempo histórico en la región se da el aumento de población de una manera desenfrenada - tan solo en 1921 solo se contaron 1128 habitantes y para 1930 ya había 11 mil 271 habitantes- por lo que se puede entender que ese gran numero de habitantes no solo se mantendrían del turismo si no que verían la manera de obtener ingresos y poder así obtener bienes.
De tal manera que al tener una vida estable (económicamente) las personas tendrían el interés del querer desarrollar una nueva serie de actividades, que conllevarían la interacción entre los habitantes: ya fueran actividades culturales, sociales, banquetes o deportes. De tal manera Pedro Ochoa lo plantea como “la conquista de los espacio culturales en Tijuana…casi la historia de una proeza… [Ya que] fue la proeza de unos pocos, que no se conformaron con que la ciudad fuera vitrina, ni puerto clandestino, ni un colectivo humano, sin rostro ni espíritu reconocible.” [2]
Es por eso que en la región se desarrollaría una serie de encuentros deportivos , éstas eran observadas en un principio desde las gradas por la comunidad tijuanense. Entre los deportes que eran practicados se encuentra: el beisbol, fútbol, golf, natación, basquetbol y el softbol - lo cual menciona José Gabriel Rivera en su artículo “La formación de vínculos comunitarios y agrupaciones de la sociedad civil en Tijuana” basándose a su ves él del historiador José Armando Estrada Lázaro- ya que al estar localizado en un punto fronterizo se ve influenciado por los deportes practicados en su nación vecina (Estados Unidos). [3]
Entre los equipos que más destacan durante la década de los 30’s y 40’s, en primer lugar se encuentra el equipo llamado “Molino Rojo” (propiedad de Yasuhara propietario del bar del mismo nombre del equipo- éste equipo serviría para que jóvenes tijuanenses formaran sus propio equipo (“Los Tigres”). Para el año de 1934 se funda el equipo llamado “Los Preseros” – el cual se encontraba formado principalmente por trabajadores de la presa Abelardo L. Rodríguez-.
Sin embargo los deportes en sí no contaban con un recinto propiamente diseñado para la práctica de él, por lo que los deportistas tendrían que jugar en canchas de escuelas – por ejemplo los encuentros de basquetbol se realizaban en la escuela Miguel F. Martínez (zona centro).
Así pues, durante este contexto en 1930 Don Mariano Escobedo Gonzales inicia con el proyecto Frontón Palacio, donde se llevaría a cabo un deporte llamado Jai- Alai. El proyecto de construcción fue llevado a cabo por el arquitecto Hoffman – radicado en San Diego- según se menciona que para la construcción del edificio se utilizo cemento importado desde Holanda.
Escobedo tenía contemplado tener concluido y abrir sus puertas al público para el 4 de julio de 1935, sin embargo debido a la prohibición del presidente de la república Lázaro Cárdenas hacia los juegos de azar, tanto la obra como el papeleo legal quedó inconcluso. Así como también afectaría la crisis económica quedando la propiedad embargada – donde se desarrollaba la construcción- por tener un adeudo de 15 mil dólares que no podía saldar. Pero Escobedo no perdía el interés por lo que decide irse hacia la capital de país donde crearía un restaurante (California Buffet) el cual le serviría para reunir fondos para reiniciar la construcción del Frontón.
Finalmente para el 28 de febrero de 1947 el Frontón abrió sus puertas hacia los espectadores del juego Jai- Alai, se dice que las 2, 100 butacas no daban abasto para acomodar a los espectadores. La gerencia quedo a cargo de Kurt Honold, un amigo que Escobedo conocería en el tiempo que se encontró en la capital del país.
El 21 de marzo de 1957 el Frontón Palacio Jai Alai sufre un accidente en su cocina, ocasionado por un incendio el cual modifica las estructuras del edificio. No fue hasta el 22 de octubre de 1957 cuando nuevamente abre sus puertas haciendo diferentes cambios en su estructura, el restaurante ahora contó con servicios de bar y sanitarios. El café Jai Alai también abrió sus puertas en 1968 a todo el público en general. Toda esta clase de actividades ocasionaron una creciente productividad económica que trajo consigo fuentes de empleos. A medida que el Frontón Palacio Jai Alai creaba diferentes servicios el mismo lugar reunía a personajes y celebridades de la época.
La creciente productividad fue ocasionada principalmente por el turismo norteamericano quien fue una fuente eficaz para el desarrollo del establecimiento y una creciente economía que beneficiaba a la ciudad Tijuana, las actividades que se desarrollaban dentro del establecimiento eran: el juego de pelota, el servicio de bar, restaurant, el sistema de apuestas y amplias butacas en donde se podía disfrutar cómodamente del juego.
Los diferentes precios de admisión para el establecimiento se rodeaban entre los 2.50 de dólar hasta los 5.00 de dólar. El edificio abría diariamente a las 7:00 pm en donde había varios juegos que por lo general eran torneos entre diversos grupos que se dedicaban al deporte del Frontón.
La actualidad
Frontón palacio de Tijuana es un inmueble simbólico pues representa parte de la historia de una ciudad técnicamente joven, así mismo demuestra que tiene lugares y partes que la hacen única y por lo tanto que tiene presencia dentro de su vida social. Es importante decir, que Frontón palacio Jai Alai ha tenido diferentes transformaciones a lo largo de su historia, esto hace notar la trascendencia que tiene a lo largo de las varias décadas. Por esto mismo, el simbolismo y lo que representa para Tijuana ha perdurado mucho más en la memoria de los residentes de Tijuana como un lugar estratégico justo en el centro de la avenida revolución.
En 1998 el Frontón Palacio Jai Alai cierra sus puertas, atrás quedaron las apuestas y los juegos de pelota para dar inicio a un centro cultural en donde los eventos de tipo cultural juegan ahora un papel importante para darle vida a un edifico que por más de 61 años ha permanecido como referencia para los tijuanenses. Después de una restauración de algunas partes del inmueble ahora el edifico cuenta con un funcionamiento para recibir exposiciones, conciertos y eventos de tipo cultural que mantengan viva la presencia del Palacio Jai Alai.
El significado de este edifico va más allá de su utilidad actualmente, aunque es importante decir que ha tenido ahora una aceptación y ha sido punto de referencia de jóvenes, adultos y niños que día a día visitan este lugar. Muchas de las antiguas estructuras del edificio se conservan dándole una importancia a un inmueble que se construyó en 1947.
Es importante destacar que gran parte de la gente no le da importancia a lugares históricos porque desconocen del lugar o porque simplemente han sido edificios que no han tenido un significado tan fuerte para muchas otras personas y por lo tanto ahora se derrumban. La creación de lugares y su continua difusión crean un ambiente apropiado para conocer la historia de nuestra región. Palacio Jai Alai afronta ahora el reto de darse a conocer no tanto por simple nombre que todos vemos en su estructura sino por su historia y las repercusiones que tiene como símbolo de nuestro patrimonio cultural.
Presentación
En este trabajo tratamos de difundir el edificio denominado Jai Alai localizado en: Ave. Revolución, entre calle séptima y octava, hay que mencionar que anteriormente se llamaba Frontón Palacio de Tijuana y actualmente llamado Foro “Antiguo Palacio Jai Alai”, esto por el cambio de empresas dirigentes. Como primera parte exponemos del porque nosotros lo consideramos un bien patrimonial para la región, exponiendo también una breve reseña de su marco histórico: como sus actividades, fundadores y su importancia para la ciudad de Tijuana. Finalmente mencionamos su actual utilización como centro cultural y de entretenimiento.
En este apartado nos proponemos dar una breve justificación del por qué considerar al Jai Alai un patrimonio cultural. Para esto hay que tomar en cuenta lo joven que es la ciudad y la carente acumulación de bienes patrimoniales que se ha dado.
Ahora bien, uno de las cosas por las que es representativa Tijuana es la gran movilidad de personas que existe en la región, ya que unos llegan y otros se van (la mayoría se queda un breve tiempo). Tomando esto en cuenta, hay que plantear que los individuos que están presentes en la región no ven como símbolo de pertenecía al edificio, ya que al seguir este funcionando se crean una concepción de él diferente a las personas que conocen su valor histórico.
Así pues, en el trabajo tratamos de crear una idea de la relevancia del edificio y la manera en que este podría sobre salir, ya que si bien existen otros inmuebles más o menos de la misma edad que éste, hay que tomar en cuenta la interacción y la manera en que se forma su simbolismo. Ya que no es lo mimo hablar de una vecindad a un edificio donde se generan actividades dirigidas hacia la región, sin embargo aquí no trataremos de ver los diferentes factores y conceptos discursivos, como lo es la mercantilización de bienes patrimoniales, que influyen para la valorización e importancia del patrimonio cultural.
En consecuencia es importante, no solamente en el caso de Jai Alai si no de cualquier otro símbolo patrimonial, difundirlos para la creación de de una identidad que permitiera la interacción entre ciudadanos, aunque no contemos con un pasado común. Ya que con la creación de “estos espacios son fundamentales para la comunicaci6n entre los vecinos, la sistematización de las experiencias colectivas y la socialización de lo aprendido en ellas”. [1]
Por otra parte, partiendo desde un punto de vista arquitectónico, arqueológico, histórico, artístico, científico, el Patrimonio Cultural Tangible Inmueble ésta compuesto por todos aquellos sitios, lugares, zonas que puedan brindar a cada nación una identidad propia, que los caracterice de las demás culturas del mundo, haciendo nítida a cada una de ésta.
El Frontón Palacio Jai Alai, consideramos que cuenta con características que lo ubican dentro del Patrimonio Cultural Tangible Inmueble. Ya que posee una arquitectura un poco desacostumbrada de origen morisco, perteneciente a los países árabes, que hace de esta edificación única e inigualable en esta ciudad tan peculiar.
Tanto las construcciones gloriosas como el hombre compartimos un terreno, un espacio vital entre el cielo y la tierra donde ambos nos necesitamos del uno al otro para trascender en la vida. Nosotros no perduraremos como lo harán los inmuebles, pero, sin nosotros, ellos no mostrarían, no expusieran ese esplendor de mostrar, de transmitir la historia del lugar del que son oriundos y que representan.
Contexto y Antecedentes
Ya para el año de 1940 Tijuana había sufrido una serie de cambios dentro de su infraestructura, ya que se hace notorio el aspecto embrionario de una ciudad quedando atrás aquel aspecto rural y en sí las diferentes funciones que conllevan el ser simplemente un pueblo. Todo esto a consecuencia de que en la década de los 20’s Tijuana se ve envuelta en un sorpréndete crecimiento económico, gracias al desarrollo de un turismo eficiente para los estadounidenses
Por otra parte, a nivel nacional se vivía un estancamiento económico. Por lo que Cárdenas tenía que impulsar una serie de reformas para reactivar la economía agrícola – que llevarían el nombre del Plan Sexenal-. Ahora bien un cambio del PNR a PRM , vendría a modificar ciertas estructuras en el orden de agrario – ya que con ella se implementaba una repartición de tierras- trayendo como consecuencia beneficios para los campesinos y más que nada a los comerciantes; ya que con esto se habitarían secciones de tierra generando un mayor numero de consumidores.
Así pues, durante la construcción del Frontón en los años 30’s, en Tijuana se generan acciones moralistas que afectarían a varios centros de entretenimiento – principalmente el cierre del Hotel Agua Caliente y de los casinos de la avenida “A” (Ahora mejor conocida como Avenida Revolución). Estas diferentes acciones crearían una serie de manifestaciones por parte de los empleados que fueron despedidos por el cierre.
Otro de los sucesos que repercutirían a la región es la entrada de los Estados Unidos a la Segunda Guerra, ya que con esto se reactivaría en mayor medida la economía. Debido a que los marines al llegar a la base naval localizada con proximidad a la frontera, requerirían de servicios para su disfrute – dándose la oportunidad de ofrecer nuevos servicios. Por otra parte, con el temor de un posible ataque por parte de las tropas japonesas por el lado del pacifico, en la región se organizan para integrar un grupo de defensa, que estaría constituido principalmente por personas simpatizantes con la CROM y el PNR.
Si bien en toda esta historia de Tijuana se va manejando una serie de acontecimientos que son importantísimos para la ciudad, es también necesario comentar lo que sucede en la vida cotidiana. Ya que (como lo comenta José Gabriel Rivera) se debe tomar en cuenta a las personas que construyen y dan forma a todos eso bares y avenidas representativos de la entidad. Así pues durante este tiempo histórico en la región se da el aumento de población de una manera desenfrenada - tan solo en 1921 solo se contaron 1128 habitantes y para 1930 ya había 11 mil 271 habitantes- por lo que se puede entender que ese gran numero de habitantes no solo se mantendrían del turismo si no que verían la manera de obtener ingresos y poder así obtener bienes.
De tal manera que al tener una vida estable (económicamente) las personas tendrían el interés del querer desarrollar una nueva serie de actividades, que conllevarían la interacción entre los habitantes: ya fueran actividades culturales, sociales, banquetes o deportes. De tal manera Pedro Ochoa lo plantea como “la conquista de los espacio culturales en Tijuana…casi la historia de una proeza… [Ya que] fue la proeza de unos pocos, que no se conformaron con que la ciudad fuera vitrina, ni puerto clandestino, ni un colectivo humano, sin rostro ni espíritu reconocible.” [2]
Es por eso que en la región se desarrollaría una serie de encuentros deportivos , éstas eran observadas en un principio desde las gradas por la comunidad tijuanense. Entre los deportes que eran practicados se encuentra: el beisbol, fútbol, golf, natación, basquetbol y el softbol - lo cual menciona José Gabriel Rivera en su artículo “La formación de vínculos comunitarios y agrupaciones de la sociedad civil en Tijuana” basándose a su ves él del historiador José Armando Estrada Lázaro- ya que al estar localizado en un punto fronterizo se ve influenciado por los deportes practicados en su nación vecina (Estados Unidos). [3]
Entre los equipos que más destacan durante la década de los 30’s y 40’s, en primer lugar se encuentra el equipo llamado “Molino Rojo” (propiedad de Yasuhara propietario del bar del mismo nombre del equipo- éste equipo serviría para que jóvenes tijuanenses formaran sus propio equipo (“Los Tigres”). Para el año de 1934 se funda el equipo llamado “Los Preseros” – el cual se encontraba formado principalmente por trabajadores de la presa Abelardo L. Rodríguez-.
Sin embargo los deportes en sí no contaban con un recinto propiamente diseñado para la práctica de él, por lo que los deportistas tendrían que jugar en canchas de escuelas – por ejemplo los encuentros de basquetbol se realizaban en la escuela Miguel F. Martínez (zona centro).
Así pues, durante este contexto en 1930 Don Mariano Escobedo Gonzales inicia con el proyecto Frontón Palacio, donde se llevaría a cabo un deporte llamado Jai- Alai. El proyecto de construcción fue llevado a cabo por el arquitecto Hoffman – radicado en San Diego- según se menciona que para la construcción del edificio se utilizo cemento importado desde Holanda.
Escobedo tenía contemplado tener concluido y abrir sus puertas al público para el 4 de julio de 1935, sin embargo debido a la prohibición del presidente de la república Lázaro Cárdenas hacia los juegos de azar, tanto la obra como el papeleo legal quedó inconcluso. Así como también afectaría la crisis económica quedando la propiedad embargada – donde se desarrollaba la construcción- por tener un adeudo de 15 mil dólares que no podía saldar. Pero Escobedo no perdía el interés por lo que decide irse hacia la capital de país donde crearía un restaurante (California Buffet) el cual le serviría para reunir fondos para reiniciar la construcción del Frontón.
Finalmente para el 28 de febrero de 1947 el Frontón abrió sus puertas hacia los espectadores del juego Jai- Alai, se dice que las 2, 100 butacas no daban abasto para acomodar a los espectadores. La gerencia quedo a cargo de Kurt Honold, un amigo que Escobedo conocería en el tiempo que se encontró en la capital del país.
El 21 de marzo de 1957 el Frontón Palacio Jai Alai sufre un accidente en su cocina, ocasionado por un incendio el cual modifica las estructuras del edificio. No fue hasta el 22 de octubre de 1957 cuando nuevamente abre sus puertas haciendo diferentes cambios en su estructura, el restaurante ahora contó con servicios de bar y sanitarios. El café Jai Alai también abrió sus puertas en 1968 a todo el público en general. Toda esta clase de actividades ocasionaron una creciente productividad económica que trajo consigo fuentes de empleos. A medida que el Frontón Palacio Jai Alai creaba diferentes servicios el mismo lugar reunía a personajes y celebridades de la época.
La creciente productividad fue ocasionada principalmente por el turismo norteamericano quien fue una fuente eficaz para el desarrollo del establecimiento y una creciente economía que beneficiaba a la ciudad Tijuana, las actividades que se desarrollaban dentro del establecimiento eran: el juego de pelota, el servicio de bar, restaurant, el sistema de apuestas y amplias butacas en donde se podía disfrutar cómodamente del juego.
Los diferentes precios de admisión para el establecimiento se rodeaban entre los 2.50 de dólar hasta los 5.00 de dólar. El edificio abría diariamente a las 7:00 pm en donde había varios juegos que por lo general eran torneos entre diversos grupos que se dedicaban al deporte del Frontón.
La actualidad
Frontón palacio de Tijuana es un inmueble simbólico pues representa parte de la historia de una ciudad técnicamente joven, así mismo demuestra que tiene lugares y partes que la hacen única y por lo tanto que tiene presencia dentro de su vida social. Es importante decir, que Frontón palacio Jai Alai ha tenido diferentes transformaciones a lo largo de su historia, esto hace notar la trascendencia que tiene a lo largo de las varias décadas. Por esto mismo, el simbolismo y lo que representa para Tijuana ha perdurado mucho más en la memoria de los residentes de Tijuana como un lugar estratégico justo en el centro de la avenida revolución.
En 1998 el Frontón Palacio Jai Alai cierra sus puertas, atrás quedaron las apuestas y los juegos de pelota para dar inicio a un centro cultural en donde los eventos de tipo cultural juegan ahora un papel importante para darle vida a un edifico que por más de 61 años ha permanecido como referencia para los tijuanenses. Después de una restauración de algunas partes del inmueble ahora el edifico cuenta con un funcionamiento para recibir exposiciones, conciertos y eventos de tipo cultural que mantengan viva la presencia del Palacio Jai Alai.
El significado de este edifico va más allá de su utilidad actualmente, aunque es importante decir que ha tenido ahora una aceptación y ha sido punto de referencia de jóvenes, adultos y niños que día a día visitan este lugar. Muchas de las antiguas estructuras del edificio se conservan dándole una importancia a un inmueble que se construyó en 1947.
Es importante destacar que gran parte de la gente no le da importancia a lugares históricos porque desconocen del lugar o porque simplemente han sido edificios que no han tenido un significado tan fuerte para muchas otras personas y por lo tanto ahora se derrumban. La creación de lugares y su continua difusión crean un ambiente apropiado para conocer la historia de nuestra región. Palacio Jai Alai afronta ahora el reto de darse a conocer no tanto por simple nombre que todos vemos en su estructura sino por su historia y las repercusiones que tiene como símbolo de nuestro patrimonio cultural.
Wuster Construction Company erecting the Fronton de Tijuana Jai Alai building in Tijuana , Mexico. [4]
La estructura del Frontón Palacio Jai Alai. [5]
La arquitectura del Frontón es de influencia árabe, de estilo morisco. [6]
El Frontón Palacio Jai Alai abrió sus puertas en 1947. Gracias a Don Mariano Escobedo González.[7]
LAS MISIONES DE BAJA CALIFORNIA
El paso de caballos guerreros y de la cruz evangelizadora, recorrieron los caminos sinuosos de sierras y desiertos de la península para imponer la fe por decreto real. Es a partir de 1697, que se inicia la etapa misional con la llegada de los jesuítas, comandados por Juan María de Salvatierra. Fundan en Loreto, la primera de las dieciocho misiones en las Californias, que se extendieron desde Los Cabos a Santa María en el norte, permaneciendo hasta el año de 1768, cuando fueron expulsados del virreinato de la Nueva España y en su lugar, siguieron su labor la orden de los franciscanos, quienes en su corta permanencia sólo construyeron una misión, la de San Fernando. Éstos a su vez dejaron su encomienda a los padres dominicos desde 1771 y hasta que el país se independiza en 1821. Durante esta etapa que marca el final de la colonia, establecieron ocho misiones en el norte de la península, con características muy diferentes a las ya existentes; las construyeron de adobe, con la finalidad de servir de enlace entre las misiones del sur y las de la Alta California; debido a ello, hoy en día, sólo quedan en pie montículos de tierra.
Las ruinas de este pasado tienen un valor incalculable por su legado histórico. Son testimonio innegable de nuestro bagaje cultural mestizo.
EXPOSICION: Península de BAJA CALIFORNIA. Nostalgias de Movimientos
12 de octubre de 1992.
FOTOGRAFIAS DE:
Alberto Gárate Rivera
Luis Fernando Oviedo Villavicencio
Raúl Vizcarra Alonso
MISION DE NUESTRA SEÑORA DE LORETO CONCHO. (1697-1829)
Fundada el 25 de octubre de 1697 por Juan María de Salvatierra, la de Loreto es la primera misión de las Californias. Para 1793 contaba con una iglesia y un cuadrángulo edificados de piedra. La iglesia sufrió graves daños en 1829 a consecuencia de un temporal y perdió su torre en un terremoto en 1877. Actualmente se encuentra reconstruída y alberga el Museo de las Misiones, donde se exponen objetos religiosos de los siglos XVI y XVII. Se considera a esta misión "La madre de todas las misiones de las Californias", como justo reconocimiento al misionero audaz y emprendedor, por eso se considera al Loreto de Salvatierra.AMANECER EN LORETO.
Los colores permean el cielo de Loreto al amanecer; el sol emerge de las aguas con una energía deslumbrante que tiñe de rojo la geografía de la península, y se echa para atrás para recostarse en la sierra tras la Giganta, la que atesora mil secretos que alguna vez trataron de desmadejar los misioneros.
CAMPANARIO DE LA MISION DE LORETO.
Ocho campanas en espera del llamado, ocho campanas mudos testigos del tiempo y de la historia de esta tierra que se resquebraja con su sonar, con la huída del berrendo y del borrego cimarrón, así como antaño se resquebrajó bajo los pies de los misioneros. Torre renovada que nos habla del orgullo del bajacaliforniano por la poca historia que ha vivido en medio de las soledades de desierto y mar.
MISION DE SAN FRANCISCO JAVIER VIGGE BIAUNDO (1699-1817)
Establecida como misión el 10 de marzo de 1699, la primera construcción fue una capilla de adobe con una casa adjunta para el padre residente. Su fundador fue Francisco María Píccolo. La construcción de la hermosa iglesia de cantera empezó en 1744. Se le considera "la joya de las misiones de Baja California" por su bella e imponente arquitectura y el perfecto estado de conservación en que se encuentra. San Javier cautiva, porque es un remanso en el tiempo que nos transporta con las alas de la imaginación hacia los siglos antiguos, cuando la pitaya era el alimento más codiciado y cuando los olivos, hoy centenarios, eran apenas plantados por los misioneros.
MISION DE SAN FRANCISCO JAVIER.
La sierra enmarca la belleza de la misión de San Javier, la segunda edificada en la California. Reune todas las características buscadas por los misioneros evangelizadores: una fuente donde proveerse de agua en los arroyos que corren por los cañones; indios a los cuales convertir al catolicismo sin importar su estatus y una fe inquebrantable por servir a su dios. Testigo del pasado, la misión se embeleza y con nostalgia se sienta en espera de los tiempos.
BAHIA CONCEPCION.
Cardones y cirios se multiplican a lo largo de lo agreste de la geografía peninsular, flora que tímida emerge buscando el sol de los desiertos. Erguido por la suave brisa de la bahía, este cardón sucumbió ante la falta de agua en una paradoja de belleza sin igual, la Bahía Concepción, la de las playas de "El Coyote", el "Requesón" y "Santispac"; la de aguas cristalinas mecidas al ritmo de su somnolencia, y la del contraste entre mar, montaña y desierto; la que sin embargo, alza su mirada al cielo como guardián de soledades.
MISION DE SANTA ROSALIA DE MULEGÉ. (1705-1828)
Como todas las misiones, las primeras construcciones de Santa Rosalía de Mulegé desde agosto de 1705, fueron estructuras sencillas de adobe, pero en 1766 se inició la construcción de la iglesia de piedra que conocemos hoy en día. Su fundador fue el fraile Juan Manuel de Basaldúa.
Piedra sobre piedra, inmutables..., más fortaleza que misión, los recuerdos vuelven a hacer verdad el paso de los misioneros por esta tierra a más de dos siglos que se marcharon. Su encomienda se cumplió y la población indígena de las Californias casi desaparece. Hoy la nostalgia nos enfrenta a la historia de esta península tan sola como sus desiertos.
MISION DE SANTA ROSALIA DE MULEGÉ.
La conjunción de los elementos del lugar, se entremezclan para provocar todo tipo de evocaciones. La piedra, la fe y la flora, construyen visiones a través del cristal y del tiempo. El oasis a los piés de Santa Rosalía y la montaña que pareciera venirse en avalancha, dan el marco inmemorial a esta reliquia colonial.
EL OASIS DE MULEGÉ.
El agua que emerge de la sequedad de la península bendice estos rincones, donde florecen las palmeras y los dátiles; venas de agua tan escasas pero signo inconfundible de vida sedentaria..., nos ofrecen la quietud de los pueblos que eternamente han sido pueblos tan pequeños que sólo pintan de azul y verde su geografía, en un entorno caliente y polvoroso.
MISION DE SAN IGNACIO DE KADAKAAMAN. (1728-1840)
La misión de San Ignacio está localizada en medio de un hermoso oasis que vence al desierto. Tuvo sus orígenes en una humilde enramada. En 1728 Juan Bautista Luyando, edificó una amplia iglesia de adobe con techo de tule, En 1772, fray Francisco Palou informó que esta misión también contaba con edificios para los misioneros y los soldados. Hoy en día domina un costado de la plaza principal del poblado; los lugareños sabedores de la joya que poseen, conservan y defienden a la más elegantes de las misiones.
MISION DE NUESTRA SEÑORA DEL SANTISIMO ROSARIO DE VIÑADACO. (1773-1832)
Esta misión fue fundada por los dominicos en 1773, estaban recién desempacados en la península y habían recibido algunas misiones muy empobrecidas, pues a raiz de la expulsión de los jesuítas fueron saqueadas por la soldadesca. Los edificios construídos fueron de adobe con techos de carrizo y lodo. Este hecho explica el deterioro que han sufrido las ruinas a través de los años desde su abandono. Hoy en día sólo encontramos paredes altas que permiten imaginar la forma de la capilla. En una pared todavía se aprecia un arco y nicho gótico.
MISION DE SANTO DOMINGO (1775-1839)
Santo Domingo, fundada por los dominicos en 1775, contaba con su iglesia y demás estructuras necesarias de adobe con techo de tule. Aunque fueron muy rudimentarias en su construcción, ésta es la misión dominica que conserva más ruinas a pesar de los depredadores; todavía tenía techo a finales del siglo pasado. Nos dejan por herencia los dominicos, aves pasajeras, sólo lo que tomaron como escudo: los adobes para volver de la misión un tiempo estacionario.
MISION DE SANTO TOMAS DE AQUINO. (1791-1849)
Fundada el 24 de abril de 1791 por el vicario Juan Crisóstomo Gómez y por José Loriente, Santo Tomás de Aquino vino a ser la última de las misiones en ser abandonadas en 1849. Las secciones fragmentadas de paredes en pie de esta misión, localizada en un hermoso valle a 70 kilómetros al sur de Ensenada, nos dan testimonio de lo que fue un edificio que en 1850, después de la salida de los dominicos, fue usado como la Guarnición Militar de la Frontera. No vale la pena recordar a Santo Domingo, ni a El Rosario, San Vicento o Santo Tomás; basta con ver sus ruinas para saber que las raíces que echaron fueron superficiales.
A LOMO DE DESIERTO
Venas de arena en claroscuro, juego de luz y sombra que sepentea jugando con el viento..., viento fuerte de desierto y arenas que van y vienen con el rumbo de la historia; desiertos que van marcando los devenires con su presencia eterna para cabalgar en pos de la conciencia.
jueves, 5 de agosto de 2010
BAHIA CONCEPCION BAJA CALIF. SUR
Entre los áridos montes de la Sierra de la Giganta, la bahía se abre tranquila y majestuosa ante los ojos del visitante.
La noche está muy tranquila y prácticamente no hay ruido, sólo el oleaje del mar y el eventual alboroto de algunas aves rompen por un instante la quietud. Mientras instalamos nuestro campamento miles de estrellas nos vigilan desde el cielo y nos hacen recordar las palabras con que el explorador español José Longinos describió el cielo nocturno bajacaliforniano a finales del siglo XVIII: “...el cielo es despejado, el más hermoso que he visto, y con tantas estrellas lucientes que, aunque no haya luna, parece la hay...”
Tanto habíamos oído hablar de esta bahía que se volvió casi una obsesión venir a explorarla; y hoy, después de algún tiempo, finalmente estamos aquí, en Bahía Concepción, en esta noche sin luna que nos envuelve con su oscuridad.
LA VISITA DE GUYIAGUI
En su obra del siglo XVIII, Noticia de la California, el padre Miguel Venegas dice que “El sol, la luna y los luceros son hombres y mujeres. Todas las noches caen al mar del poniente y se ven obligados a salir a nado por el oriente. Las otras estrellas son lumbres que enciende en el cielo Guyiagui. Aunque se apagan con el agua del mar, al día siguiente las vuelve a encender por el oriente...” Esta leyenda guaycura cuenta cómo Guyiagui (el Espíritu Visitador), representante de Guamongo (el Espíritu Principal), viajó por la península sembrando las pitahayas y abriendo los lugares para la pesca y los esteros del Golfo de California; una vez concluida su labor vivió entre los hombres en un sitio conocido actualmente como Puerto Escondido, al sur de Loreto, cerca de Bahía Concepción, y tiempo después volvió al norte, de donde había venido.
DESCUBRIENDO LA BAHÍA
El amanecer es realmente increíble; los montes de la península Concepción, así como los islotes, hacen contraluz con el cielo color rojo que matiza el agua de la tranquilísima bahía y nos ofrecen una vista formidable.
Nos dirigimos hacia la parte norte de la bahía; durante toda la mañana estuvimos caminando y conociendo el entorno; ahora nos encontramos en la cima de un pequeño cerro que se ubica en un lugar llamado Punta Piedrita.
Observando la bahía desde lo alto, uno piensa en lo curioso que es estar en un lugar que permanece casi inalterado desde que los primeros exploradores españoles tuvieron conocimiento de su existencia.
Sucedió que durante el primer viaje de exploración al Mar de Cortés, en 1539, el capitán Francisco de Ulloa dirigía sus embarcaciones, el Santa Águeda y el Trinidad, rumbo al sur, cumpliendo el encargo de demarcar todo lo que a su paso encontrara para poder reconocer el nuevo territorio, llamado Santa Cruz, tomado en posesión, a nombre del rey de España, por Hernán Cortés años antes, en 1535.
Ulloa pasó por alto este sitio, pero Francisco Preciado, que era el piloto mayor y capitán del Trinidad, después de detenerse por agua un poco más al norte, en un arroyo que años más tarde se llamaría Santa Rosalía, lo cita en su bitácora, e incluso indica que tuvieron que anclar ahí.
Muchas fueron las expediciones posteriores a la península de Baja California, cada una con propósitos particulares; pero no fue sino hasta la tercera expedición a cargo del capitán Francisco de Ortega que se le puso especial interés a esta bahía.
La expedición de Ortega tenía más interés por encontrar comederos de perlas, que por demarcar el nuevo territorio; partiendo en su fragata Madre Luisa de la Ascensión los expedicionarios se dirigieron a la península; el viaje, sin embargo, no estaba libre de incidentes; poco antes de llegar al puerto de La Paz, en un lugar al que llamaron Playa Honda, probablemente cerca de Pichilingue, los sorprendió una tormenta que los hizo naufragar.
Cuarenta y seis días tardaron en fabricar otro “barco mastelero” (como lo llamó Ortega) para continuar con su empresa; sin armas ni pólvora y sólo con lo que pudieron rescatar de los restos de su embarcación, siguieron adelante. El 28 de marzo de 1636, luego de arribar a Bahía Concepción, Ortega describe el suceso de la siguiente manera: “Registro otro comedero y pesquería de dichas perlas en una bahía grande que hace orilla la mar con la tierra firme, que esta bahía tendrá de punta a punta seis leguas, y toda ella está salpicada de conchas de nácar, y en el remate de esta bahía a la banda del hueste en la tierra firme, hay una gran ranchería de indios, y le pongo por nombre Nuestra Señora de la Concepción, y tiene de fondo desde una braza hasta diez”.
El capitán y su gente regresaron en mayo al puerto de Santa Catalina, en Sinaloa, lugar desde donde habían partido. No hay noticias de que Ortega haya regresado a Baja California; desaparece del esquema histórico del siglo XVII y no se sabe más de él.
Posteriormente, en 1648, el almirante Pedro Porter y Cassanate fue enviado a explorar esta parte de la península, a la que llamó “Ensenada de San Martín” nombre que no perduraría. En 1683 el almirante Isidro de Atondo y Antillón realizó un nuevo viaje con el fin de reconocer otra vez estas tierras, de las que nuevamente se tomó posesión, ahora en nombre de Carlos II.
Aquí se inicia una nueva etapa en la historia de la península, pues iban con Atondo los padres Matías Goñi y el ilustre Eusebio Francisco Kino, ambos de la Compañía de Jesús; los misioneros cruzaron caminando la península y marcaron la pauta para la incursión de los jesuitas en Baja California. Kino realizó varios mapas de lo que entonces no se tenía seguridad que fuera una península, usando una buena parte de la toponimia asignada por Ortega.
Cuando en 1697 Juan María de Salvatierra llegó a la península con el propósito de fundar una población permanente en un lugar llamado San Bruno, entra primeramente a la bahía por causa de una tormenta. En seguida exploró la zona y al no encontrar agua de buena calidad le pareció inhabitable.
En agosto de 1703, por instrucciones del padre Salvatierra, los padres Píccolo y Balsadua encuentran el riachuelo que habían avistado al entrar a Bahía Concepción; posteriormente, remontando la corriente y conducidos por los indígenas cochimíes, llegan al lugar donde se fundaría la misión de Santa Rosalía de Mulegé. Con muchísimos sacrificios se instaló dicha misión y solamente un titánico esfuerzo del padre Balsadua hizo posible que se trazara un camino que uniera a Mulegé con Loreto, la entonces capital de las Californias (dicho sea de paso, el tramo de la actual carretera que pasa por aquí lleva parte del trazo original).
Para concluir con esta aventura histórica, cabría mencionar la descomunal empresa del padre Ugarte, que consistió en fabricarse un barco, El Triunfo de la Cruz, con madera de las Californias, y viajar hacia el norte para comprobar si estas tierras formaban en realidad una península; Bahía Concepción le sirvió de refugio casi al término de su recorrido, cuando a Ugarte y sus hombres los sorprendió la borrasca más fuerte de cuantas habían encontrado en el camino. Una vez fondeados se dirigieron a la misión de Mulegé, donde los atendió el padre Sistiaga; después llegaron a Loreto, en septiembre de 1721. Todo esto y más pasó en esos entonces, cuando el océano Pacífico era la Mar del Sur; el Mar de Cortés se conocía como mar Bermejo; Baja California se consideraba isla y el cálculo de la posición donde se encontraban era menester de aquel que sabía “pesar el sol”.
LOS BELLOS JARDINES SUBMARINOS
Bahía Concepción cuenta con varias islas donde anidan pelícanos, gaviotas, fragatas, cuervos y garzas, entre muchas otras aves. Decidimos pasar la noche frente a la isla La Pitahaya, al pie del cerro de Punta Piedrita.
El atardecer le da textura a los cerros que, al otro lado de la bahía, se extienden inconquistables. Ya de noche y luego de consumirse la pequeña fogata, nos disponemos a escuchar los sonidos nocturnos del desierto y a maravillarnos con la fosforescencia del mar que nos brinda la leve resaca; los peces en el agua saltan y se alborotan aún más con la luz de la linterna, haciendo del momento algo realmente increíble.
Amanece con ese juego de luces y tonos espectaculares; después de un desayuno ligero nos metemos al agua para adentrarnos en un mundo diferente, lleno de vida; las rayas pasan cerca de nosotros sin inmutarse, y los cardúmenes de peces multicolores nadan a través de los bosques de algas que forman una sorprendente floresta submarina. Un enorme pargo se asoma tímidamente guardando su distancia, como si tuviera cierto recelo de nuestra presencia.
Un pequeño grupo de diminutos camarones pasa apresuradamente junto con otro de alevines, tan pequeños que parecen basuritas transparentes con movimiento propio; un par de peces blancos se desplazan velozmente de un lado a otro. Hay anémonas, esponjas y almejas catarinas; la enorme babosa marina de vivos tonos púrpuras y anaranjados descansa sobre una piedra. El agua, sin embargo, está un poco turbia por la gran cantidad de plancton que aquí abunda y que incluso produce un tono rosado en la orilla del mar.
Si se corre con suerte es posible observar tortugas marinas, y a veces los delfines se aventuran al interior de la bahía. En la playa El Coyote el agua es tibia y por ahí pasan corrientes con una temperatura en verdad elevada. Cerca de Santispac, atrás de los manglares, que hay muchos en esta bahía, se encuentra una poza de aguas termales que brotan a 50 grados centígrados.
El atardecer comienza a desplegar su espectáculo, ahora con algo más que ofrecernos, un hermoso cometa, incansable viajero que ostenta su grandeza en un cielo lleno de estrellas; tal vez sea Guyiagui que se despide de nosotros, pues hemos terminado nuestro recorrido.Hasta pronto...
Fuente: México desconocido No. 285 / noviembre 2000
La noche está muy tranquila y prácticamente no hay ruido, sólo el oleaje del mar y el eventual alboroto de algunas aves rompen por un instante la quietud. Mientras instalamos nuestro campamento miles de estrellas nos vigilan desde el cielo y nos hacen recordar las palabras con que el explorador español José Longinos describió el cielo nocturno bajacaliforniano a finales del siglo XVIII: “...el cielo es despejado, el más hermoso que he visto, y con tantas estrellas lucientes que, aunque no haya luna, parece la hay...”
Tanto habíamos oído hablar de esta bahía que se volvió casi una obsesión venir a explorarla; y hoy, después de algún tiempo, finalmente estamos aquí, en Bahía Concepción, en esta noche sin luna que nos envuelve con su oscuridad.
LA VISITA DE GUYIAGUI
En su obra del siglo XVIII, Noticia de la California, el padre Miguel Venegas dice que “El sol, la luna y los luceros son hombres y mujeres. Todas las noches caen al mar del poniente y se ven obligados a salir a nado por el oriente. Las otras estrellas son lumbres que enciende en el cielo Guyiagui. Aunque se apagan con el agua del mar, al día siguiente las vuelve a encender por el oriente...” Esta leyenda guaycura cuenta cómo Guyiagui (el Espíritu Visitador), representante de Guamongo (el Espíritu Principal), viajó por la península sembrando las pitahayas y abriendo los lugares para la pesca y los esteros del Golfo de California; una vez concluida su labor vivió entre los hombres en un sitio conocido actualmente como Puerto Escondido, al sur de Loreto, cerca de Bahía Concepción, y tiempo después volvió al norte, de donde había venido.
DESCUBRIENDO LA BAHÍAEl amanecer es realmente increíble; los montes de la península Concepción, así como los islotes, hacen contraluz con el cielo color rojo que matiza el agua de la tranquilísima bahía y nos ofrecen una vista formidable.
Nos dirigimos hacia la parte norte de la bahía; durante toda la mañana estuvimos caminando y conociendo el entorno; ahora nos encontramos en la cima de un pequeño cerro que se ubica en un lugar llamado Punta Piedrita.
Observando la bahía desde lo alto, uno piensa en lo curioso que es estar en un lugar que permanece casi inalterado desde que los primeros exploradores españoles tuvieron conocimiento de su existencia.
Sucedió que durante el primer viaje de exploración al Mar de Cortés, en 1539, el capitán Francisco de Ulloa dirigía sus embarcaciones, el Santa Águeda y el Trinidad, rumbo al sur, cumpliendo el encargo de demarcar todo lo que a su paso encontrara para poder reconocer el nuevo territorio, llamado Santa Cruz, tomado en posesión, a nombre del rey de España, por Hernán Cortés años antes, en 1535.
Ulloa pasó por alto este sitio, pero Francisco Preciado, que era el piloto mayor y capitán del Trinidad, después de detenerse por agua un poco más al norte, en un arroyo que años más tarde se llamaría Santa Rosalía, lo cita en su bitácora, e incluso indica que tuvieron que anclar ahí.
Muchas fueron las expediciones posteriores a la península de Baja California, cada una con propósitos particulares; pero no fue sino hasta la tercera expedición a cargo del capitán Francisco de Ortega que se le puso especial interés a esta bahía.
La expedición de Ortega tenía más interés por encontrar comederos de perlas, que por demarcar el nuevo territorio; partiendo en su fragata Madre Luisa de la Ascensión los expedicionarios se dirigieron a la península; el viaje, sin embargo, no estaba libre de incidentes; poco antes de llegar al puerto de La Paz, en un lugar al que llamaron Playa Honda, probablemente cerca de Pichilingue, los sorprendió una tormenta que los hizo naufragar.
Cuarenta y seis días tardaron en fabricar otro “barco mastelero” (como lo llamó Ortega) para continuar con su empresa; sin armas ni pólvora y sólo con lo que pudieron rescatar de los restos de su embarcación, siguieron adelante. El 28 de marzo de 1636, luego de arribar a Bahía Concepción, Ortega describe el suceso de la siguiente manera: “Registro otro comedero y pesquería de dichas perlas en una bahía grande que hace orilla la mar con la tierra firme, que esta bahía tendrá de punta a punta seis leguas, y toda ella está salpicada de conchas de nácar, y en el remate de esta bahía a la banda del hueste en la tierra firme, hay una gran ranchería de indios, y le pongo por nombre Nuestra Señora de la Concepción, y tiene de fondo desde una braza hasta diez”.
El capitán y su gente regresaron en mayo al puerto de Santa Catalina, en Sinaloa, lugar desde donde habían partido. No hay noticias de que Ortega haya regresado a Baja California; desaparece del esquema histórico del siglo XVII y no se sabe más de él.
Posteriormente, en 1648, el almirante Pedro Porter y Cassanate fue enviado a explorar esta parte de la península, a la que llamó “Ensenada de San Martín” nombre que no perduraría. En 1683 el almirante Isidro de Atondo y Antillón realizó un nuevo viaje con el fin de reconocer otra vez estas tierras, de las que nuevamente se tomó posesión, ahora en nombre de Carlos II.
Aquí se inicia una nueva etapa en la historia de la península, pues iban con Atondo los padres Matías Goñi y el ilustre Eusebio Francisco Kino, ambos de la Compañía de Jesús; los misioneros cruzaron caminando la península y marcaron la pauta para la incursión de los jesuitas en Baja California. Kino realizó varios mapas de lo que entonces no se tenía seguridad que fuera una península, usando una buena parte de la toponimia asignada por Ortega.
Cuando en 1697 Juan María de Salvatierra llegó a la península con el propósito de fundar una población permanente en un lugar llamado San Bruno, entra primeramente a la bahía por causa de una tormenta. En seguida exploró la zona y al no encontrar agua de buena calidad le pareció inhabitable.
En agosto de 1703, por instrucciones del padre Salvatierra, los padres Píccolo y Balsadua encuentran el riachuelo que habían avistado al entrar a Bahía Concepción; posteriormente, remontando la corriente y conducidos por los indígenas cochimíes, llegan al lugar donde se fundaría la misión de Santa Rosalía de Mulegé. Con muchísimos sacrificios se instaló dicha misión y solamente un titánico esfuerzo del padre Balsadua hizo posible que se trazara un camino que uniera a Mulegé con Loreto, la entonces capital de las Californias (dicho sea de paso, el tramo de la actual carretera que pasa por aquí lleva parte del trazo original).
Para concluir con esta aventura histórica, cabría mencionar la descomunal empresa del padre Ugarte, que consistió en fabricarse un barco, El Triunfo de la Cruz, con madera de las Californias, y viajar hacia el norte para comprobar si estas tierras formaban en realidad una península; Bahía Concepción le sirvió de refugio casi al término de su recorrido, cuando a Ugarte y sus hombres los sorprendió la borrasca más fuerte de cuantas habían encontrado en el camino. Una vez fondeados se dirigieron a la misión de Mulegé, donde los atendió el padre Sistiaga; después llegaron a Loreto, en septiembre de 1721. Todo esto y más pasó en esos entonces, cuando el océano Pacífico era la Mar del Sur; el Mar de Cortés se conocía como mar Bermejo; Baja California se consideraba isla y el cálculo de la posición donde se encontraban era menester de aquel que sabía “pesar el sol”.
LOS BELLOS JARDINES SUBMARINOS
Bahía Concepción cuenta con varias islas donde anidan pelícanos, gaviotas, fragatas, cuervos y garzas, entre muchas otras aves. Decidimos pasar la noche frente a la isla La Pitahaya, al pie del cerro de Punta Piedrita.
El atardecer le da textura a los cerros que, al otro lado de la bahía, se extienden inconquistables. Ya de noche y luego de consumirse la pequeña fogata, nos disponemos a escuchar los sonidos nocturnos del desierto y a maravillarnos con la fosforescencia del mar que nos brinda la leve resaca; los peces en el agua saltan y se alborotan aún más con la luz de la linterna, haciendo del momento algo realmente increíble.
Amanece con ese juego de luces y tonos espectaculares; después de un desayuno ligero nos metemos al agua para adentrarnos en un mundo diferente, lleno de vida; las rayas pasan cerca de nosotros sin inmutarse, y los cardúmenes de peces multicolores nadan a través de los bosques de algas que forman una sorprendente floresta submarina. Un enorme pargo se asoma tímidamente guardando su distancia, como si tuviera cierto recelo de nuestra presencia.
Un pequeño grupo de diminutos camarones pasa apresuradamente junto con otro de alevines, tan pequeños que parecen basuritas transparentes con movimiento propio; un par de peces blancos se desplazan velozmente de un lado a otro. Hay anémonas, esponjas y almejas catarinas; la enorme babosa marina de vivos tonos púrpuras y anaranjados descansa sobre una piedra. El agua, sin embargo, está un poco turbia por la gran cantidad de plancton que aquí abunda y que incluso produce un tono rosado en la orilla del mar.
Si se corre con suerte es posible observar tortugas marinas, y a veces los delfines se aventuran al interior de la bahía. En la playa El Coyote el agua es tibia y por ahí pasan corrientes con una temperatura en verdad elevada. Cerca de Santispac, atrás de los manglares, que hay muchos en esta bahía, se encuentra una poza de aguas termales que brotan a 50 grados centígrados.
El atardecer comienza a desplegar su espectáculo, ahora con algo más que ofrecernos, un hermoso cometa, incansable viajero que ostenta su grandeza en un cielo lleno de estrellas; tal vez sea Guyiagui que se despide de nosotros, pues hemos terminado nuestro recorrido.Hasta pronto...
Fuente: México desconocido No. 285 / noviembre 2000
martes, 13 de julio de 2010
CASINO AGUA CALIENTE
Agua Caliente (Baja California)
Mexico - Como consecuencia de la Ley Volstead promulgada a principios de siglo en Estados Unidos de Norteamérica (Ley seca que prohibío los juegos de azar y las bebidas alcohólicas), surgieron varios establecimientos turísticos para satisfacer esas “distracciones” tan repentinamente cercenadas a los estadounidenses. Uno de estos enclaves fue Agua Caliente, construido con el capital de cuatro socios (entre quienes se encontraba Abelardo L. Rodríguez) que construyeron en 1927 la Compañía Mexicana de Agua Caliente.A 3 km al sureste deI entonces incipiente poblado de Tijuana, los accionistas eligieron un maravilloso lugar con un manantial de aguas termales (explotado desde el siglo XIX), donde desarrollaron un complejo turístico con todos los servicios e instalaciones necesarias para la diversión y entretenimiento.
Su ubicación geográfica y la atmósfera de sumo exotismo atrajo un creciente flujo de turismo, principalmente hollywoodense, que cruzaba la frontera para trasladarse a territorio mexicano y gozar de los pasatiempos prohibidos en su país. La intención fue crear un espejismo: ese lugar semiárido fue forestado con palma datilera, entre otras especies, y convertido en un verdadero oasis semejante a los sitios misionales de Mulegé y San Ignacio en Baja California Sur.
El estilo arquitectónico neocolonial de tipo ecléctico utilizado en el diseño del conjunto, respondió a la expectativa de los clientes estadounidenses por encontrar el legendario Old Mexico, indispensable como escenario para el desarrollo deI turismo.
Agua Caliente jugó un papel decisivo en la conformación del sistema turístico Tijuana-San Diego, pues a partir de su construcción Tijuana quedó incluida en el recorrido de turistas por el sur de California, EUA.
Así mismo, fue uno de los primeros complejos turísticos del país, que ofrecía al visitante servicios de hospedaje, recreación, espectáculo y juegos de azar (casino, hipódromo y galgódromo).
Se podía acceder a él por ferrocarril (línea San Diego-Arizona), con una estación de abordaje adyacente al galgódromo; por automóvil, accediendo al conjunto por una desviación del camino Tijuana-Tecate bacia una rampa de acceso para autos que terminaba en una glorieta central, alrededor de la cual se dispusieron los edificios del hotel, casino y balneario; y por aeroplano, para lo cual contaba con una pista y una torre-faro.
Con un estilo misional californiano, la fachada frontal del hotel semejaba una espadaña; en el centro tenía un gran patio cuadrangular llamado "Patio de las Palmeras", rodeado de portales con arcos de medio punto. Los clientes podían hospedarse también en una serie de bungalows -cuyo diseño estaba basado en variantes del estilo neocolonial- dispuestos todos en forma de una "villa" en medio de sendas peatonales y frondosos jardines.
EI casino contaba con varios salones de juegos (como el Salón de Oro), salón de baile, de espectáculos, restaurantes y bar. En estos escenarios se inició la famosa actriz Rita Hayworth, con su nombre original de Rita Cancino y su gala de "Tarde Mexicana ". Agua Caliente se convirtió en el lugar predilecto de la creciente población relacionada con el boom hollywoodense, atrayendo a artistas de cine como Clark Gable, Hermanos Marx, Jean Harlow, Jimmy Durante, Bing Crosby, Dolores deI Río y Lupe Vélez, entre otros, y fue escenario de algunos largometrajes.
Fue en el balneario de estilo neomudéjar donde mayormente se logró el mencionado efecto de espejismo mediante la presencia de palma datilera y el agua de la alberca proveniente del manantial de aguas termales. Contaba con un vestíbulo de estilo neoislámico semejante a una mezquita, con arcos ojivales y artesonado de maderas ricamente decoradas con lacerías e intrincados diseños geométricos, dentro de la cual se encontraban tiendas de joyería y perfumería. El balneario incluía baños turco y ruso, al igual que una alberca recubierta con mosaicos de estilizados diseños, provista de asoleadero con bancas perimetrales estilo art déco. Acorde con el diseño del balneario, la chimenea de las calderas tomó forma de alminar o minarete propio de las mezquitas islámicas, y fue decorada con mosaicos policromos, rematándose con herrerías forjadas que aún se aprecian en su altura.Además, el complejo tenía lavandería, cochera, imprenta, una guardería con educación primaria para hijos de los trabajadores y una estación de radio propia, la XEBG, que generó la importante innovación de radiodifusión: el transmisor portátil.
Posteriormente fueron construidos el Hipódromo de Agua Caliente (1 km hacia el sur) y el Club de Golf, ambos con un estilo arquitectónico acorde con el conjunto.
En el periodo presidencial del general Lázaro Cárdenas fueron prohibidos los juegos de azar en el país, y el casino de Agua Caliente fue clausurado y expropiados el predio e instalaciones, por lo que sus puertas fueron cerradas definitivamente.
En la década de los cuarenta los edificios del complejo Agua Caliente fueron reutilizados (previa expropiación del inmueble y entrega a la SEP) para instalación del Instituto Técnico Industrial, internado orientado a extender la educación a los sectores rurales desatendidos del estado. Los espacios se adaptaron perfectamente a su nueva función educativa: sólo se requirieron pequeños cambios que no alteraron el esquema original del conjunto arquitectónico.
Así, el hotel se convirtió en dormitorio para los alumnos; en los lujosos salones de juego y espectáculo se instalaron la biblioteca, sala de lectura, teatro y salón de actos del plantel, y en la cochera, talleres para el aprendizaje de carpintería, electricidad y mecánica; el balneario sirvió para prácticas de natación de los estudiantes, en cuyo vestíbulo se ubicaron las oficinas de la dirección del Instituto; los terrenos del galgódromo se transformaron en campos deportivos, y los bungalows se otorgaron como viviendas transitorias a los profesores del plantel. Únicamente se construyeron aulas para las clases teóricas.
El papel de Agua Caliente como centro escolar es de gran significado en la historia regional, pues fue pionero en la educación superior en el noroeste del país.
Durante el periodo en que funcionó como internado, dio la bienvenida a un importante grupo de docentes refugiados de la guerra civil española, acogiéndolos dentro de su planta de maestros.
Así mismo, en los edificios de Agua Caliente se instaló, durante la segunda guerra mundial, el primer Banco de Sangre de Latinoamérica, así como una base de actividades militares comandadas por el general Lázaro Cárdenas, en donde se firmaron acuerdos con representantes del ejército estadounidense.
Pero el sitio y su arquitectura fueron reutilizados por segunda ocasión a principios de los años sesenta cuando varias escuelas fueron instaladas en los antiguos edificios: en el ex-hotel, una secundaria técnica; en el ex-galgódromo, una escuela primaria; en la cafetería del mismo, el jardín de niños "Carmen Moreno Corral", y en el balneario permaneció el uso de oficinas administrativas. De esta manera, sólo mediante una segunda reutilización de los inmuebles se garantizó su ulterior permanencia.
Se borran sus huellas
Alrededor de 1938, con la expropiación del complejo turístico, se suscitó una falta de control que fue aprovechada para el saqueo de mobiliario, accesorios y otros objetos.
En 1939, cuando las instalaciones fueron turnadas a la SEP para establecer el internado, se hicieron mínimas adaptaciones que no trastornaron la fisonomía original del conjunto.Tras dejar de funcionar el internado por falta de recursos, en la década de los cincuenta el sitio quedó temporalmente sin uso. Tiempo después, ya bajo la custodia de la Secretaría del Patrimonio Nacional, se destinó una de las secciones del área de bungalows para un destacamento deI Ejército mexicano.
En la misma década, la torre-faro de Agua Caliente fue dañada por un incendio que oriIló a su total demolición, pero fue reconstruida en los ochenta en un importante crucero de la ciudad, en un intento por recuperar la imagen de la famosa torre que marcaba el acceso al sitio.
En 1967 se incendió el Salón de Oro del casino, perdiéndose una de las áreas más valiosas y ricamente decoradas. Este siniestro, junto con otros que igualmente ocasionaron cuantiosos daños, convirtió el complejo de Agua Caliente en ruinas, aunque hubo una etapa de actividad escolar en las instalaciones menos dañadas.
En 1975 se demolió casi la totalidad de los edificios, decisión tomada por la SEPANAL, entonces responsable del inmueble. Sólo una mínima parte del conjunto no fue tocada.
Actualmente el área está ocupada por cinco planteles escolares oficiales y sus correspondientes aulas CAPFCE, ubicadas en los sitios de las antiguas construcciones ya demolidas, entre zonas verdes con diversas especies de vegetación.
De la arquitectura original sobreviven dos conjuntos de edificios y una serie de monumentos dispersos, enclavados en la traza urbana en torno a una glorieta central.
El Conjunto Minarete, cuyos monumentos formaron parte del balneario, contiene la alberca con sus bancas perimetrales art déco, "el arco" ojival de una de las fachadas con su portada de mosaico de azulejo policromo, la escalera de ingreso con su fabulosa fuente de cerámica vidriada y la chimenea en forma de minarete, que sobresale del paisaje urbano del área. Este elemento fue fisurado recientemente por las compactaciones del terreno de una construcción colindante.
El Conjunto de Bungalows persiste en su totalidad, debido a que han sido permanentemente utilizados y gracias a los inquilinos que han mantenido en gran medida las características originales de su arquitectura y jardinería, apoyando el ambiente frondoso. No obstante, son evidentes algunas alteraciones a la arquitectura original y adaptaciones a nuevos usos. Así mismo, recientemente se han instalado carteleras comerciales que dañan el paisaje y bloquean la vista.
Si bien los monumentos existentes representan sólo una parte de lo que fue la totalidad del centro turístico, éstos son importantes testimonios significativos de la historia de esa parte del país.
El recuerdo colectivo de este sitio -del que derivaron también mitos y leyendas como el de "Los túneles" o el de "La Faraona -, ha generado el brote de signos nostálgicos por el pasado de Agua Caliente, evidente en la construcción de la réplica de la famosa Torre de Agua Caliente y en la reproducción de su imagen en logotipos de organizaciones y comercios.
Esfuerzos por su conservación
Se ha señalado ya la falta de visión por parte de las autoridades para preservar el inmueble. En este caso, la actitud oficial no sólo fue de pasividad, sino que la propia autoridad fue la promotora
de la demolición sistemática de los restos del complejo Agua Caliente en 1975. Indudablemente, en la decisión estuvo presente el prejuicio local que quería borrar todo recuerdo de la propagación de bares y juegos de azar, considerando que el complejo pertenecía a un periodo vergonzoso de la historia.Fue de los sesenta cuando surgió la preocupación por la conservación del sitio y se reutilizaron los edificios, que estaban expuestos a los incendios, al deterioro y al vandalismo.
A principios de los setenta, un grupo de estudiantes, profesores y personas interesadas integraron un comité pro-defensa y rescate de los monumentos, presentando un proyecto de conversión del sitio en Casa de la Cultura, iniciativa que desgraciadamente careció de resonancia. En 1987, el sitio y los monumentos existentes fueron incluidos en el Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles del Estado de Baja California, Municipio de Tijuana, pero cabe señalar que este catálogo no constituye en sí un instrumento para la protección legal del sitio, por lo cual continúan las alteraciones a sus monumentos.
En varias ocasiones, la conservación y rescate de los edificios de Agua Caliente ha surgido como tema de ponencias en algunos foros (como los de Preservación deI Patrimonio Cultural llevados a cabo a nivel estatal), teniéndose nula respuesta por parte de la comunidad y autoridades.
Recientemente, fue desarrollado un proyecto de Ordenamiento Urbano Arquitectónico del Sitio Histórico "Agua Caliente" (como tesis de Arquitectura de Ia UNAM) y varias propuestas para el sitio (por parte de la agrupación Patrimonio Arquitectónico promotores) que fueron presentados ante autoridades e interesados. Una de ellas recomendaba proteger el ambiente forestado del área y sus monumentos mediante un proyecto y su delimitación específica, pero esta propuesta no le interesó a la autoridad local. En cambio aprobó, a pesar de la gran controversia suscitada, la construcción de un almacén de membresía de comercio al semimayoreo; cuya presencia impactó negativamente las características paisajísticas del entorno y su fisonomía tradicional.
Con la finalidad de lograr su protección legal, en 1993 la Comisión de Preservación del Patrimonio Cultural de Tijuana y la agrupación Patrimonio Arquitectónico Promotores solicitaron al Centro INAH en Baja California el Decreto como Monumento del "Sitio Histórico Agua Caliente", petición que fue atendida positivamente por la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos donde fue elaborado el proyecto de Decreto, mismo que ba pasado ya a la SEP para su posterior aprobación y firma.
Dicha ratificación garantizará la permanencia de estos edificios que ilustran dos episodios significativos de la vida de Tijuana: el periodo de transición hacia su integración económica con el boom del turismo y la época en que fue el alma máter de decenas de generaciones de bajacalifornianos.
Fuente: México en el Tiempo
LEYENDA DEL CASINO AGUA CALIENTE
Leyendas del Casino de Agua Caliente
El Casino de Agua Caliente era un casino de Tijuana de los principios del siglo XX, este casino era famoso por ser el único en la región.
El Casino recibía gente de diversos paises, tales como Francia, España y del centro de la República, por esos tiempos los casinos estaban prohibidos, así que los dueños construyeron túneles subterráneos para escapar a la frontera. Se cuenta que esos túneles también los usaba un traficante de licores (prohibidos en Estados Unidos), así que compraba licores en el casino y luego usaba los túneles para cruzar la frontera y venderlos al mejor postor.
De este casino han salido muchas leyendas, pero la mas famosa, es la leyenda de la “Bailarina del Casino”, la cual tiene hecha una maldición.
Esta Bailarina que servia como atracción a los que iban al casino a jugar y apostar, se enamoró de un joven muchacho, con el cual salio y este la mato para robarle las joyas que los jugadores del casino le obsequiaban por su función. Al poco tiempo este se enamoró de otra muchacha, a la cual le regalo las joyas, se dice que desde la muerte, la bailarina asesinada maldijo a su novio y a las joyas por su traición, y las joyas hicieron que la nueva novia del chico contrajera una enfermedad, la lepra. El novio huyo y no se supo nada mas de el. Se dice que hace unos años en la Preparatoria Lazaro Cardenas (lugar donde funcionaba el antiguo casino) una joven del turno vespertino encontró un hermoso collar, el cual se puso, y al poco tiempo murió por lepra, no se a sabido más de estas joyas, pero se dice que quien se las ponga sufrirá de esta enfermedad.
El Casino de Agua Caliente era un casino de Tijuana de los principios del siglo XX, este casino era famoso por ser el único en la región.
El Casino recibía gente de diversos paises, tales como Francia, España y del centro de la República, por esos tiempos los casinos estaban prohibidos, así que los dueños construyeron túneles subterráneos para escapar a la frontera. Se cuenta que esos túneles también los usaba un traficante de licores (prohibidos en Estados Unidos), así que compraba licores en el casino y luego usaba los túneles para cruzar la frontera y venderlos al mejor postor.
De este casino han salido muchas leyendas, pero la mas famosa, es la leyenda de la “Bailarina del Casino”, la cual tiene hecha una maldición.
Esta Bailarina que servia como atracción a los que iban al casino a jugar y apostar, se enamoró de un joven muchacho, con el cual salio y este la mato para robarle las joyas que los jugadores del casino le obsequiaban por su función. Al poco tiempo este se enamoró de otra muchacha, a la cual le regalo las joyas, se dice que desde la muerte, la bailarina asesinada maldijo a su novio y a las joyas por su traición, y las joyas hicieron que la nueva novia del chico contrajera una enfermedad, la lepra. El novio huyo y no se supo nada mas de el. Se dice que hace unos años en la Preparatoria Lazaro Cardenas (lugar donde funcionaba el antiguo casino) una joven del turno vespertino encontró un hermoso collar, el cual se puso, y al poco tiempo murió por lepra, no se a sabido más de estas joyas, pero se dice que quien se las ponga sufrirá de esta enfermedad.
lunes, 12 de abril de 2010
sábado, 10 de abril de 2010
JUNTAS DE NEJI
JUNTAS DE NEJI
Contactos: Aurora Meza, Yolanda Meza, Josefina López
infordelaotra.blogspot.com
La comunidad Kumiai de Juntas de Nejí es la comunidad indígena que está más al norte de Baja California, situada dentro de la municipalidad de Tecate. Nejí está dividida geográficamente en dos polígonos separados, los cuales se extienden relativamente cerca de la frontera internacional y dentro de la cuenca del Río Tijuana. Los clanes de Nejí históricamente han compartido fuertes lazos familiares y lingüísticos con los grupos Kumeyaay (o Tipai) del Condado del sur de San Diego tales como Campo y Jamul. Lindando en el polígono oeste con Nejí está el poblado tradicional Kumiai de Peña Blanca, un poblado vecino no oficial que no es reconocido por el gobierno mexicano. El terreno montañ oso de Nejí incluye amplias áreas de altos chaparrales, encinales, afloramientos graníticos, pinos en algunas áreas, cipreses Tecate y otra flora indicativa de la transición a mayores altitudes de la sierra adyacente. Las fuentes de agua son escasas, usualmente consistiendo de pequeños manantiales o pozos poco profundos; ambos son usados como agua potable y para la irrigación por gravedad a pequeña escala.
La mayoría de los habitantes de Nejí se han cambiado a Tecate, Valle de Las Palmas, El Testerazo, El Hongo o áreas urbanas más grandes para buscar empleo, aunque muchos de ellos mantienen contacto con su comunidad y expresan interés en regresar a vivir "si hubiera trabajo". Los pocos habitantes que quedan complementan su existencia a través de agricultura, cría de ganado y cualquier otro trabajo temporal en las comunidades mestizas vecinas. La erosión es quizá el problema ambiental más grave de Nejí, especialmente en el polígono este donde el pastoreo a gran escala de ranchos vecinos ha causado un serio agotamiento de follaje y tierra dentro de la cuenca hidrológica.
La calidad y cantidad del agua también representa serios retos, puesto que ninguna de las poblaciones existentes tiene un sistema de agua más sofisticado que el de sacado de agua a mano de cuencas, unas cuentan con paredes de retención encementadas y ninguna con una tapa efectiva, sellos u otra protección. A los residentes se les ha aconsejado que deben hervir su agua o tratar el agua en su defecto, pero usualmente beben el agua sin tratar "por que estamos acostumbrados."
Todos los poblados en la comunidad están situados lejos de la carretera, y son accesibles sólo por caminos de tierra en malas condiciones. Las bellotas son uno de los recursos naturales más importantes utilizados en el área de Nejí, los residentes también dependen de otras comidas silvestres y plantas medicinales así como de la caza ocasional como parte de una estrategia de supervivencia diversificada. Aunque una vez existió una tradición de cestería de junco y sauce en el área, actualmente sólo unas cuantas mujeres ocasionalmente producen canastas.
La tenencia de la tierra es un punto serio para Nejí con su base de población limitada e incluso más aú n para Peña Blanca, debido a la falta de documentos. Ambas comunidades están pasando por una invasión de terreno e intrusión por ejidos vecinos. Un informante de Peña Blanca comentó que los miembros de un ejido vecino interesados en reclamar la tierra para su propio uso han tratado de destruir sitios arqueológicos y otros recursos naturales que puedan fortalecer los derechos de tierra de las familias Kumiai. Uno de los recursos más valiosos de Nejí es la belleza natural de su paisaje y su sensación de lejanía, incluso aunque es la comunidad más cercana a las áreas metropolitanas de Tijuana y San Diego.
Contactos: Aurora Meza, Yolanda Meza, Josefina López
infordelaotra.blogspot.com
La comunidad Kumiai de Juntas de Nejí es la comunidad indígena que está más al norte de Baja California, situada dentro de la municipalidad de Tecate. Nejí está dividida geográficamente en dos polígonos separados, los cuales se extienden relativamente cerca de la frontera internacional y dentro de la cuenca del Río Tijuana. Los clanes de Nejí históricamente han compartido fuertes lazos familiares y lingüísticos con los grupos Kumeyaay (o Tipai) del Condado del sur de San Diego tales como Campo y Jamul. Lindando en el polígono oeste con Nejí está el poblado tradicional Kumiai de Peña Blanca, un poblado vecino no oficial que no es reconocido por el gobierno mexicano. El terreno montañ oso de Nejí incluye amplias áreas de altos chaparrales, encinales, afloramientos graníticos, pinos en algunas áreas, cipreses Tecate y otra flora indicativa de la transición a mayores altitudes de la sierra adyacente. Las fuentes de agua son escasas, usualmente consistiendo de pequeños manantiales o pozos poco profundos; ambos son usados como agua potable y para la irrigación por gravedad a pequeña escala.
La mayoría de los habitantes de Nejí se han cambiado a Tecate, Valle de Las Palmas, El Testerazo, El Hongo o áreas urbanas más grandes para buscar empleo, aunque muchos de ellos mantienen contacto con su comunidad y expresan interés en regresar a vivir "si hubiera trabajo". Los pocos habitantes que quedan complementan su existencia a través de agricultura, cría de ganado y cualquier otro trabajo temporal en las comunidades mestizas vecinas. La erosión es quizá el problema ambiental más grave de Nejí, especialmente en el polígono este donde el pastoreo a gran escala de ranchos vecinos ha causado un serio agotamiento de follaje y tierra dentro de la cuenca hidrológica.
La calidad y cantidad del agua también representa serios retos, puesto que ninguna de las poblaciones existentes tiene un sistema de agua más sofisticado que el de sacado de agua a mano de cuencas, unas cuentan con paredes de retención encementadas y ninguna con una tapa efectiva, sellos u otra protección. A los residentes se les ha aconsejado que deben hervir su agua o tratar el agua en su defecto, pero usualmente beben el agua sin tratar "por que estamos acostumbrados."
Todos los poblados en la comunidad están situados lejos de la carretera, y son accesibles sólo por caminos de tierra en malas condiciones. Las bellotas son uno de los recursos naturales más importantes utilizados en el área de Nejí, los residentes también dependen de otras comidas silvestres y plantas medicinales así como de la caza ocasional como parte de una estrategia de supervivencia diversificada. Aunque una vez existió una tradición de cestería de junco y sauce en el área, actualmente sólo unas cuantas mujeres ocasionalmente producen canastas.
La tenencia de la tierra es un punto serio para Nejí con su base de población limitada e incluso más aú n para Peña Blanca, debido a la falta de documentos. Ambas comunidades están pasando por una invasión de terreno e intrusión por ejidos vecinos. Un informante de Peña Blanca comentó que los miembros de un ejido vecino interesados en reclamar la tierra para su propio uso han tratado de destruir sitios arqueológicos y otros recursos naturales que puedan fortalecer los derechos de tierra de las familias Kumiai. Uno de los recursos más valiosos de Nejí es la belleza natural de su paisaje y su sensación de lejanía, incluso aunque es la comunidad más cercana a las áreas metropolitanas de Tijuana y San Diego.
lunes, 4 de enero de 2010
miércoles, 23 de diciembre de 2009
TIJUANA

Asentada a un costado de los límites entre México y el estado norteamericano de California, Tijuana es una ciudad progresista, reconocida por contar con el cruce fronterizo más visitado del mundo. Moderna, tradicional, cosmopolita con una ubicación privilegiada que no sólo la ha favorecido como escenario de diversas expresiones culturales, sino también como uno de los principales centros industriales, comerciales y turísticos del noroeste de la República Mexicana.
Zona Centro
Un primer acercamiento a Tijuana debe comenzar en la Avenida Revolución, la más emblemática de todas. Gracias a su intensa vida comercial, al caminarla le será fácil imaginar el pasado de casinos, cantinas y salones de baile que durante el primer cuarto del siglo XX desencadenarían el crecimiento de la ciudad. En nuestros días, aún se puede disfrutar de un buen número de bares y restaurantes que junto a la infinidad de comercios de artesanías mexicanas, iluminan las noches del centro.Crisol de culturas
Desde su fundación oficial en 1889, la economía y cultura de Tijuana han estado fuertemente influenciadas por las relaciones entre México y Estados Unidos, en especial por la ciudad de San Diego, ubicada a sólo 64 km de distancia.Acerca del nombre
Se dice que la palabra Tijuana proviene del vocablo yumano "ti-wan", que quiere decir "cerca del mar".Cerro Colorado

LENGUAS NATIVAS
Para los nativos americanos contemporáneos, las lenguas aborígenes de Baja California son parte importante de su herencia cultural. Los lingüistas profesionales estudian estas lenguas para buscar pistas de la universalidad o diversidad de varios rasgos y procesos en el habla humana. Los antropólogos descubren en ellos rastros de las migraciones prehistóricas y patrones de cambio cultural e interacción, tanto hacia el interior de la península como a través de sus fronteras más distantes en el oeste de Norteamérica. Mucha de la gente indígena del norte de Baja California aún habla su lengua ancestral, y en años recientes varios lingüistas entre los que se incluyen a James M. Crawford, Leanne Hinton, Judith Joël, Mauricio J. Mixco y Jesús Angel Ochoa Zazueta, han estado muy activos en la documentación y el análisis de las mismas. Al sur de San Quintín, las lenguas aborígenes se extinguieron durante los siglos XVIII y XIX. Para conocer de esas lenguas sureñas dependemos totalmente de los registros escritos por los primeros visitantes, particularmente misioneros jesuitas tales como Jakob Baegert, Miguel del Barco y Franz Benno Ducrue. Debido a los vacíos en la información, los académicos disienten sobre el número de las distintas lenguas en la península y sus rangos geográficos. Los indígenas más norteños de Baja California hablan lenguas pertenecientes a la familia yumana entre las que se incluyen al kiliwa, paipai, tipai, kumiai (o Kumeyaay como se conoce en inglés), cucapá (Cocopa en inglés) y quechan. Usando la controvertida técnica de la glotocronología, se ha estimado que la separación inicial de la familia yumana en lenguas diferentes quizás ocurrió hace alrededor de 2,500 años. Se ha sugerido que el territorio tradicional de los yumanos originales se encontraba en la cuenca baja del Río Colorado o en el noroeste de Baja California. El cucapá, kumiai y tipai junto con el ipai de Alta California están cercanamente emparentados los unos con los otros, pero separados por quizás cerca de 1,000 años de desarrollo independiente. El quechan está emparentado con el mojave y el maricopa de los ríos Colorado y Gila. Desde un punto de vista geográfico, es sorprendente que el vinculo más cercano del paipai sea las lenguas de los yumanos del oeste de Arizona, el yavapai, wualapai y havasupai. El kiliwa permanece solo, como la lengua más divergente de la familia yumana. Una conexión ligeramente más remota unió a la familia yumana con el cochimí, la lengua o grupo de lenguas habladas en toda la porción central de Baja California, desde el norte de El Rosario hasta las cercanías de Loreto en el sur. (No se debe confundir el cochimí del centro de Baja California con el dialecto tipai de La Huerta al cual en ocasiones también se le conoce con ese nombre). Existieron relaciones mucho más distantes, que probablemente daten más de 5,000 años, entre el yumano-cochimí y varias otras familias pertenecientes al phylum lingüístico hokano. Estas lenguas estaban dispersas alrededor de la periferia de la Alta California, incluyendo al chumash, pomo y washo entre otras; aparentemente, los cazadores-recolectores seri de la costa sonorense del Mar de Cortés también son hablantes hokanos. Al interior de la Baja California y al sur del rango cochimí, tanto el monqui de Loreto como el guaycura de las planicies de Magdalena podrían haber pertenecido al phylum hokano. El pericú, lengua hablada en el extremo sur de la región de Los Cabos, es un enigma lingüístico. Pudo o no haber estado relacionada con el guaycura; pero la evidencia es muy insuficiente como para saber con certeza. Para discusiones adicionales sobre la distribución y relaciones de las lenguas de Baja California, consulte la Bibliografía, y a fuentes tales como Gursky 1966; Joël 1998; Laylander 1993, 1997a; León-Portilla 1976; Massey 1949; Mathes 1975a, 1977a; Mixco 1977d, 1978; Ochoa Zazueta 1979, 1982b; y Robles Uribe 1965. © 2002 Don Laylander (Traducido por Moisés Santos Mena) |
PLAYAS DE ROSARITO

En la parte superior de su Escudo está el Nombre del Municipio. El Águila Dorada es el Símbolo de México, flanqueada hacia la izquierda justo como en la bandera mexicana. Las Cinco Plumas bajo el escudo simbolizan los cinco municipios de Baja California. La parte central muestra los Recursos Naturales de la zona: Mar, Sol y las Montañas La Mesa y Coronel. En 1995 Rosarito se convirtió en el Quinto Municipio de Baja California, Representado Por las Cinco Hojas de laurel. El lema de Rosarito está en la parte inferior del escudo: “HORIZONTE DE POSIBILIDADES”.
El nombre Rosarito se deriva de “El Rosario”, nombrado así hacia el fin del siglo XVIII. Antes de eso, el área estuvo habitada por indígenas y se llamaba Misión de San Arcángel de la Frontera. Unos años después, el nombre fue cambiado de El Rosario a Rosarito. El 14 de mayo de 1885 esta tierra fue legalmente concedida al Sr. Joaquín Machado, e inscrita en el Registro Público de la Propiedad en Ensenada. Por ésta razón, se considera que fue entonces cuando se fundó Rosarito. El Gobierno del Estado emitió un decreto en 1995 que convirtió a Rosarito en Municipio
Popotla Beach;
Puerto Nuevo, Playa piedra bola
MISION SAN MIGUEL ARCANGEL DE LA FRONTERA
La misión está sentada en el valle de San Miguel y regada por el arroyo de ese nombre. Este lugar, conocido como Ja-Kwátl-Jap, significa Agua Caliente y distaba cien kilómetros de la misión de San Vicente Ferrer. A este sitio se le conoció como San Juan Bautista y en el recorrido hacia la Alta California, el padre Juan Crespi en 1769 lo reconoció como un lugar ideal para establecer una misión. Este acontecimiento se logró hasta el 12 de marzo de 1787 cuando el Dominico Luis de Sales fundó cerca de un encino la misión de San Miguel Arcángel de la Frontera. El año siguiente cambió su asentamiento original siete kilómetros arriba



































